Desde su computadora, un estudiante de 18 años encontró más de un millón de objetos cósmicos ocultos en los archivos de la NASA


A los 18 años, mientras muchos jóvenes terminan la secundaria y piensan en su futuro, Matteo Paz hizo un descubrimiento que sorprendió a la comunidad científica internacional.
Desde su computadora personal, logró identificar más de un millón de objetos cósmicos que permanecían ocultos en los archivos de la NASA, demostrando que el universo todavía guarda secretos incluso en datos ya explorados.
Paz es un estudiante de secundaria de Pasadena High School, en California, con un fuerte interés por la astronomía y la programación. Su trabajo se centró en analizar información recolectada por el telescopio espacial WISE, una misión de la NASA que durante años escaneó el cielo en luz infrarroja y acumuló una cantidad de datos tan grande que resulta imposible de revisar de forma manual.
El problema no era la falta de información, sino que los archivos de WISE suman cerca de 200 terabytes de datos, un volumen que supera la capacidad de análisis de los métodos tradicionales.
Frente a ese desafío, Matteo decidió diseñar su propia solución tecnológica con inteligencia artificial. Así nació VARnet, un algoritmo de aprendizaje automático creado para detectar variaciones mínimas de brillo en objetos celestes.
Esas pequeñas fluctuaciones suelen ser señales claves para identificar estrellas variables, agujeros negros activos, supernovas y otros fenómenos que cambian con el tiempo y que, por su complejidad, suelen pasar inadvertidos.
Gracias a este sistema, el joven estudiante logró identificar alrededor de 1,9 millones de objetos cósmicos variables. De ese total, aproximadamente 1,5 millones no habían sido catalogados hasta el momento, lo que convierte su trabajo en uno de los aportes más importantes realizados a partir de datos abiertos de la NASA en los últimos años.
Entre los hallazgos, hay estrellas jóvenes en formación, sistemas estelares lejanos y agujeros negros supermasivos que emiten energía de forma intermitente.
Cada uno de estos objetos aporta información clave para entender cómo evoluciona el universo y cómo se comportan sus estructuras más extremas.
La investigación de Matteo fue publicada en la revista científica especializada en astronomía, The Astronomical Journal, lo que validó el rigor del trabajo y permitió que otros científicos puedan utilizar esos datos para nuevas líneas de estudio.
Además, el proyecto le valió a Paz el primer premio del Regeneron Science Talent Search, uno de los concursos científicos más prestigiosos para estudiantes en Estados Unidos.
El reconocimiento incluyó un premio de 250.000 dólares y la atención de instituciones académicas de primer nivel.
“Poder contribuir de una manera importante es realmente especial para mí. Si pudiera darles un consejo a los jóvenes con ambición: simplemente comiencen. Nunca sabrán hasta dónde pueden llegar antes de empezar”, animó Paz tras recibir el galardón.
Su caso también pone en valor el acceso abierto a los datos científicos. La NASA puso esa información a disposición del público, y fue la curiosidad y la creatividad de un estudiante las que lograron transformarla en un descubrimiento extraordinario.
Fuente: www.clarin.com



