El cumpleaños del que habla el Poder Judicial y el lío peronista del verano


La ciudad de Pinamar volvió a recobrar este verano la centralidad que supo tener años atrás en la convocatoria de gran parte del círculo rojo. Como en los viejos tiempos. jueces, fiscales, políticos y empresarios se dieron cita en los balnearios más top En los años ’90 y en el inicio de este siglo, las carpas que más cotizaban eran las de CR, en Avenida del Mar y Troya. Pero esta vez, el que despuntó fue Casa Mar, donde se dieron cita desde cumbres del poder hasta sunsets con DJs convocantes y shows como el que se espera para el 31 de enero del cuartetero Luck Ra. Allí se celebró, dos semanas atrás, un cumpleaños donde -al ritmo del chill out, el bandejeo, el tinto DV Catena Zapata y el espumante Rosell Boher- miembros del poder judicial de la Nación y de la provincia de Buenos Aires más políticos de todos los colores, celebraron los 53 años de Diego Molea, el rector de la Universidad de Lomas de Zamora y articulador judicial que volverá en breve al Consejo de la Magistratura, donde conduce a tres consejeros, y al que muchos consideran el hombre clave para las negociaciones de ese órgano vital de la Justicia. Soplando velitas…

Las empanaditas y los sanguchitos de carne contenían tanto a académicos universitarios como a políticos y empresarios que tenían dos temas centrales sobre la mesa: las causas judiciales de la AFA y la interna del PJ bonaerense. El tema de la Asociación del Fútbol Argentino nucleaba desde la fiscal Cecilia Incardona -que en los últimos tiempos tuvo en sus manos la causa Sur Finanzas- hasta a dirigentes y ex jugadores del Club Atlético Temperley, equipo que milita en el Nacional B y del que es hincha el cumpleañero Molea. Entre las más de 100 personas presentes estuvieron el fiscal Raúl Pleé y el camarista Daniel Petrone, quienes atrapaban las miradas de todos los funcionarios judiciales de la Provincia. Pero las apariciones políticas más destacadas fueron cerca de la medianoche: el diputado nacional Cristian Adrián Ritondo llegó junto al campeón de TC Agustín Canapino, piloto oriundo de Arrecifes. Y luego, un habitué de Pinamar, Sergio Tomás Massa quien arribó a Casa Mar junto al abogado Juan Manuel Olmos, dirigente del PJ porteño y titular de la Auditoría General de la Nación. Observaban la escena Florencia Retamozo, dirigente bullrichista que dejó el PRO, y el empresario Daniel Vila junto a su pareja Pamela David. A la hora de las hamburguesas de madrugada, se despidieron los radicales Pablo Domenichini y Diego Garciarena, diputado y senador provincial, respectivamente, alfiles de la UCR bonaerense. Varios aceleraron el paso en lo de Molea pues al mismo tiempo, había un evento de la automotriz Mercedes Benz, a la que nadie quería faltar: “Somos como los sanguchitos de miga, somos los mismos 50 tipos que veraneamos acá todos los años y estamos en todas las fiestas”, decía entre risas uno de los políticos que, además concurre al balneario Casa Mar por sus relajantes masajes californianos y la pedicuría unisex. Los abrazos de despedida fueron hasta la próxima fiesta, como la que este martes a la noche, celebró el empresario y dirigente radical Daniel Angelici, en el barrio La Herradura. Sucundum, sucundum…

Los empresarios que curten Pinamar conversaban sobre el gran momento político de Javier Gerardo Milei, donde el Presidente domina la escena política y la oposición no muestra ningún músculo activo para oponerse, en un enero donde predominó la “calma chicha” y el jefe de Estado se dio el gusto de cantar en el Festival de Jesús María -con el Chaqueño Palavecino- y en un teatro de Mar del Plata con su cercana Fátima Florez. Amor salvaje… Los hombres de “La City” mostraban en esas charlas preocupación por un artículo que, aparentemente, coló el ministro Federico Sturzenegger en la Reforma Laboral. La idea, según el artículo 35, permitiría que Mercado Pago, la empresa de Marcos Galperín, pague salarios de los trabajadores. Mientras el empresario argentino radicado en Uruguay se frota las manos, la discusión de los banqueros es que, de pagarse los sueldos en billeteras, esos fondos ya no podrían prestarse, ya que por una cuestión técnica, deben mantenerse 100% líquidos. Esto así, sería una amenaza para una de las apuestas de Luis “Toto” Caputo para la reactivación: el crédito bancario. Las cámaras bancarias advirtieron a la hoy senadora Patricia Bullrich que tendría esto sobre el crédito en las exposiciones que se dieron cita en la Comisión de Trabajo del Senado en diciembre. También hay preocupación en el BCRA, el Banco Central argentino, pero son varios los que no quieren enfrentarse al “Coloso”, como lo llama el Presidente a su ministro Sturzenegger. Clink caja…

Pero la realidad del peronismo siempre ocupa gran parte de las tertulias del círculo rojo, más allá de la crisis que atraviesa esa fuerza. La próxima elección de autoridades del Partido Justicialista bonaerense está teñida por una razón final: ya no hay más diálogo entre Axel Kicillof y Cristina Elisabet Kirchner. El gobernador sigue su proyecto con miras a la elección presidencial de 2027 y la ex Presidenta, detenida en su domicilio de San José 1111, recibe a dirigentes como Juan Grabois, quienes salen con los oídos bien nutridos de diatribas contra su ex discípulo. La ex jefa de Estado defiende a capa y espada a su hijo Máximo y, a través del camporista Facundo Tignanelli, tiende puentes con los kicillofistas Gabriel Katopodis y Mariano Cascallares, quienes siguen la negociación del gobernador junto a Carlos Bianco y Andrés “Cuervo” Larroque. También participa de esas tertulias la vicegobernadora Verónica Magario, pero la dama aparece entre los nombres como posibles nuevos titulares del Partido. Además de la matancera, aparecen una vez más los nombres de intendentes como Federico Otermín, Federico Achaval y Julio Alak, pero estos hombres van por el lado del “candidato del consenso”, algo que en el Instituto Patria hoy no digieren. Pero el gobernador tampoco quiere que el PJ provincial esté alineado con su camino a la candidatura presidencial por el peronismo y en La Plata afirman que ya no hay chance alguna de que el partido de la provincia mayor no juegue en ese sentido, como hoy sucede con la jefatura del joven Máximo. La búsqueda de la unidad peronista seguirá hasta el 8 de febrero, más allá de que en algunos distritos se prevén internas, como en Mar del Plata, Tigre, Morón, Lanús y Hurlingham, entre otros. Pero la carta que algunos quieren, en estas horas cruciales hasta el cierre, es que el propio Axel Kicillof sea el próximo presidente del PJ bonaerense. Sería una bomba política y una jugada determinante en la vida interna del partido que hoy, bajo el dominio político nacional de Javier Gerardo Milei y La Libertad Avanza, está sumido en una crisis de las más profundas desde su existencia. Todos unidos…

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior