El asesino del zodíaco: un misterio de más de 55 años que la inteligencia artificial parece haber develado


En el norte de California, a fines de los años 60 sucedió una seguidilla de crímenes que generaron una oleada de misterio, terror y especulaciones.

Los homicidios quedaron asociados al llamado asesino del zodíaco, a quien nunca pudo identificarse. Pero, ahora, un descifrador autodidacta asegura haber develado su identidad usando inteligencia artificial.

Un denominador común de estos casos y que permitió inferir que habían sido cometidos por la misma persona son las cartas crípticas enviadas a los diarios locales.

Estos textos, indica una nota de La Vanguardia, estaban escritos con faltas de ortografía, una caligrafía pequeña, apretada, fría y un tono muy amenazante.

Las notas incluían información crucial que solo podían conocer los investigadores y el autor de los crímenes. Como cuenta una nota de People, narraban con mucha minuciosidad los asesinatos cometidos.

Además, incluían criptogramas con 8 filas y 17 símbolos que, según el autor de los envíos, escondían su verdadera identidad. Por otra parte, como firma, incluía el visor de una pistola.

Una nota del sitio People recopila que las primeras víctimas atribuidas a él fueron los adolescentes Betty Lou Jensen y David Arthur Faraday, asesinados el 20 de diciembre de 1968.

El 4 de julio del año siguiente los estudiantes Darlene Ferrin y Michael Renault Mageau fueron atacados. En esa oportunidad, una persona llamó al 911 para atribuirse el hecho y confesó haber matado a unos estudiantes de secundaria el año anterior.

En septiembre de 1969 hubo un nuevo ataque. Esa vez el blanco fueron una pareja joven de novios, mientras hacían un picnic en el parque. Ella, Cecela Shepard resultó muerta y él, Bryan Hartnell, sobrevivió.

La siguiente víctima confirmada fue Paul Stine, asesinado el 11 de octubre de 1969. Para adjudicarse este caso, el asesino serial envió una carta al San Francisco Chronicle con un trozo de la ropa ensangrentada de su víctima.

People recuerda que hubo varias teorías sobre su identidad. Uno de los sospechosos más firme fue Arthur Leigh Allen. El, a pesar de haber sido nombrado por los investigadores, nunca fue acusado.

Luego, en 2021, un grupo de investigadores afirmó haber identificado a Gary Francis Poste. Esa línea tampoco prospero y el FBI confirmó a Newsweek en 2023 que la identidad del asesino seguía desconocida.

Sin embargo, hace unos días una nueva teoría puso otra vez la atención sobre esta encrucijada.

Según la nota del sitio As, Alex Baber, un descifrador autodidacta, asegura haber resuelto un mensaje de trece caracteres enviado para adjudicarse unos de los crímenes.

De acuerdo a su hipótesis, tal como publicó AS, el autor sería Marvin Margolis, un ex empleado sanitario de la Marina en la Segunda Guerra Mundial y estudiante de premedicina que llegó a figurar entre los sospechosos interrogados por uno de los asesinatos atribuidos a este enigmático delincuente.

Para llegar a esta respuesta, Baber, siguiendo la misma fuente generó con el uso de inteligencia artificial decenas de millones de combinaciones posibles de nombres de 13 letras -una pista sostenida por las distintas investigaciones. Luego, cotejó los resultados con descripciones de testigos y registros públicos (censos, matrimonio, documentación militar) hasta llegar a un único candidato.

La teoría, de todos modos, merece precaución. El FBI, indica As, mantiene la investigación “abierta y sin resolver”.

Fuente: www.clarin.com

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