“El deseo no es una performance: es conexión”


Después de cuatro años ininterrumpidos de funciones a sala llena con Beer & Sex Night, la Licenciada Cecilia Ce vuelve a la calle Corrientes con un nuevo unipersonal: Encendé tu motor. Desde el humor, la ciencia y la sensibilidad clínica, el espectáculo propone una reflexión profunda –y descontracturada– sobre el deseo, el placer y los vínculos en una época marcada por el agotamiento, la hiperproductividad y la desconexión emocional. Su espectáculo comenzó en 2019 y se despidió en 2025… ¿cuál fue el disparador para crear un nuevo show? Ce: “Hubo una necesidad personal de contar otra cosa. Pasaron muchos años, no solo a nivel profesional sino también vital, y sentí que era momento de ofrecer un nuevo contenido que tuviera que ver con la evolución que trajo ese tiempo transcurrido. Encendé tu motor nace de ahí: de una transformación, de una nueva mirada y de nuevas preguntas que hoy me habitan”.
—El espectáculo combina humor, ciencia y clínica. ¿Cómo se construye ese equilibrio?
—El humor tiene que ver con un estilo personal que atraviesa mi forma de comunicar. También es una decisión consciente: el humor genera apertura en quien escucha.
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Temas como la sexualidad suelen ser difíciles de abordar, y el humor permite que aparezcan con mayor naturalidad.
En el espectáculo el humor está siempre presente, pero convive con momentos más reflexivos, otros más teóricos y otros más livianos. No es uniforme: tiene distintos climas, y todos dialogan entre sí.
—En el show hablás mucho del deseo. ¿Qué sentís que hoy lo afecta más?
—El deseo está muy atravesado por el mandato y por la presión. La idea de que “hay que tener sexo”, sin preguntarnos qué tipo de sexo, cuándo, cómo y desde dónde. Vivimos muy desde la performance y muy poco desde la conexión. Esa lógica nos atraviesa como sociedad y claramente impacta en cómo deseamos ycómo nos vinculamos.
—También aparece con fuerza la idea de conexión. ¿Por qué creés que hoy hay tanta dificultad para vincularnos?
—Porque somos seres sociales y necesitamos conectar. Pero vivimos en una sociedad que fomenta cada vez más la productividad, el cansancio y el estrés. En todas las funciones el público lo menciona: agotamiento, exigencia, falta de tiempo.
Estamos todo el día conectados a pantallas y creemos que eso es conexión, cuando en realidad estamos más desconectados que nunca. Hay menos encuentros, más soledad, y eso atenta directamente contra la posibilidad de relacionarnos. Y, paradójicamente, todos estamos buscando lo mismo.
—¿Con qué tipo de público te estás encontrando en “Encendé tu motor”?
—Con un público que apuesta. Es una comunidad que me conoce, que me sigue, pero que sigue apostando. En los ensayos generales y en la primera función hubo parejas que se conocían ahí mismo, en primeras citas.
También vienen personas que están juntas hace muchos años y después me escriben diciendo que el espectáculo les sirvió para seguir haciéndose preguntas y seguir compartiendo. Para mí, el show es un puente: una oportunidad de diálogo, de reírse juntos, de conocerse un poco más.
—¿Qué mandatos te interesa poner en cuestión desde el escenario?
—El principal es detenernos y preguntarnos si el sexo es algo que “hay que tener” o “hacer bien”, o si es una experiencia compartida: corporal, emocional, con uno mismo y con otro.
La sociedad nos muestra el sexo como consumo, como algo performático, desconectado. En el espectáculo la pregunta está siempre presente: qué hace que una experiencia sexual, a solas o con otro, sea realmente placentera para cada persona.
Qué valores tiene, qué la vuelve significativa, qué la transforma en algo enriquecedor.
Un taller mecánico para el deseo
J.M.D.
Encendé tu motor transforma el escenario en un taller mecánico emocional. Allí, cada espectador puede observar cómo funciona su propio motor: qué lo enciende, qué lo frena y qué lo conduce hacia el placer. El espectáculo no propone recetas ni respuestas cerradas, sino preguntas que invitan a revisar mitos, mandatos y automatismos profundamente arraigados.
Con un tono dinámico, descontracturado y lúcido, la propuesta combina datos científicos con sensibilidad clínica y humor inteligente. La sexualidad aparece así despojada de solemnidad, pero no de profundidad. El deseo es abordado como experiencia viva, cambiante, atravesada por el contexto social, el cansancio, el estrés y la forma en que nos vinculamos.
El regreso al Paseo La Plaza marca un nuevo capítulo en la carrera de la Licenciada Ce, luego de cuatro años de éxito sostenido con su espectáculo anterior. Las funciones, todos los viernes a las 22 en la sala Pablo Neruda, convocan a un público diverso: personas solas, parejas recientes, vínculos de larga data, todos atravesados por una misma inquietud.
Encendé tu motor no busca enseñar cómo vivir la sexualidad, sino habilitar un espacio donde sea posible preguntarse cómo la estamos viviendo. Y, sobre todo, recuperar la idea de que el placer no es una obligación ni una performance, sino un camino que se recorre al propio ritmo. Es un show que no propone respuestas cerradas ni recetas rápidas, sino algo más incómodo y necesario: volver a escucharse, animarse a frenar y preguntarse, en voz alta, cómo queremos vivir el deseo hoy.
Fuente: www.perfil.com



