Se demoran las privatizaciones del Gobierno y hay algunas empresas públicas que saldrían del listado a vender


“Perdimos por varias cosas. Pero la gente pregunta por cosas que nos comprometimos como las privatizaciones”, decía un estrecho colaborador de Karina Milei pocas horas después de la derrota en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre pasado. En un gobierno que se presenta como reformista, el mapa de las empresas del Estado casi no ha cambiado desde su inicio hace ya poco más de 2 años. Sólo se concesionó IMPSA, cuya propiedad compartía con la provincia de Mendoza.
En Casa Rosada aseguran que la venta de Aysa, la prestadora del servicio de agua potable y cloacas, avanza: “está definido el nuevo contrato de concesión y los pliegos de licitación” pero dependería del ministerio de Economía cuándo se anunciaría el llamado a licitación. Estiman que sería en el “segundo trimestre” del año. En los gremios hay cautela y observan que se acumulan las demoras en el proceso.
En el caso de Nucleoeléctrica Argentina, la empresa a cargo de la operación de las tres centrales nucleares en funcionamiento en el país, Atucha I, Atucha II y Embalse, se autorizó formalmente el 44% de la venta de su paquete accionario.
Hay otras firmas que no estuvieron formalmente sujetas a privatización pero sí algunos funcionarios expresaron su deseo de que pasen al ámbito privado, como FADEA -la Fábrica Argentina de Aviones, que incluso tuvo un intento de la provincia de Córdoba, en 2024, por comprar parte de las acciones que nunca se concretó. Desde hace meses la empresa se encuentra en un PPC (procedimiento preventivo de crisis), que vence en febrero próximo pero podría extenderse.
Si bien desde 2025 trabaja con suspensiones rotativas -recientemente activó un llamado a retiros voluntarios-, se muestra por demás operativa y con proyectos. Al igual que Fabricaciones Militares, está “abierta a las iniciativas privadas por unidades de negocio”,con excepción al mantenimiento de sistemas de armas militares. Desde Córdoba afirman que lograron reducir el déficit operativo en un 35% aproximadamente.
En 2027 la firma cumpliría 100 años y, por lo visto, seguirá siendo estatal. Es que desde la misma se informa que mantiene operaciones con la Fuerza Aérea, que pidió efectuar servicios de modernización, soporte logístico y mantenimiento para los entrenadores avanzados IA-63 Pampa y los aviones de transporte C-130H Hércules.
En cuanto a la fabricación de aviones, se avanza en la campaña de certificación de la aeronave IA 100B. Y en las últimas semanas de 2025, realizó distintos trabajos e inspecciones con unidades de Flybondi y de JetSmart; continúa con su convenio con la brasileña Embraer y negocia con la alemana Deutsche Aircraft “para convertir a FAdeA en proveedor directo de su programa”.
Otra firma que está en un PPC en un aparente proceso de saneamiento es Casa de la Moneda. Pero en ATE advierten que la misma fue sujeto de “vaciamiento”. Hoy, de hecho, no imprime billetes que son importados desde China. En diciembre el Ejecutivo designó un directorio al frente del cual estará el exinterventor Pedro Cavagnaro, un delegado de Santiago Caputo en la institución. En el oficialismo reconocen que “no hay plazos” para su privatización.
Otras de las empresas sujetas a privatización, según la ley Bases, son Enarsa, Yacimientos Carboníferos Río Turbio, Intercargo, Trenes Argentinos, Belgrano Cargas y Corredores Viales. Correo Argentino, en tanto, también podría concesionarse según los dichos del ministro Federico Sturzenegger.
En UPCN, en tanto, aseguran que más allá de las versiones de las ultimas semanas no se han producido despidos generalizados en la plantilla estatal. Sí alertan por dos bajas de contratos en la Secretaria General de la Presidencia. Desde el ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, en tanto, sostienen que “se siguen revisando los contratos que van venciendo y si el área/ministerio considera necesario continuarlos o no”. Como sea, en los gremios estatales temen que en marzo próximo se siga avanzando con el recorte en los puestos de trabajo, algo que en la cartera que conduce Sturzenegger minimizan.
Fuente: www.clarin.com



