Las claves por las que Enzo Pérez eligió jugar en Argentinos :: Olé

Mientras los flashes del mercado apuntaban hacia otros escudos, otras ligas y otras geografías, Argentinoseligió ir a contramano: lejos del ruido y con paciencia, durante 35 días avanzó en silencio, fortaleciendo el vínculo con Enzo Pérez y su círculo. Con un trabajo lento y meticuloso, fue tejiendo una relación que llevó las conversaciones -casi sin que se notara- hasta dejarlas a punto caramelo, al punto de que el jugador no encontró una opción mejor y terminó aceptando la oferta. Y junto con esa propuesta económica, Enzo compró una idea: ser parte de un proyecto deportivo que Nico Diez le fue instalando en la cabeza hasta convencerlo. Esa fue la punta principal de una serie de claves de una decisión que, a 48 días de cumplir 40 años, tendrá a uno de los máximos ídolos de la historia de River disputando la Copa Libertadores 2026.
Está claro: el acuerdo verbal entre las partes y la inminente firma del ex River responden a un cúmulo de factores que, en sintonía, terminaron de inclinar la balanza hacia lo que pretendía el entrenador de Argentinos. Porque, sí: la insistencia de Nico Diez fue la primera -y una de las más determinantes- de esas claves.
Antes de sellar el acuerdo hubo, al menos, tres reuniones cara a cara entre ambos, en las que el DT del Bicho le fue transmitiendo, casi como calcando una idea sobre otra, el presente del club: un equipo que viene de firmar un gran 2025 -al punto de alcanzar la final de la Copa Argentina- y que, ajustándose a su realidad económica, se está armando para competir en la Fase 2 de la Copa Libertadores 2026 (ante Barcelona de Ecuador, con la ida el 18/2 como visitante y la vuelta el 25/2 en La Paternal), con el objetivo de meterse en la fase de grupos.
Enzo es el jugador fetiche de Nico Diez en este mercado, un libro de pases en el que apuntó a fortalecer el mediocampo: ante la posibilidad latente de una salida de Alan Lescano o de Hernán López Muñoz, el Bicho sumó a Gino Infantino, cedido a préstamo por la Fiorentina, y fue por Enzo para armar un doble cinco junto a Federico Fattori, uno de los mejores en su puesto durante el Torneo Clausura.
Si bien muchos en el foro #AAAJ cuestionaron su llegada por la edad, la decisión de Nico Diez va bastante más allá del número del DNI. El entrenador apuesta, en primer lugar, a la experiencia de un jugador acostumbrado a los partidos pesados, a los encuentros bisagra, con verdadera pasta de campeón. Y entiende que, para un equipo que busca revancha tras la derrota en la final de la Copa Argentina, ese respaldo es un factor determinante.
A eso se suma, claro, el sustento futbolístico: más allá de estar al borde de los 40 años, Enzo siente que todavía tiene nafta de sobra en el tanque y viene de demostrarlo en un 2025 con mucho rodaje en el River de Gallardo, donde disputó 37 partidos entre la Copa y el Mundial de Clubes. La Copa Libertadores fue el as de espadas con el que Diez terminó de seducir a un jugador decidido a mantenerse en ritmo de competencia internacional, una dinámica a la que está acostumbrado desde hace años.
Pero no todo en el fútbol se define dentro de la cancha. La dirigencia también jugó un rol clave para cumplirle el deseo a Diez: luego de que el jugador rechazara una primera propuesta económica, la CD encabezada por Cristian Malaspina, presidente del club, acercó una contraoferta con números más tentadores. Y el presente institucional también jugó su partido: lo sedujeron mostrándole el nuevo predio de entrenamientos en Bajo Flores, en plena Capital Federal, y el abanico de obras que reflejan a un club en permanente crecimiento.
Por último, el factor familiar también jugó a favor del Bicho. E nzo decidió quedarse en Buenos Aires porque su hijo Santiago está cursando el último año de la secundaria y no quiere alejarlo de la ciudad en un momento clave para él. Por ese motivo quedó descartada, al menos por ahora, la posibilidad de un regreso a Deportivo Maipú, una opción que recién podría reactivarse en 2027.
Así, entre convicción, contexto y oportunidad, Argentinos cerró a un jugador que llega para ordenar, competir y contagiar, en un equipo que busca seguir adquiriendo jerarquía sin renunciar a su identidad. A los casi 40, el desafío no es menor: junto a Fattori, ser referente del mediocampo y faro en una Copa Libertadores que asoma como el gran objetivo. En La Paternal están convencidos de que, la firma de Enzo Pérez, no se sustenta en mirar el pasado, sino de aprovechar un presente que todavía promete capítulos importantes.
Fuente: www.ole.com.ar







