Colgar chapitas de las latas en el jardín de las casas y departamentos: para qué sirve y por qué lo recomiendan


En muchos jardines, balcones y terrazas hay un detalle que suele pasar desapercibido: pequeñas chapitas o anillas de latas colgadas entre plantas, enredaderas o barandas. A primera vista parecen una decoración improvisada, pero este recurso casero tiene una función clave para mantener el hogar limpio y saludable.
Las chapitas actúan como un método natural para ahuyentar palomas, cotorras y otras aves que suelen posarse, anidar o ensuciar jardines, balcones y terrazas. El brillo repentino que producen con el sol y el pequeño tintineo cuando hay viento actúa como señal de alerta sin causarles daño.
Con el movimiento del aire, las chapitas generan destellos y emiten un sonido metálico suave. Esta combinación resulta útil para mantener alejadas a las aves que invaden los espacios al aire libre.
Es una solución económica, simple de aplicar e inofensiva para los animales, ideal para quienes quieren evitar nidos, suciedad y acumulación de excrementos.
Además, desde la visión del Feng Shui, este objeto ayuda a renovar la energía del ambiente. El movimiento y el sonido favorecen la circulación energética y evitan el estancamiento, sobre todo en lugares con humedad, objetos acumulados o poca ventilación.
La presencia constante de palomas en terrazas, techos o patios trae varios problemas: puede transmitir enfermedades como histoplasmosis, criptococosis o salmonelosis, y también provoca daños materiales porque sus excrementos deterioran superficies y estructuras.
Sus nidos pueden atraer ácaros, pulgas y otros parásitos. Además generan olores molestos y afectan la higiene y la estética del lugar.
Por eso, métodos simples como colgar chapitas se convierten en una alternativa económica y no invasiva para cuidar el espacio sin usar químicos ni técnicas que lastimen a las aves.
Fuente: www.clarin.com



