Piden acelerar una pericia clave sobre los hoteles de los Kirchner para comenzar el juicio por lavado de dinero


El fiscal general, Diego Velasco, pidió ante el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) que se imprima celeridad en la pericia contable sobre los hoteles y la inmobiliaria de la familia Kirchner. La medida se impulsó en el marco del caso Hotesur – Los Sauces para determinar si había un giro comercial real en las compañías acusadas de ser utilizadas para operaciones de blanqueo. La tarea está a cargo de los peritos de la Corte Suprema y la fiscalía pidió que se concluya en el menor tiempo posible, para avanzar hacia el inicio del juicio contra Cristina y Máximo Kirchner, junto a otros 13 procesados.
Los hoteles de Cristina, Máximo y Florencia Kirchner fueron el epicentro, al menos así lo determinaron 16 funcionarios judiciales (entre jueces y fiscales de diversas instancias), de operaciones de lavado de activos. El requerimiento de elevación a juicio oral del caso Hotesur – Los Sauces, sostiene que ambas compañías (hotelera e inmobiliaria respectivamente), no tenían como finalidad poseer un giro comercial real, sino ser “una pantalla” para maniobras de blanqueo.
Para la realización de ese juicio que se hará después de que la Corte Suprema ordenó la reapertura del caso, el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) instruyó a los peritos contables que concluyan con la pericia contable que hace más de dos años se había iniciado sobre las compañías de la familia Kirchner, haciendo foco en los contratos celebrados con Lázaro Báez, el circuito comercial, entre otros aspectos.
Hay un hecho clave que se expuso en los fundamentos de esa sentencia de Vialidad que recientemente confirmó el máximo tribunal: a la hora de describir cómo era el circuito en el que la plata del Estado que autorizaba el gobierno kirchnerista iba a las arcas del Grupo Báez para finalmente, terminar en el patrimonio de la familia Kirchner.
El circuito corroborado funcionaba de la siguiente manera: Báez cobraba irregularmente montos millonarios del Estado nacional, no sólo en concepto de lo que se consignaba en los pliegos licitatorios, sino también a través de las diversas modificaciones de plazos y montos que fueron definidos como sobrecostos por los fiscales del juicio.
Ese dinero, explicó la justicia, se “destinaba a operaciones privadas con la ex Presidenta de la Nación, quien permitió y facilitó la erogación de ese dinero guiada por un claro interés personal”.
El destino final de ese dinero, era “en parte, las empresas familiares de la ex Presidenta”. La referencia es hacia Hotesur -la firma dueña del hotel Alto Calafate- y Los Sauces SA -la inmobiliaria-.
Sobre los hoteles que administró Lázaro Báez desde 2009 a 2013 -mientras se posicionaba como el principal adjudicatario de obra pública en Santa Cruz-, se realiza un informe pericial que cuenta con un importante grado de avance según la documentación a la que accedió Clarín.
Sobre esta tarea técnica encomendada al cuerpo de peritos contables de la Corte Suprema, el fiscal general que intervendrá en el juicio remitió una nota al TOF 5 integrado por los jueces José Michilini, Nicolás Toselli y la magistrada Adriana Pallioti.
“En virtud de la reanudación de la instrucción suplementaria dispuesta en estos actuados, vengo por el presente a solicitar puntualmente que se solicite al cuerpo pericial que se imprima celeridad a los dictaménes técnicos pendientes de culminación”, sostuvo el fiscal y pidió plazos para saber “fecha probable para el fin de su trabajo”, de cara al inicio del juicio.
La obra pública alimentó los hoteles
Entre los años 2008 y 2009, Néstor Kirchner y sus empresas Hotesur y Los Sauces encomendaron el gerenciamiento de los hoteles Alto Calafate, Las Dunas y La Aldea del Chaltén a la empresa Valle Mitre, de Lázaro Báez.
Esos alquileres se “acordaron en sumas realmente significativas, superiores en conjunto a los cien mil dólares mensuales y por montos finales millonarios en pesos. No sólo les permitió a sus dueños neutralizar todo riesgo inherente al rubro (turismo) sino que, principalmente, les aseguró el sostenimiento de un emolumento constante sin contingencias posibles”, se explicó a la hora de trazar un puente entre Vialidad y Hotesur.
La pericia que aún reviste carácter de borrador, contando con puntos inconclusos, otros bajo revisión e intercambio con los demás profesionales intervinientes, refiere -como dio a conocer Clarín-, el exiguo giro comercial de la compañía que administraba los hoteles.
El 88,53% de los fondos de Valle Mitre se destinaba a atender obligaciones con terceros, por lo que queda un saldo de aproximadamente un 12% disponible para otros fines. Valle Mitre nunca registró ganancias, el informe pericial sañala: “comprobamos que por cada peso que debía la empresa, disponía de 0.55 centavos para cancelarlo”.
¿Cómo se fondeaba sin actividad comercial? Con préstamos intercompany que le realizaba Austral Construcciones -la principal adjudicataria de obra pública vial en el Sur-.La empresa otorgó créditos internos a Valle Mitre por 71 millones de pesos.
Con ese flujo de fondos que provenían de la obra pública vial, Báez garantizó el pago mensual a Néstor y Cristina Kirchner por el alquiler y explotación de Hotesur SA.
Por eso desde 2009 a julio de 2013, el empresario condenado por lavado de dinero pagó a la ex presidenta 27.592.110 pesos a través de Valle Mitre, por la explotación del hotel Alto Calafate, la hostería Las Dunas (que originalmente perteneció a Lázaro Báez y la vendió a los Kirchner para después alquilarlo) y La Aldea de El Chaltén, que se construyó sobre un terreno a nombre del dueño del Grupo Austral.
El alquiler del Alto Calafate incluyó otro valor significativo: entre 2010 y 2011, el 50% de lo facturado por el complejo turístico fue gracias a seis empresas de Báez que alquilaron habitaciones y el salón de conferencias del lugar. Una misma caja.
El informe borrador, indica: “Para los años 2010 y 2011, el cliente con mayor monto de facturación es Austral Construcciones SA, cuyo total neto asciende a $20.575.827,76 y representa el 45,26% sobre el monto total del periodo”.
Sin ir más lejos, fue a través de Austral Construcciones que Báez le prestó en diciembre de 2007 a los ex presidentes 8.329.596,60 pesos. Esos fondos permitieron concretar la adquisición de Hotesur, dueña del hotel Alto Calafate en febrero de 2008.
Fuente: www.clarin.com



