Gustavo Valdés impone a su hermano como candidato a gobernador de Corrientes

“Es una enorme responsabilidad y un orgullo ser candidato a gobernador de este gran espacio”, declaró Juan Pablo Valdés, dando inicio a una campaña que buscará blindar la continuidad de un proyecto personalista, más que institucional.

La fórmula oficialista se completa con el actual vicegobernador Pedro Braillard Poccard, lo que marca la estrategia de Valdés para sostener su hegemonía territorial, mientras él mismo encabezará la lista de senadores provinciales en las legislativas del 26 de octubre. Un armado que lo tendrá presente en las boletas, aún sin buscar la reelección directa.

Al mismo tiempo, se presentó la dupla Claudio Polich-Ariel Báez para competir por la intendencia de la ciudad capital, mientras que el actual intendente Eduardo Tassano encabezará la lista de diputados provinciales. El mensaje es claro: todo queda en casa.

Del otro lado, la oposición se organiza pero aún sin chances concretas de quebrar el dominio oficialista. El libertario Lisandro Almirón, acompañado por Evelyn Karsten, se presenta como la alternativa que recoge el discurso de Javier Milei: recorte del gasto público, ordenamiento institucional y mano dura contra el crimen. Sin embargo, la falta de estructura y territorialidad juegan en su contra.

El peronismo, fragmentado y en proceso de recomposición, logró una unidad precaria entre los sectores que responden a Sergio Massa y a Cristina Fernández de Kirchner. El elegido para encabezar la fórmula es Martín “Tincho” Ascúa, intendente de Paso de los Libres, acompañado por César Lezcano, dirigente cercano al massismo. Pero el PJ sigue lejos de encarnar una alternativa real.

Con este panorama, Corrientes se encamina a una elección marcada por la continuidad del poder en manos de una sola familia, una oposición debilitada y un electorado que, cada vez más, observa cómo la política se cierra sobre sí misma, lejos de las necesidades cotidianas.

La fecha de los comicios quedó fijada para el 31 de agosto, y mientras los discursos se multiplican, el debate profundo sobre la calidad institucional y la salud de la democracia provincial sigue pendiente.



Fuente: www.lavozdejujuy.com

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