Aquiles y Patroclo: la historia de amor entre un toro y un burro que sorprende a la ciencia


La historia de amor entre Aquiles, un toro, y Patroclo, un burro macho, en una zona de pastoreo etíope es vox populi a partir de una investigación que llevaron a cabo el departamento de Biología de la Universidad de Pisa. Su relación cautiva y desconcierta por igual, ya que no solo se limita a lo sexual.
Cada vez que se veían durante el pastoreo, Aquiles y Patroclo -así los llamaron los italianos- se acariciaban y lamían antes de copular. A raíz de estos intercambios, la etóloga Elisabetta Palagi y su equipo desviaron su atención a ellos.
El burro no evitó al toro ni mostró los comportamientos defensivos observados en otros burros. “Fue totalmente inesperado”, afirmó la profesional a El País.
La investigación, titulada Un vínculo sociosexual entre un toro y un burro macho, está disponible desde este 2 de noviembre en la revista científica Current Biology.
El estudio observó que los animales no solo mantenían encuentros sexuales, sino que también buscaban permanecer juntos y manifestaban comportamientos afectivos que apenas repetían con otros integrantes de la manada.
Registraron 51 eventos de monta, incluyendo 34 con penetración. Patroclo nunca fue infiel. Aquiles sí. Intentó varias veces montarse a otros burros, pero estos mostraron “conductas de evitación o defensivas, como coces o expresiones faciales amenazantes”. En uno de esos intentos, detalla Palagi, Patroclo se acercó, lo interrumpió y “le ofreció repetidamente sus cuartos traseros”.
Los científicos identificaron lamidos, roces y otras manifestaciones de contacto antes y después de las montas. En los segundos previos a estos episodios, las interacciones afectivas aparecían en cerca del 25% de los casos, mientras que después alcanzaban aproximadamente el 75%. Esto llevó a los investigadores a plantear que el contacto físico podría contribuir a prolongar la interacción social más allá del acto sexual.
El hallazgo resulta llamativo porque las conductas sexuales entre individuos del mismo sexo ya están documentadas en numerosas especies, pero son mucho menos frecuentes los registros de relaciones de este tipo entre animales pertenecientes a familias taxonómicas diferentes.
Los investigadores señalan que explicaciones tradicionales, como la falta de parejas del sexo opuesto, la confusión de identidad o la coerción sexual, no parecen explicar por completo este caso. Sin embargo, advierten que se trata de una observación limitada a dos animales y que todavía no es posible determinar qué beneficios obtiene cada uno de la relación.
Aquiles y Patroclo pertenecían a dueños diferentes y coincidieron durante las últimas épocas de pastoreo en Debre Libanos, en Oromía.
El contexto los distanció. Actualmente, según El País, el pastoreo donde sucedieron los hechos está yermo y los dueños de sus rebaños buscaron sitios diferentes para llevar a sus animales.
“Mis alumnos están intentando organizar un encuentro entre los pastores para que Aquiles y Patroclo puedan reunirse después de varios meses separados”, avisó la etóloga, que actualmente se encuentra en Italia.
Fuente: www.clarin.com



