La postura de Séneca, filósofo estoico, sobre el falso altruismo: “Merece salir engañado quien al dar un beneficio tiene en cuenta la recompensa”


La postura de Séneca, filósofo estoico, sobre el falso altruismo:    “Merece salir engañado quien al dar un beneficio tiene en cuenta la recompensa”

Existen innumerables frases de la filosofía antigua que resultan más que vigentes y sirven como guía para el mundo de hoy.

Una de las expresiones que está alineada con este concepto y sigue resonando es el pensamiento atribuido a Séneca que dice: “Merece salir engañado quien al dar un beneficio tiene en cuenta la recompensa”.

La idea principal es que la asistencia o generosidad con la intención de algo a cambio, una devolución de favor o algún otro interés es una transacción y no un acto transparente y altruista.

Además, cuando el intercambio no se da como es esperado la frustración no tarda en aparecer y comienzan los roces o resentimientos con la otra parte involucrada.

En contraposición, la sugerencia de Séneca es hacer el bien sin esperar el resultado. De esta forma, se llega a la verdadera magnanimidad y al mismo tiempo, se logra un estado de suprema liviandad.

En el mismo sentido, una nota del sitio El Mundo agrega que quien actúa esperando un premio no está haciendo un bien, está realizando una inversión.

La advertencia del filósofo es clara: si buscas el beneficio propio disfrazado de desprendimiento, el desengaño posterior es tu propia responsabilidad. La honestidad y el servicio público deben valer por sí mismos, y no por el pago que generan.

Una nota de National Geographic resalta que Séneca es uno de los pensadores romanos más conocidos.

Sobre su vida, las recopilaciones indican que nació en la actual Córdoba, España, alrededor del año 4 AC y muy pronto fue enviado a Roma a vivir con su tía Marcia.

Al contar con una buena posición económica, pudo acceder a una destacada formación. Algo que en ese momento estaba reservado para las élites.

Ya en sus primeros años de adultez, se instaló de nuevo en Roma y empezó su carrera política en los cargos más bajos.

Dos veces fue sentenciado a muerte, ya que era considerado una amenaza para los sucesivos emperadores. La primera vez fue absuelto.

En cuanto a su legado, uno de los puntos siempre remarcado es que no predicaba con el ejemplo. Por lo cual fue considerado un hipócrita por el resto de los pensadores.

Fuente: www.clarin.com

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