Raphael, 83 años, sobre su infancia: “Yo he visto todo el teatro habido y por haber gratis. Todo gratis”

Raphael acaba de vivir su “gran noche”. El cantante estuvo en Madrid en el estreno mundial de ‘Aquel‘, la serie que repasa su biografía y más de cinco décadas de carrera, y que llegó a Netflix el 9 de octubre. La ficción cuenta con su hijo, Jacobo Martos, como productor asociado, y él acudió acompañado por su mujer, Natalia Figueroa, sus tres hijos y dos de sus nietos.

Pero mucho antes de las giras, los discos y las películas, hubo un niño que llegó a Madrid con apenas nueve meses desde Linares (Jaén) y que desde muy pequeño tuvo claro que quería ser artista.

Solista del coro con cuatro años

Con 4 años empezó a cantar en el coro de una iglesia cercana a su casa. Él mismo ha contado cómo fue aquel primer momento: “Me acuerdo perfectamente que vino mi hermano y dice que quieren oírle. Y canté. Y me quedé de solista de voz primera. O sea, solista del coro”.

Raphael, 83 años, sobre su infancia: “Yo he visto todo el teatro habido y por haber gratis. Todo gratis”

Su voz destacaba entre las de los demás niños, y ese papel le abrió una primera puerta: “Al ser solista del coro, pues tenía muchas actividades. Me llevaban a que cantara también a Jesús de Medinaceli”.

Los teatros de Madrid, desde la puerta

A partir de ahí, empezó a mirar los teatros de otra manera: “Empecé a ver de esos lados los teatros y esas cosas que había y que hay. El Palacio de la Música y todas esas cosas, el Cine Pompeya, La Avenida…”. Y añadió: “Enseguida empecé a meterme en ese mundillo para el cual parece ser que yo venía predestinado”.

Su familia era humilde y no había dinero para entradas, así que Raphael recurrió a la insistencia. “Era un niño pequeño, redondito, insistente y absolutamente fascinado por lo que ocurría al otro lado de la puerta. Siempre, los porteros conmigo han sido maravillosos todos. Me decían ‘¿qué? ¿otra vez por aquí? Pero si ya lo has visto’. Y como casi siempre quedaba alguna butaca vacía, me dejaban pasar. Yo he visto todo el teatro habido y por haber gratis. Todo gratis”.

Una de aquellas funciones marcó un antes y un después. Foto: FB/raphaelartista

El día que decidió ser artista

Una de aquellas funciones marcó un antes y un después. Volvía a casa cuando vio una gran carpa en Cuatro Caminos donde se representaba ‘La vida es sueño’ en un teatro portátil. Entró gratis, como tantas otras veces, pero esa tarde tomó una decisión: “Yo ese día decidí que yo iba a ser de esos, de los que estaban arriba, no de los que estábamos abajo viendo la función”.

Lo recordó en una entrevista en 2018, cuando recibió el título de Hijo Adoptivo de Madrid: “Yo ese día decidí que iba a ser de los que estaban arriba, no de los que estábamos abajo viendo la función”. Y lo resumió así: “No es que hubiera nacido artista, es que iba a ser artista”.

“Hubo más de una bofetada”

La obsesión del niño por el teatro no siempre fue bien recibida en casa. “A mis padres no les gustó que volviese a las dos de la mañana todos los días y, claro, hubo más de una bofetada”, admitió. Pero tampoco eso lo frenó: “Y dije: ‘Si vamos a tomarlo así… Voy a volver a esta hora todos los días, porque voy a ir al teatro todos los días, porque voy a ser artista'”.

En aquella época no era Raphael ni Miguel Rafael, su nombre de pila, sino 'Falín'. Foto: FB/raphaelartista

Dejó los estudios y empezó a ganarse la vida como ayudante de sastre mientras daba sus primeros pasos en la música. De sus padres, lo que más agradece es algo muy concreto: “Yo lo que más he agradecido a mis padres es, no es que me hayan ayudado, que no me ayudaron, no podían ayudarme, es que no se pusieron en contra, me dejaron hacer”.

‘Falín’ y el origen del ‘ph’

En aquella época no era Raphael ni Miguel Rafael, su nombre de pila, sino ‘Falín’, como le llamaban cariñosamente en casa. El nombre con ‘ph’ llegó después, antes de hacerse famoso. Según contó a Bertín Osborne en Telecinco, su primera grabación fue en los estudios de Philips. Le extrañó que Philips se leyera ‘Filips’ y preguntó a su mánager por qué ocurría: en muchos idiomas, el grupo ph se pronuncia como una efe. Si Philips sonaba internacional, Raphael también podía hacerlo. “Fíjate en lo que pensaba cuando ni siquiera había grabado mi primer disco”, comentó.

Aquel | Tráiler Oficial | Netflix España

En el mismo programa, ‘Mi casa es la tuya’, dejó otra anécdota de su carácter desde niño: acompañó a su madre al hospital el día del parto de su hermano pequeño y salió con el bebé en brazos. “Yo siempre he sido el que organizaba las cosas, mi madre confiaba en mí para todo”, contó.

Nota creada con asistencia IA y editada por periodistas de Clarín

Fuente: www.clarin.com

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