La “rotonda medusa” que sorprende por debajo del mar: un túnel de 187 metros de profundidad y un recorrido de 112 km


En las Islas Feroe existe, debajo del mar, sobre territorio hostil de montañas y viento, una obra que no se parece a ninguna otra. Es un túnel de 187 metros de profundidad y un recorrido de 11,2 km al que llaman la “rotonda medusa”. ¿A qué conduce? ¿Cómo lo construyeron?
Los apodan “rotonda medusa” por el efecto visual que produce su iluminación azul y por la gran estructura central que domina el espacio como si fuera una criatura marina suspendida en la oscuridad.
La obra forma parte del Túnel de Eysturoy (Eysturoyartunnilin), una ruta submarina inaugurada el 19 de diciembre de 2020 en el territorio autónomo del Reino de Dinamarca.
Su función principal es conectar la isla de Streymoy, donde se encuentra la capital Tórshavn, con la isla de Eysturoy, una de las más pobladas del archipiélago.
Según la oficina oficial de turismo de las Feroe, el túnel mide 11,2 kilómetros y redujo de forma drástica los tiempos de viaje entre distintos puntos del país. Antes, algunos trayectos superaban la hora por carretera; ahora pueden hacerse en apenas unos 15 o 16 minutos.
Lo que convirtió a esta infraestructura en una rareza mundial no fue solo su longitud ni su trazado bajo el Atlántico Norte. Lo verdaderamente singular es que alberga la primera rotonda submarina del mundo, una marca reconocida incluso por Guinness World Records.
La rotonda está situada a unos 70 metros bajo el nivel del mar, mientras que el punto más profundo del túnel alcanza alrededor de 187 a 189 metros, según las distintas descripciones oficiales y turísticas disponibles.
En el centro de esa rotonda quedó una enorme columna de roca natural, conservada durante la excavación. Sobre esa base se montó una intervención artística del creador feroés Tróndur Patursson, que envolvió el lugar con luces azules y verdosas y con una escultura circular de figuras humanas tomadas de la mano.
La estructura no fue pensada solo como atractivo visual. También simboliza una idea de unión muy arraigada en la cultura feroesa. Las figuras humanas en círculo evocan la tradición local de la danza en cadena, una imagen de comunidad en un territorio donde la conexión entre islas siempre fue un desafío logístico.
Las Islas Feroe son un archipiélago situado en el océano Atlántico Norte, entre Islandia, Noruega y Escocia. Se encuentran a unos 320 kilómetros al noroeste de Escocia y a unos 450 kilómetros al sureste de Islandia. Están formadas por 18 islas principales, caracterizadas por sus montañas verdes, acantilados y profundos fiordos.
Aunque pertenecen al Reino de Dinamarca, las Islas Feroe cuentan con un amplio sistema de autogobierno. Su capital es Tórshavn, ubicada en la isla de Streymoy, una de las más grandes del archipiélago. A diferencia de Dinamarca, este territorio no forma parte de la Unión Europea.
Las Islas Feroe tienen una población de alrededor de 55.000 habitantes y una economía basada en la pesca y la acuicultura. Su ubicación en el Atlántico Norte determina un clima oceánico, con temperaturas frescas durante gran parte del año, lluvias frecuentes y fuertes vientos. Sus paisajes naturales también las convirtieron en un destino turístico cada vez más conocido.
Fuente: www.clarin.com



