Toto Ferro: de Robledo Puch y Bizarrap, a dirigir una película con guiños a Leonardo Favio hecha con dos mangos

Tiene algo de Crónica de un niño solo. Un aire a Leonardo Favio sobrevuela El tren fluvial, la película dirigida por Lorenzo “Toto” Ferro junto al recientemente fallecido Lucas A. Vignale, que murió a los 28 años en el mismo helicóptero en el que viajaba el comediante conocido como Gaspi.

El tren fluvial es un cine sin villanos que nos lleva a un pueblito del norte de la Argentina donde Milo, un nene que practica malambo bajo la severa mirada de su padre, huye de su casa y viaja a Buenos Aires.

La dupla tuvo su estreno mundial en el 76.º Festival Internacional de Cine de Berlín y el filme se proyectó en la sección Perspectivas, dedicado a operas primas.

Fue Robledo Puch y grabó con Bizarrap

Toto Ferro debutó como actor en 2018 haciendo de Robledo Puch, uno de los más célebres criminales argentinos, en El Angel, dirigida por Luis Ortega. Después, inquieto, el muchachito de actuales 27 años se fue hacia el lado de la música, grabó con Bizarrap, también dirigió videoclips y cortometrajes hasta que un buen día saltó a la dirección.

Toto Ferro: de Robledo Puch y Bizarrap, a dirigir una película con guiños a Leonardo Favio hecha con dos mangos

Yéndose a San Sebastián para participar del Festival, y con un pie en el avión, nos pidió la oportunidad para agradecerle al periodista especializado Luciano Monteagudo. ¿Por? “El vio El tren fluvial, le gustó mucho y la propuso para la Berlinale”.

-¿Con San Sebastián pasó lo mismo?

-No, con San Sebastián hubo que colgar la película en el sitio web del festival y básicamente rezar.

El filme "El tren fluvial" tiene mucho de Leonardo Favio.

-Todo el tiempo uno cree estar viendo a un fan de Leonardo Favio, ¿puede ser?

-Sí, claro, vimos bastante Crónica de un niño solo para hacer nuestra película. Si te fijás bien, el hombre que recibe a Milo -el nene protagonista- es el mismísimo Polín (Diego Puente) de aquella película de Favio.

-Fue un guiño, sí, y lo loco es que él casi no había hecho nada más después de Crónica…, algún cortometraje, fue entrenador de rugby, pero por suerte se lo propusimos y aceptó. Y también nos ayudó a dirigir a Milo, que tampoco era un actor.

-Al nene de “El Pibe”, Chaplin lo asustaba de verdad para hacer que llorara en alguna escena…

-Bueno, nosotros también hacíamos esas cosas con Milo, o juegos, o le poníamos una película para hacerlo reír. Inventamos trucos para sacar lo mejor de él. Lo conocimos con Lucas cuando estábamos filmando el Vía Crucis en General Madariaga. Teníamos una idea experimental. Milo se acerca y empieza a dirigir la cámara, muy pícaro. Lo metimos en el corto y después lo seguimos conociendo. La película se filmó en 2024, Milo tenía 9 en ese momento.

Ferro, hoy de 27 años, se fue hacia el lado de la música, grabó con Bizarrap, dirigió videoclips y cortometrajes.

Lucas Vignale, más que amigo, un hermano

-Lo de Lucas debió haber sido un golpe tremendo.

-Tremendo. Fue perder a un hermano. Impresionante cómo el azar nos gobierna la vida.

-¿Cuál era su rol en la película?

-El era muy bueno editando y coreografiando escenas más complejas. A mí me gustaba más escribir y hablar con Milo. Lucas era una parte más técnica y yo más literaria. El robaba mucho de lo que veía en el presente. Se robaba muchas imágenes porque tenía la cámara encima todo el tiempo y la encendía cuando pasaban cosas maravillosas. Era como un documentalista herzogiano. No éramos amigos, éramos hermanos. Estábamos todo el tiempo juntos.

Lucas Vignale y Gaspi. Ambos fallecieron en un accidente de helicóptero.

-Debutaste como actor con mucho éxito en 2018, ¿qué hizo que pocos años después quisieras ya ubicarte en otro lado?

-No sé qué quise y qué no, pero tampoco me agradó estar en el ojo de la tormenta. Me gustan las bambalinas, y seguir jugando, y que me tenga que ir bien o ser reconocido creo que me aleja de esa rueda. Ese éxito me llegó tan temprano que me propuse no vivir como un ser humano alienado.

"El tren fluvial" tuvo su premiere mundial en el Festival de Berlín.

-¿La carrera de actor ya fue?

-Para nada, voy a actuar y dirigir toda mi vida.

-Tenés fama de haber sido un niño díscolo que le trajo algunos problemas a sus padres.

-¿Yo? Yo no tengo esa versión de mí mismo jajaja, no le traje ningún problema a mis padres. Creo que soy un hijo cero conflictivo.

Del freestyle al cine

-Hiciste música. Grabaste una sesión con Bizarrap. ¿Qué pasa con esa otra parte tuya?

-Yo hacía freestyle en las plazas, freestaleaba todo el tiempo, ésa era mi veta artística antes de hacerme conocido. En el medio llegó El Angel y ahí tuve que hacer una pausa. Cuando terminó la película, lo vi como una manera de reinventarme. A mí casi no me llamaba el cine, yo quería seguir rapeando. Crecí yendo a la plaza donde estaban Wos, Duki, todos los que hoy se conocen. Ellos eran mucho mejores, pero formábamos una comunidad. Era meterse en una ronda y freestalear.

"Voy a actuar y dirigir toda mi vida", dice Toto Ferro.

-En la película trabaja Rita Pauls, hija del escritor Alan Pauls, y también está Fabián Casas. Hablame de tu vínculo con la literatura.

-Fui a los cursos de Fabián Casas y lo había visto actuar. Y lo de Rita, ahora que lo mencionás, es sin darme cuenta, porque el mundo de la literatura se filtra en todos lados. A Fabián lo conozco en 2018. Sus talleres hablan de la vida, de películas, de libros, a mí me sirvió mucho. De hecho El tren casi fluvial es un libro de Francisco Madariaga que se leyó en el taller de Casas y me sirvió de inspiración.

-¿Qué quisiste hacer en la película?

-Cambiar el registro, que parezca documental y que haya un momento de transición que permita un registro más onírico. Alguien se tenía que quedar dormido. Creo que ponemos a prueba al espectador. La realidad es más sórdida que los sueños, pero nuestra sordidez se va por el absurdo. Nos interesaba crear una maquetita donde nos gustaría vivir. No hay cosas terribles.

En "El Ángel" Lorenzo Ferro interpretó a Robledo Puch.

-Figuran muchos productores en los créditos. ¿Cómo viene siendo la experiencia de hacer cine con los recortes del INCAA?

-Ufff, hay más productores que actores en la película. La hicimos con financiamiento puramente privado. La película es un experimento. Es una película entre amigos con hambre de cine y hecha con muy poca plata. Sí, es más difícil, sin el Instituto, sin dudas. Es todo un cambalache, pero pudimos hacerla de manera muy libre.

-Te gusta la posibilidad de que tu película también se pueda asociar a “El Jockey”.

-Me di cuenta que El Jockey conversaba con El tren fluvial. Hay elementos en común porque Luis (Ortega) es una persona que estuvo muy cerca en mi vida y es un maestro como ser humano.

Fuente: www.clarin.com

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