Pilar Rubio, 48 años, sobre el lugar donde creció antes de la fama: “Es el mejor sitio para crecer”


Pilar Rubio tiene recuerdos muy concretos de los años que pasó en Torrejón de Ardoz. La presentadora creció en este municipio madrileño y permaneció allí junto a su familia hasta los 24 años, mucho antes de convertirse en uno de los rostros habituales de la televisión.
Cuando habla de aquella etapa, destaca especialmente una libertad que hoy recuerda con nostalgia: poder salir de casa, encontrarse con sus amigas y jugar en la calle. “Es el mejor sitio para crecer. Recuerdo mi infancia con cariño. Se podía jugar en la calle”, explicó Rubio al recordar aquellos años.
La vida de Pilar Rubio durante su infancia estaba muy lejos de la exposición pública que llegaría después. Antes de los programas de televisión, las alfombras rojas y las redes sociales, su día a día transcurría en su localidad natal.
El municipio, situado en el este de la Comunidad de Madrid, se encuentra a unos 30 kilómetros de la capital.
La propia Rubio ha contado que era una niña tímida y que le costaba desenvolverse en determinadas situaciones. “Lo pasaba muy mal, pero fui cogiendo confianza”, recordó al hablar de cómo fue superando esas inseguridades.
Ese cambio sería importante años después, cuando comenzó a enfrentarse a castings y a trabajar delante de las cámaras.
Su primer contacto con el mundo de la publicidad llegó cuando tenía 17 años. Había acompañado a una amiga a un casting y, finalmente, fue Rubio quien consiguió el trabajo.
Por aquel entonces estudiaba Económicas en la Universidad de Alcalá y comenzó a compaginar sus estudios con sus primeros trabajos relacionados con la imagen y la televisión.
La popularidad llegaría posteriormente con su participación en televisión, especialmente a partir de su paso por *Sé lo que hicisteis…*, programa que contribuyó a convertirla en un rostro conocido para el gran público.
Otra parte de su historia comenzó mucho antes de que Rubio apareciera en revistas y eventos de moda. Sus padres regentaban una tienda de ropa infantil y su madre era costurera. Ese entorno hizo que la ropa y la confección fueran habituales durante su infancia. Incluso llegó a diseñar prendas para sus muñecas Barbie.
Con los años, aquella familiaridad con la moda terminaría formando parte también de su trayectoria profesional.
La frase de Rubio sobre poder jugar en la calle también retrata una forma de infancia que ha cambiado con el paso de las décadas.
El propio Ayuntamiento de Torrelodones, por ejemplo, mantiene actualmente programas destinados a facilitar espacios de juego al aire libre para los niños. Desde 2025 funciona “Patios abiertos”, una iniciativa gratuita que permite a alumnos de Infantil y Primaria utilizar los patios escolares fuera del horario lectivo, bajo supervisión.
En el caso de Rubio, ese recuerdo pertenece a una etapa anterior a su vida pública. Una época en la que todavía no era conocida y en la que, como ella misma resume, podía simplemente salir a jugar. “Es el mejor sitio para crecer. Recuerdo mi infancia con cariño. Se podía jugar en la calle”.
Nota creada con asistencia IA
Fuente: www.clarin.com



