Lara Ferreiro, psicóloga, analiza la relación de Juan del Val con su madre: “No es fácil ser débil a su lado. Esto genera presión y temor a decepcionar si las expectativas no se cumplen”

La relación de Juan del Val con su madre volvió a quedar bajo la lupa a partir de un análisis de la psicóloga Lara Ferreiro. El escritor español había contado públicamente que creció con una figura materna de enorme fortaleza y que esa característica tuvo un impacto particular en su manera de relacionarse con el fracaso y con sus propias emociones.
Durante una entrevista en El Hormiguero, en septiembre de 2023, Del Val resumió esa influencia con una frase contundente: “Mi madre me ha dado la potencia y mi padre el sentido del humor”.
Pero inmediatamente después explicó el reverso de esa fortaleza: “No es fácil ser alguien débil al lado de mi madre”. Según relató, durante buena parte de su vida tuvo la sensación de que no podía equivocarse.
El escritor también habló entonces de una dificultad para permitirse determinadas emociones y de cómo, con el tiempo, comenzó a aceptar que podía fallar sin que eso significara que todo estaba perdido.
La exigencia que puede aparecer detrás de una figura fuerte
A partir de esas declaraciones, Ferreiro puso el foco en un fenómeno que puede darse dentro de algunas familias: cuando una persona es percibida como especialmente fuerte, resolutiva o exigente, quienes están a su alrededor pueden sentir que deben mantener ese mismo nivel.
En el caso de Del Val, la psicóloga señala que esa percepción puede traducirse en presión por estar a la altura y temor a decepcionar las expectativas.
No significa necesariamente que exista una intención explícita de exigir perfección. La presión también puede construirse a partir de la interpretación que hace el propio hijo sobre lo que se espera de él.
Una expectativa familiar puede ser saludable cuando funciona como acompañamiento y estímulo. Foto: IG/juandelvalEse matiz es importante. Una expectativa familiar puede ser saludable cuando funciona como acompañamiento y estímulo, pero puede convertirse en una carga cuando la persona siente que su valor depende de cumplir determinados estándares.
La investigación en psicología ha encontrado precisamente una relación entre las expectativas parentales percibidas y distintas formas de perfeccionismo. La American Psychological Association (APA) difundió en 2022 un análisis de estudios que incluyeron a más de 20.000 estudiantes universitarios de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. Los investigadores encontraron asociaciones entre las expectativas y críticas de los padres y el perfeccionismo, aunque aclararon que se trataba de relaciones correlacionales y no demostraban por sí mismas una relación de causa y efecto.
Cuando equivocarse se convierte en algo difícil de tolerar
Una de las claves del relato de Juan del Val es precisamente la dificultad para aceptar el error. El escritor explicó que durante mucho tiempo sintió que no podía fallar y que incluso le costaba permitirse estar triste. Con los años, según contó, empezó a concederse algo que antes le resultaba difícil: reconocer que algo podía salir mal y que eso no tenía por qué convertirse en una catástrofe.
Nuria Roca y Juan del Val. Foto: IG/juandelval“Antes no era capaz de decir: ‘He fallado, estoy mal y no pasa nada'”, explicó. La diferencia puede parecer pequeña, pero desde la psicología tiene importancia. El problema no está necesariamente en querer hacer las cosas bien, sino en asociar de manera constante el desempeño con el propio valor.
La APA explica que el perfeccionismo puede manifestarse, entre otras formas, como una presión intensa por alcanzar estándares elevados, autocrítica, sensación de fracaso o dificultad para disfrutar de los propios logros.
Además, un análisis publicado en 2026 señaló que los niveles de perfeccionismo entre jóvenes adultos han aumentado respecto de generaciones anteriores y que este fenómeno se encuentra asociado con problemas como ansiedad y depresión. Los autores también analizaron factores sociales y económicos, por lo que no atribuyen el fenómeno exclusivamente a la crianza.
El temor a decepcionar puede acompañar a una persona durante años
La preocupación por defraudar a los demás no se limita necesariamente a la infancia. Puede aparecer posteriormente en las relaciones de pareja, el trabajo, los estudios o las decisiones personales.
En algunas personas, la necesidad de cumplir expectativas externas termina generando una vigilancia permanente sobre el propio comportamiento: qué decir, cómo actuar, qué decisión tomar o qué resultado conseguir para evitar la desaprobación.
La investigación sobre perfeccionismo distingue, precisamente, entre diferentes formas del fenómeno. Una de ellas es el llamado perfeccionismo socialmente prescrito, que aparece cuando una persona percibe que los demás esperan que sea perfecta o que alcance determinados estándares. La APA señala que este tipo de perfeccionismo presenta una relación particularmente relevante con problemas de salud mental.
Eso no significa que toda persona exigente o con padres exigentes vaya a desarrollar un trastorno psicológico. Foto: IG/juandelvalEso no significa que toda persona exigente o con padres exigentes vaya a desarrollar un trastorno psicológico. La relación es mucho más compleja y depende de múltiples factores personales, familiares y sociales.
Juan del Val también habló de ansiedad y tratamiento psicológico
La historia que contó el escritor no se quedó únicamente en la relación con su madre. Durante aquella entrevista, Del Val también habló abiertamente de sus problemas de ansiedad y de haber recibido tratamiento.
“Era enormemente fóbico”, explicó. También relató que durante años le costaba incluso participar en determinadas reuniones familiares porque sentía ansiedad. Según su relato, hubo un momento en que habló con su madre y ambos reconocieron que no estaba bien y que era necesario cambiar la situación.
Sobre el tratamiento, el escritor reflexionó: “Lo que me ha dado el tratamiento es conocerte de verdad”. También sostuvo que había aprendido a mirar hacia dentro cuando algo le dolía, en lugar de buscar siempre una explicación externa.
La experiencia que relató Del Val coincide con un punto que destaca el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH): la psicoterapia puede utilizarse para afrontar estrés prolongado, problemas familiares, preocupaciones persistentes y otros síntomas que afectan la vida cotidiana. Para los trastornos de ansiedad, entre los tratamientos respaldados por la investigación se encuentra la terapia cognitivo-conductual.
Tener expectativas no es lo mismo que exigir perfección. Foto: IG/juandelvalTener expectativas no es lo mismo que exigir perfección
La cuestión, entonces, no pasa por eliminar todas las expectativas dentro de una familia. La propia investigación psicológica apunta a una diferencia entre establecer estándares saludables y transmitir la idea de que el afecto, la aprobación o el reconocimiento dependen del rendimiento.
Un estudio difundido por la APA encontró que las expectativas familiares excesivamente elevadas pueden relacionarse con mayores niveles de perfeccionismo. Al mismo tiempo, los investigadores remarcaron que los padres no son los únicos responsables: las presiones académicas, económicas y sociales también forman parte del contexto en el que crecen los jóvenes.
En ese sentido, el aprendizaje que puede desprenderse del relato de Juan del Val no es que una madre fuerte sea necesariamente una influencia negativa. Su propia frase reconoce también una parte positiva de esa relación: “Mi madre me ha dado la potencia“.
El desafío aparece cuando esa fortaleza deja de sentirse como un respaldo y empieza a vivirse como un estándar imposible de alcanzar. . Foto: IG/juandelvalEl desafío aparece cuando esa fortaleza deja de sentirse como un respaldo y empieza a vivirse como un estándar imposible de alcanzar. Y aprender que se puede fallar, estar triste o pedir ayuda sin perder el valor ante los demás puede ser, precisamente, una de las formas más importantes de construir una relación más saludable con las propias expectativas.
Nota creada con asistencia IA
Fuente: www.clarin.com



