Mercedes Ron : “Buscaba ponerme un reto y lo conseguí”


Quería ponerme un reto y lo conseguí.” Mercedes Ron habla así de Marfil, la novela que escribió mientras vivía en Nueva York y que ahora llega a la pantalla convertida en Enfrentados: Marfil. Nacida en Buenos Aires y radicada en Sevilla, Ron construyó una carrera que comenzó en Wattpad y que la convirtió en una de las autoras más leídas de la literatura romántica juvenil: su saga Culpables superó los seis millones de ejemplares vendidos y sus historias acumulan múltiples adaptaciones audiovisuales. Enfrentados, cuya primera novela es Marfil, apareció después de aquel fenómeno y llevó su escritura hacia una historia que conserva el romance como centro, pero suma acción, peligro, misterio y una protagonista que ve cómo su vida cambia después de ser secuestrada. La adaptación, dirigida por Óscar Pedraza y protagonizada por Ester Expósito y Hugo Diego García, le permitió a Ron reencontrarse con una historia que había imaginado primero en palabras. Y hay algo que le interesa especialmente de ese pasaje: comprobar qué sucede cuando aquello que estaba en su cabeza finalmente adquiere rostros, movimientos, planos y una ciudad real. La misma Ron dirá: “Ver en pantalla la química sobre todo entre Ester y Hugo ha sido increíble, ver Nueva York, los planos, la ciudad se ve preciosa. Al final son elementos que en el libro tú puedes intentar describirlos, pero al final verlos siempre siempre ayuda y es mejor. Toda la parte de acción también es muy guay el poder verlo”.
—¿Qué hay para vos en esta historia ahora? Es una de las historias, si se quiere, más tradicionales del romance moderno: guardaespaldas y protegida se enamoran.
—La verdad que esta idea surge un poco porque yo soy muy fan de El guardaespaldas. Me encantaba eso del amor prohibido y todo eso siempre nos gusta mucho. Y quería añadirle una subtrama un poco más compleja, no simplemente traer una historia de amor, que la tenemos y va a ser increíble, pero yo me caracterizo mucho por eso. Tener una historia de amor y después entender que algo más está pasando, un cruce de géneros.
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—¿Qué querías que ocurriera alrededor de esa historia de amor?
—Veníamos de la YA, de juvenil, y quería algo un poco más adulto. De hecho, yo la considero prácticamente adulta esta historia. Y también quería tocar otros temas, un poquito más complejos y sobre todo todo en Nueva York, que es increíble. Y la verdad que sí, tenía como ganas de ponerme un reto y lo conseguí. Me interesaba que no fuera solamente una historia de amor. Que hubiera algo más pasando alrededor. Creo que eso también forma parte de lo que me gusta hacer cuando escribo. El romance sigue siendo muy importante, pero puede convivir con otras cosas. Y en este caso quería probar con una historia un poco más adulta y con temas un poquito más complejos.
—¿Qué significa para vos que una historia que nació en un libro pueda adquirir una dimensión visual tan concreta?
—Es una sensación muy especial. Porque una historia que primero existe en tu cabeza y después en el papel empieza a tener rostros, lugares y movimientos concretos. Hay una parte que ya no depende solamente de tu imaginación. Y eso también es parte de lo interesante de una adaptación. Poder verla de otra manera es una experiencia muy bonita.
—¿Qué te apasiona de contar una historia en Nueva York?
—Y la ciudad, o sea, recuerdo que cuando la verdad que la escribí cuando estaba viviendo aquí. Me vine unos meses con una amiga y fue una época increíble. El sentirte libre, ¿no? Yo era más chica, venía de estar viviendo con mis padres y llegar a una gran ciudad como esta es increíble, ¿no? Y como que era como las posibilidades eran infinitas, ¿no?
—Y quería transmitir un poco eso en el libro y la personalidad de Marfil, que es muy alocada y que sale de fiesta y que entra y que va y de repente se encuentra con eso, ¿no? Con que de repente está en peligro, le ponen un guardaespaldas, su vida tiene que cambiar y ese contraste me llamaba mucho la atención.
—Entonces Nueva York no es solamente el escenario: también está relacionada con quién es Marfil.
—Sí. Para mí la ciudad tenía mucho que ver con esa sensación de libertad. Yo estaba viviendo aquí cuando la escribí y eso seguramente también está dentro de la historia. Marfil está en un momento en el que siente que las posibilidades son infinitas. Y después aparece una situación que cambia completamente su vida. Ese contraste era algo que me interesaba mucho.
—¿Qué te conmueve de la idea del romance, de contar desde el romance?
—Y a mí el romance es lo que más me ha generado, ¿no? Cuando yo leo romance, romántica, me provoca muchas emociones y al final es lo que más se queda conmigo cuando termino un libro. Aunque por ejemplo, a mí me encanta la acción y es algo que traigo de la fantasía. Yo empecé a leer con fantasía desde muy chica y por eso me gusta ver a mis personajes en peligro, pero no comparo nada con lo que yo siento cuando leo una escena romántica bien hecha, bien cuidada.
—¿Qué tiene el romance para producirte una respuesta tan diferente?
—Al final el amor está en todos lados y es el tema principal de todo, de poemas, de canciones, de libros, de teatro. Y al final es lo que más toca. Para mí tiene que ver con las emociones. Una escena romántica bien hecha puede quedarse contigo durante mucho tiempo. Y eso es algo que siempre me ha interesado mucho.
—Hay algo interesante en que te guste la acción, pero que finalmente vuelvas siempre al romance. ¿Cómo conviven esas dos cosas cuando escribís?
—A mí me encanta la acción. Es algo que traigo de la fantasía porque empecé a leer con fantasía desde muy chica. Me gusta ver a mis personajes en peligro y que estén pasando cosas. Pero para mí el romance sigue siendo el centro emocional. Las dos cosas pueden convivir y creo que eso también es parte de lo que hace que una historia sea interesante.
—¿Sentís que ahí aparece también ese paso de la literatura juvenil hacia una historia más adulta que mencionabas?
—Sí, veníamos de la YA, de juvenil, a algo un poco más adulto. De hecho, yo la considero prácticamente adulta esta historia. Y también quería tocar otros temas, un poquito más complejos. No quería quedarme únicamente en la historia de amor. Me interesaba que hubiera otras cosas alrededor y que todo pudiera volverse un poco más oscuro.
—¿Qué fue lo que más te interesó de ese cambio de tono?
—Que la historia pudiera tener distintas capas. Tener el romance, pero también tener una situación que lo pone todo en movimiento. Me gusta cuando los personajes tienen que reaccionar a algo que no esperaban. Y creo que eso permite que una historia de amor tenga también otros elementos. Era un reto para mí.
—Tu recorrido como autora comenzó en Wattpad y después tus libros llegaron a las librerías y a las pantallas. ¿Qué cambia cuando una historia empieza a tener tantas vidas?
—Creo que cada formato tiene algo diferente. Cuando escribes un libro, hay una parte que depende mucho de la imaginación del lector. Después, cuando llega a la pantalla, aparecen otras cosas. Los personajes tienen rostros, los lugares se vuelven concretos y las escenas tienen otra dimensión. Es muy interesante ver cómo una misma historia puede transformarse sin dejar de ser la misma. Es muy bonito que una historia pueda ir pasando de un formato a otro y que los lectores la acompañen. Cada experiencia es diferente. El libro permite que cada persona imagine los personajes y los lugares de una manera muy personal, mientras que la pantalla propone una mirada concreta. Me parece interesante que puedan convivir las dos experiencias.
Fuente: www.perfil.com

