Axel, el argentino que quiere repoblar la España vaciada: “Por el precio de un piso en Madrid puedes comprar casi una aldea en Asturias”

La España vaciada está formada por pueblos donde las casas permanecen cerradas, los vecinos envejecen y cada marcha reduce un poco más las posibilidades de mantener los servicios y la vida comunitaria.
Frente a la presión inmobiliaria de las grandes ciudades, estos territorios ofrecen viviendas asequibles, naturaleza y silencio, aunque también exigen encontrar nuevas formas de trabajar y atraer población estable.
Axel, un argentino instalado en una aldea asturiana, quiere contribuir a recuperar esos lugares. En una conversación publicada en el canal de Diego Revuelta, explicó cómo llegó a vivir en un palacio del siglo XVI y presentó un proyecto destinado a recibir y formar a personas interesadas en trasladarse al medio rural.
“Estoy obsesionado con repoblar la España vaciada”, empezó diciendo.
Un palacio de más de 500 años
El palacio en el que vive fue remodelado en 2023, conserva el escudo de Sofelguera y cuenta con una capilla dedicada a Santa Rita. La finca ocupa 27 hectáreas, con un río en la parte baja y la montaña a su alrededor. “Estamos rodeados completamente de naturaleza”, resumió Axel durante el recorrido.
El inmueble llevaba años desocupado. Su objetivo es convertirlo en un espacio donde puedan alojarse personas que quieran pensar, crear y desarrollar proyectos con propósito. “Lo que buscamos es atraer gente que quiera mudarse a un entorno rural y que pueda vivir esa experiencia de primera mano”, explicó.
Axel, un argentino en España, contó su experiencia. Foto: Captura YouTube/@DiegoRevueltaTVLa propuesta también incluye formación para trabajar a distancia. Axel pretende que los participantes puedan generar ingresos desde el medio rural y permanecer durante un tiempo en distintas aldeas. Esa rotación, sostiene, permitiría devolver actividad a los pueblos y acompañar a unos vecinos que, en su mayoría, son mayores.
El alquiler y la llegada al palacio
Según datos de la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (SADEI) difundidos en 2019, Asturias rozaba las 7.000 entidades de población, entre villas, aldeas y caserías. De ellas, 755 no tenían habitantes y 303 contaban con uno solo.
En ese contexto, Axel recurre a una comparación gráfica para ilustrar la diferencia de precios con las grandes ciudades. “Por el precio de un piso en Madrid puedes comprar casi una aldea en Asturias”, afirmó.
Su experiencia comenzó de una forma mucho más modesta. Tres años atrás alquiló por 150 euros mensuales una casa situada a unos 500 metros del palacio.
Incluso conoció el caso de una amiga que pagaba 75 euros al mes. La vivienda tenía unos 90 metros cuadrados, cocina de carbón y leña, espacio para trabajar y fibra óptica, una conexión que considera imprescindible para desarrollar cualquier proyecto digital.
Encontrar aquella casa no fue sencillo. Antes de mudarse, Axel había enviado más de un centenar de mensajes y acumulado entre 120 y 130 respuestas negativas.
La oportunidad apareció gracias a una propietaria con la que había contactado meses atrás. Llegó a Asturias un domingo, visitó la vivienda al día siguiente y, menos de 48 horas después, cerró el alquiler por 150 euros mensuales.
Naturaleza y silencio, lo que rodea al palacio. Foto: Captura YouTube/@DiegoRevueltaTVUn año después, un vecino llamado Kiko lo puso en contacto con los propietarios del palacio. Axel se reunió con ellos y, tras otro año de relación, obtuvo su confianza para instalarse en el edificio y desarrollar allí sus encuentros y formaciones.
La paz después de una vida nómada
Antes de instalarse en Asturias había pasado por ciudades como Nueva York, Sídney, Hong Kong, Singapur, Barcelona, Madrid, Londres, Ámsterdam, Roma o París. También trabajó durante seis meses en Francia elaborando vino y conoció diferentes fincas y modelos de negocio.
Tras años de movimiento, lo que más valora ahora es la calma. “Volver a tener paz, el silencio, disfrutar de la soledad, de leer, de escuchar música”, enumeró. En Asturias encontró una tranquilidad alejada del ruido y las prisas que marcaron sus años en las grandes ciudades.
Ahora, lo más valora Axel es la calma. Foto: Captura YouTube/@DiegoRevueltaTVUna historia marcada por la depresión
La decisión de cambiar de vida también está atravesada por una experiencia familiar dolorosa. Axel perdió primero a su madre y años después a su hermano mayor, ambos después de sufrir depresión. Él mismo atravesó un cuadro depresivo tras perder una importante cantidad de dinero invertido en criptomonedas, mientras residía en Mallorca.
A partir de entonces comenzó a modificar hábitos, a leer y a formarse. Axel sostiene que el contacto con la tierra, los animales y el cultivo de sus propios alimentos ha contribuido a su bienestar, aunque su experiencia personal no sustituye la atención profesional que requiere cualquier problema de salud mental.
Una invitación a probar la vida rural
Axel anima a quienes se plantean mudarse al campo a probar primero esa forma de vida. “Que lo sientan, que lo vivan, que prueben”, concluyó. En su caso, prefiere asumir el riesgo de equivocarse antes que lamentar no haberlo intentado.
La recuperación de los pueblos no depende únicamente de disponer de viviendas baratas. También exige empleo, conexión a internet, transporte, servicios sanitarios y educativos y oportunidades para emprender.
Axel busca repoblar la España vaciada. Foto: Captura YouTube/@DiegoRevueltaTVLas ayudas estatales para la transformación territorial y la lucha contra la despoblación priorizan los proyectos desarrollados en municipios y núcleos de menos de 5.000 habitantes. Entre 2022 y 2024 se presentaron más de 3.000 iniciativas y se concedieron subvenciones a más de 600 entidades o personas.
Proyectos como el de Axel pueden atraer nuevos pobladores, pero su arraigo dependerá de que encuentren servicios y oportunidades sostenibles durante todo el año.
Christian Jiménez, La Vanguardia
Fuente: www.clarin.com



