Sale a la luz una nueva investigación sobre el caso de Lucy Letby, la enfermera condenada como “asesina serial de bebés”: las revelaciones del informe

El juicio penal de Lucy Letby horrorizó al mundo en 2023. La enfermera británica, que entonces tenía 33 años, fue acusada del asesinato de siete bebés y el intento de asesinato de otros siete, cometidos en el Hospital Countess of Chester, Reino Unido, entre junio de 2015 y junio de 2016.

Hace tres años el tribunal escuchó cómo la exenfermera, ahora de 36 años, atacó a los bebés a su cargo inyectándoles aire en la sangre y el estómago, sobrealimentándolos con leche, agrediéndolos físicamente y envenenándolos con insulina.

El caso convirtió a Letby en la mayor asesina serial de bebés prematuros en el Reino Unido. Actualmente cumple las 15 cadenas perpetuas a las que fue sentenciada, pero siempre mantuvo su inocencia.

Ahora busca, una vez más, impugnar sus condenas tras revelarse el informe de una investigación pública que sacude nuevamente el debate en torno al sistema de salud.

La nueva investigación pública del caso de Lucy Letby

Después de la impactante condena, la defensa de Letby, a cargo del abogado Mark McDonald, presentó sucesivos recursos ante el Tribunal de Apelación enfocados en que la intensa cobertura mediática de calibre internacional había condicionado la imparcialidad del jurado.

Todas las apelaciones fueron rechazadas. El juez James Goss describió sus crímenes en aquel momento como una “campaña cruel, calculada y cínica de asesinato de niños que involucraba a los niños más pequeños y vulnerables”.

La secretaria de Salud del Reino Unido, Yvette Cooper, expresó su profundo pesar y anunció una revisión urgente de la capacitación y planes para la instalación de cámaras de vigilancia en las unidades neonatales.

El abogado McDonald no se detuvo y en 2025 solicitó que un panel internacional de expertos cuestionara las pruebas presentadas por la fiscalía, que fueron fundamentales para condenar a su representada.

Parte de la investigación consistió en examinar la respuesta del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) y analizar si el personal directivo debería haber respondido de manera diferente cuando surgieron sospechas sobre el comportamiento de Letby, quien había comenzado a trabajar en la institución en 2011 y su legajo no registraba objeciones.

Sale a la luz una nueva investigación sobre el caso de Lucy Letby, la enfermera condenada como “asesina serial de bebés”: las revelaciones del informe

Esta semana se dieron a conocer los resultados de aquella investigación, un documento de 100 páginas, que fue compartido por la BBC.

Tengo informes de psicólogos sobre lo que se presentó al jurado como una confesión. No fue una confesión en absoluto; tengo informes de obstetricia que hablan de algunas de las lesiones que supuestamente ocurrieron y que se presentaron al jurado como lesiones graves; no lo fueron en absoluto”, declaró el lunes el abogado de Letby a la BBC.

El letrado indicó que como parte de la investigación se solicitó a 37 enfermeras y matronas del Hospital Countess que respondieran a una serie de preguntas.

“¿Tenía alguna inquietud o sospecha sobre la conducta de Lucy Letby?”, fue una de las preguntas de los cuestionarios. “Todas, excepto dos, respondieron que no.

Una declaró que no recordaba que Letby mostrara emoción alguna cuando fallecían bebés en la unidad de neonatología y la otra indicó que Letby “se involucraba con más bebés de los necesarios”.

Lucy Letby, la joven enfermera que fue sentenciada a 15 cadenas perpetuas por asesinatos e intentos de asesinatos de bebés prematuros. Foto: AFP

“¿Cree que si los bebés hubieran sido vigilados por cámaras de seguridad se podrían haber evitado los crímenes de Letby?”, fue otra de las preguntas que les hicieron.

“Lucy no cometió ningún delito. Si hubiera habido cámaras de seguridad, las imágenes habrían demostrado su inocencia“, respondió una enfermera que llevaba 36 años trabajando en la unidad.

Por su parte, el Dr. Shoo Lee, neonatólogo canadiense que presidió el panel de expertos, afirmó que un artículo de investigación que escribió en 1989 fue tergiversado en el juicio de Letby.

“No existía evidencia médica que respaldara la existencia de mala praxis que causara la muerte o lesiones en ninguno de los 17 casos del juicio”, manifestó Lee.

Para McDonald, la nueva información podría tener implicancia en la situación legal de la exenfermera: “Ahora contamos con pruebas aportadas por 14 expertos internacionales de renombre en insulina, endocrinología y medicina de laboratorio que socavan fundamentalmente las pruebas científicas en las que se basó el juicio”.

“La fuerza de la nueva evidencia radica en su amplitud y convergencia, ya que expertos independientes de diferentes disciplinas y jurisdicciones identificaron problemas fundamentales con la base científica sobre la cual se invitó al jurado a concluir que los bebés ‘F’ y ‘L’ habían sido envenenados deliberadamente”, afirmó el letrado.

Cabe aclarar que la investigación no tiene ninguna relación directa con las condenas de Letby, que ya han sido examinadas más de una vez por el Tribunal de Apelación.

Ilustración del momento en que uno de los familiares de los bebés fallecidos, subió al estrado de la Corte de Manchester. Foto: AP

Sin embargo, la defensa de la exenfermera presentó un documento a la Comisión de Revisión de Casos Penales del Reino Unido (CCRC), que investiga posibles errores judiciales, para su revisión.

El descargo de dos especialistas que integraron el panel de la nueva investigación del caso Letby

Tras la difusión del informe, Helen Shannon, experta británica en ingeniería química, y Geoff Chase, profesor de bioingeniería afincado en Nueva Zelanda, que formaron parte de un panel internacional de médicos y científicos, manifestaron su preocupación por la “credibilidad científica”.

En una carta dirigida a la CCRC, los expertos expresaron: “Si bien es totalmente legítimo que la defensa presente múltiples argumentos, algunos que se están presentando actualmente no nos parecen científicamente creíbles y, en nuestra opinión, presentan problemas fundamentales irresolubles”.

En diálogo con The Guardian, acusaron a McDonald de “poner en grave, innecesario e inaceptable riesgo los intereses a largo plazo de la Sra. Letby” y que las consecuencias también se extienden a las familias afectadas.

Ambos especialistas aclararon que mantienen su valoración de que es “muy improbable” que los bebés conocidos como Bebés “F” y “L” en el juicio, hayan sido envenenados, no podían respaldar otras pruebas utilizadas por el equipo de defensa de Letby en relación con los casos de insulina.

“Algunos argumentos presentados son incompatibles con las pruebas disponibles, la ciencia y la fisiología establecida”, indicaron Shannon y Chase.

También revelaron que el Dr. Shoo Lee escribió a un número indeterminado de médicos para pedirles que revisaran los historiales médicos de 17 bebés involucrados en el juicio de Letby.

Los medios se hicieron eco del caso de Lucy Letby en todo el mundo. Foto: REUTERS

Mientras el doctor Lee afirmó que sus expertos habían sido reunidos sin prejuicios para llevar a cabo una “revisión objetiva”, luego se filtró un correo electrónico donde le escribió a los médicos: “Podríamos ser su última esperanza”, en referencia a la enfermera sentenciada.

Un neonatólogo declaró al Daily Mail que rechazó participar en el panel por varias razones, entre ellas el carácter tendencioso del lenguaje utilizado en el mail que envió el Dr. Lee.

Además, los familiares de los bebés fallecidos han presentado una denuncia formal contra el abogado McDonald ante el Consejo de Normas de la Abogacía por presunta mala conducta profesional.

Las conclusiones de la jueza Kathryn Thirlwall

La jueza Kathryn Thirlwall presidió las audiencias de la investigación pública y compartió sus conclusiones. “El informe halló pruebas de gestión y equipo médico deficiente en el hospital donde trabajaba Letby, junto con una falta de comprensión de los fundamentos de la protección”, indicó en una conferencia de prensa.

Aseguró que detectaron una larga lista de fallos en el hospital británico y que algunos bebés se habrían salvado si los responsables hubieran actuado antes.

“Hubo un fracaso total en todos los niveles a la hora de activar los procedimientos de protección en ningún momento”, manifestó la jueza Thirlwall.

Indicó que el director ejecutivo, Tony Chambers, de 60 años, un exenfermero que cobraba 160.000 libras esterlinas (214.000 dólares) y tenía un título en medios de comunicación, “obstaculizó la investigación policial”.

“Estaba tan decidido a desacreditar a los médicos que expresaban su preocupación por Letby que perdió la objetividad”, señaló la jueza.

También afirmó que la directora de enfermería, Alison Kelly, tuvo la determinación errónea de proteger a Letby “por el simple hecho de ser enfermera” y anuló su criterio profesional.

Los familiares de los pacientes fallecidos criticaron a los exdirectivos y coincidieron en que el informe es un “relato estremecedor de múltiples y reiterados fallos por parte de organizaciones e individuos”.

Ante la consulta periodística de si este informe podía modificar la situación penal de Letby, Thirlwall declaró: “No me corresponde a mí cuestionar ni entorpecer el trabajo de la Comisión de Revisión de Casos Penales, que está trabajando en la solicitud de Letby para que su caso sea remitido nuevamente al Tribunal de Apelación”.

Según indica la BBC, la CCRC es la única organización con potestad para devolver el caso de Letby al Tribunal de Apelación tras dos rechazos previos.

Más allá de este informe, hubo otros elementos decisivos para el jurado que condenó a la enfermera. En uno de los allanamientos en la casa de la acusada recuperaron los apuntes de su cuaderno personal.

La policía encontró varios papeles manuscritos con frases que luego ocuparon las tapas de los diarios: “Yo los maté”; “Soy mala, lo hice”.

El momento del arresto de Lucy Letby, esposada en la puerta de su casa. Foto: Captura de video Archivo

La fiscalía interpretó aquellas palabras como una confesión y los fragmentos fueron analizados en detalle por los peritos. La acusada argumentó que representaban una crisis silenciosa de maltrato en el hospital, donde trabajaban turnos eternos y dijo que era una metáfora de sentirse culpable por no poder hacer más por los bebés.

La conclusión del tribunal fue que no podían entenderse como meras expresiones de angustia y que calificaban como manifestaciones de responsabilidad directa.

Mientras los atroces crímenes regresan a los titulares, la exenfermera continúa tras las rejas. Resulta poco probable que el tribunal de apelaciones considere la nueva investigación como material suficiente para reabrir el caso, pero el proceso continuará en el ámbito penal correspondiente.

Fuente: www.clarin.com

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