Pedro Infante, ícono de México, y la historia detrás de una de sus frases más tristes: “Esa flor ya no retoña, tiene muerto el corazón”


No hay dudas de que Pedro Infante (1917-1957) es uno de los grandes ídolos mexicanos, un actor y cantante con una carrera enorme que abarcó el cine de la Época de Oro de su país. En su canción “Flor sin retoño” contó sobre un amor que nunca olvidó.
Este gran artista dejó grabadas 351 canciones de diversos géneros como boleros y rancheras, entre otros. También participó en unas 60 películas, pero es recordado, sobre todo, por su carisma y sencillez, cualidades que lo caracterizaron desde sus inicios.
Infante nació el 18 de noviembre de 1917 en la ciudad de Mazatlán y desde temprano mostró vocación por la música. Aprendió a tocar la guitarra, el piano, el violín y la batería de forma “natural”, demostrando que tenía un “don”. Algunos de los temas por los que se lo recuerda son Cien años, Paloma querida y Mi cariñito, entre otros.
Sus historias en las que derrochaba carisma puro siguen atrapando décadas después de su muerte, causada por un accidente de avión cuando apenas tenía 39 años. Era fanático de la aviación y tenía varias horas de vuelo en su haber como piloto. Es más, había tenido al menos un accidente previo al que le costó la vida.
“Esa flor ya no retoña, tiene muerto el corazón”: la triste frase de Pedro Infante
En una antigua y mítica entrevista grabada a un año de su muerte habló sobre su incursión en el cine y su experiencia al trabajar al lado de Ismael Rodríguez, otro mítico actor y director de México. “La gratitud es una de las cualidades más grandes que debemos tener los humanos“, definió.
Dijo que entró al cine pero que se sentía muy triste porque “nunca le atinaba a nada”. “Entonces, en el camino me encontré con él, que es un mes mayor que yo. Encontré que ahí estaba el camino por el cual podíamos hablarle al público, por el cual nos identificamos él y yo. Él me dio la carrera, me enseñó“, definió en señal de gratitud.
Una de sus canciones más sentidas de este autor es “Flor sin retoño”, famosa canción de ranchera mexicana que fue escrita por el maestro Rubén Fuentes e inmortalizada por la voz de Infante. La letra utiliza la metáfora de una planta para hablar del desamor.
“Sembré una flor. Sin querer. Yo la sembré para ver si era formal. A los tres días que la dejé de regar, al volver ya estaba seca. Ya no quiso retoñar. Yo la regaba con agua que cae del cielo, y la regaba con lágrimas de mis ojos”, comienza la poesía.
Y luego, indica: “Mis amigos me dijeron, ya no riegues esa flor… ya no retoña. Tiene muerto el corazón”, concluye. Toda la letra es una gran metáfora de una planta y el cuidado del amor, ya que utiliza a la botánica como analogía de una relación.
El protagonista siembra una planta, siendo esto el nacimiento de una ilusión amorosa, pero a pesar de regarla y dedicarle tiempo y carilo, la planta se seca.
Fuente: www.clarin.com



