Mercados, rating e “incomodidad opositora” por Malvinas: la Casa Rosada festeja la cadena de Milei

Javier Milei recupera iniciativa y oxígeno político tras la cadena nacional del jueves por la noche en la que anunció una batería de medidas para intentar reafirmar la soberanía sobre Malvinas y discutir las regalías hidrocarburíferas de las Islas. Los problemas domésticos no se evaporan, pero en despachos importantes de Casa Rosada había satisfacción por el impacto político e internacional de las medidas.
“El mercado le creyó a Milei”, razonó un integrante de la mesa política del Ejecutivo mientras monitoreaba la caída en las acciones de la petrolera israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, que operan en la plataforma de Malvinas.
En la mesa política donde manda Karina Milei enfatizan que en el sector petrolero miran con detenimiento el impacto social y que los proveedores de las empresas que operan en las Islas están más interesados en sus compromisos en Vaca Muerta. “Esto es, primero que nada, una discusión de plata“, destacó un alto funcionario.
En el oficialismo argumentan que la oportunidad que abrió Donald Trump con sus declaraciones le sirvió al Gobierno para acelerar en una medida que venía estudiando desde febrero, para disputarle una bandera al peronismo, recuperar el protagonismo en la conversación pública y reperfilar la posición del Ejecutivo.
En la previa, en Balcarce 50 había nerviosismo por la alta expectativa que se había generado. La cadena registró 15 puntos de rating más que la anterior.
“Todo va muy rápido. Hace tres semanas éramos un gobierno de traidores que querían regalar la Argentina. Nos debíamos una definición más nítida sobre Malvinas”, explicó un funcionario que participó de la cocina de las definiciones y sufrió el revés por la Ley de Tierras.
En el medio, el Gobierno consiguió dos media sanciones clave en el Congreso, como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central e Inocencia Fiscal II, que se aprobaran más pliegos para juzgados clave que estaban vacantes y el riesgo país volvió a bajar tras la suba previa.
Trabajadores estatales y productores yerbateros de Misiones no se conmovieron. Esperaban al Presidente con protestas en Puerto Iguazú, durante la primera visita del mandatario a la provincia, adonde viajó para clausurar la conferencia del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
El jefe de Estado se encargaría de ser la principal voz para sostener la centralidad de la agenda. Pablo Quirno tomó la posta por la mañana. “En lo que respecta a mezquindades o declaraciones, con el tiempo se va a estar viendo que esto es una estrategia integrada. Acá no hay River-Boca, acá lo que estamos defendiendo es la camiseta argentina”, sostuvo el canciller en declaraciones a Rivadavia.
En el Gobierno toman nota de que la causa Malvinas como ninguna otra es transversal e interesa a todos los estamentos sociales; desde los adultos mayores y los contemporáneos a la guerra de 1982, a los más jóvenes que constituyen buena parte de la base de votantes afín al oficialismo.
En los próximos días, el ministro de Defensa Luis Presti -poco afín a las entrevistas públicas y con flancos abiertos en la gestión- se sumará al debate público.
Los primeros números de la consultora Ad Hoc, que monitorea la conversación en redes, no fueron óptimos para el Gobierno, pero enseñan una mejoría. Las menciones digitales a Milei mostraron un 46% de negatividad, 36% de positividad contra el 18% de publicaciones neutrales o informativas. El volumen de negatividad fue 9 puntos menor que el promedio de agosto.
Sin embargo, la mayoría de las referencias negativas al mandatario estuvieron vinculadas a su discurso en Chile, donde cometió furcios, insultó al presidente de gobierno de España Pedro Sánchez y elogió al dictador Augusto Pinochet.
El balance de la consultora Monitor Digital fue todavía más duro. Razonó que el discurso no pudo sortear la polarización en redes. “La causa nacional quiso escapar de la grieta, pero ésta la terminó subsumiendo”, razona el informe. El estudio añade que la cadena nacional despertó poco interés y que las 36.900 menciones la ubicaron como la tercera de menor volumen entre las 16 cadenas nacionales relevadas desde diciembre de 2023.
En la Rosada negaron esas apreciaciones y destacaron que el círculo rojo, además de los votantes propios, recibieron con satisfacción la noticia.
Por otra parte, funcionarios que quieren mantenerse ajenos a las internas en la mesa política, remarcaron que Santiago Caputo tuvo plena injerencia en el discurso, no solo porque sigue siendo el dueño de la narrativa oficial del Gobierno y los jefes de la SIDE -que estuvo involucrada en el anuncio- le reportan. La línea de que la prosperidad no puede faltar, que había aparecido en homenaje a San Martín, reapareció en la cadena. El asesor replicó el mensaje en X. “La prosperidad es condición necesaria para la seguridad. Y la seguridad es condición necesaria para la supervivencia”, escribió.
Pablo Quirno, Santiago Caputo y Javier Milei. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.Los gobernadores, a los que el Gobierno apela para bajar la sesión especial del 9 de septiembre en Diputados para discutir la emergencia en discapacidad y la situación de los morosos, casi no se expidieron.
Los opositores duros fueron los más rápidos. Gustavo Melella, de Tierra del Fuego, donde el Gobierno planea retomar la construcción de una base naval estratégica elogió con matices el giro de Milei. Axel Kicillof lo tildó de oportunista. En el Gobierno tomaron la apreciación del mandatario bonaerense casi como un elogio. Los diputados provinciales y municipales de LLA se apuraron en anunciar la presentación masiva de proyectos en la Legislatura y los Concejos deliberantes para acompañar la iniciativa de Milei; política exterior al servicio de la agenda local.
El catamarqueño Raúl Jalil, que suele colaborar con el oficialismo en el Congreso, saludó el movimiento oficial. “Considero importante que el Gobierno nacional haya revisado su mirada sobre Malvinas y haya recuperado una agenda necesaria para la defensa de nuestros intereses y recursos estratégicos”, consignó.
Victoria Villarruel, que se diferencia cada vez que puede del Gobierno, guardó silencio. Hija de un ex combatiente, la vicepresidenta siente la causa Malvinas como propia. “No debe estar cómoda”, reflexionaron en el Gobierno. Sus calificaciones sobre el conflicto, después del partido de la Selección con Inglaterra, habían motivado quejas diplomáticas subterráneas de Londres, mucho más suaves que las explícitas que generó la cadena del Presidente.
Fuente: www.clarin.com



