Pity Álvarez se descompensó en medio del juicio y lo trasladaron a un hospital

“Si hace falta llamamos al SAME“, dijo el presidente del tribunal, Gustavo Groerner, que sigue adelante el juicio contra el músico Cristian Gabriel “Pity” Álvarez Congiú (54). El ex líder de Viejas Locas había pedido ir al baño y no regresaba. Fue allí que sus abogados informaron que estaba descompensado en el hall de ingreso al edificio.
De inmediato, todas las partes salieron de la sala y encontraron al “Pity” junto con su hermana Silvina y su encargado de seguridad “Pachi”.
Así estaba el músico en la audiencia de este miércoles 2 de septiembre. Foto: Luciano Thieberger.“Le faltaba el aire”, dijeron, mientras lo acompañaban a un patio interno para que tomara fresco.
El músico estaba en remera y con una linterna roja en la frente. Desde el tribunal llamaron para que una ambulancia fuera a asistirlo.
“Le bajó la presión“, dijo a Clarín Sebastián Queijeiro, uno de los defensores de Álvarez.
Luego explicaron que sufre hiperglucemia, esto es cuando el azúcar en sangre es alto, por su cuadro de diabetes, y que, en realidad, le subió la presión (la máxima de 20, la mínima de 12).
Durante el tiempo que estuvo despierto en la sala de audiencias, tomó café con azúcar, comió medialunas y golosinas y bebió gaseosa no light.
“Pity” Álvarez fue atendido por el SAME dentro de los tribunales.Afuera, un grupo de fanáticos del ex guitarrista aguardaba novedades. Luego de unos minutos, dos médicos llegaron al lugar para atenderlo.
A las 13 lo trasladaron en ambulancia al Hospital Fernández. Iba en silla de ruedas, con la capucha puesta y la linterna encendida. Les sonrió a los fanáticos mientras hacía los dedos en “V”. Estuvo acompañado de su hermana y del Padre César, cura amigo del músico.
Al músico se le observaron varios pinchazos en la mano izquierda y sangre producto de la administración de morfina, una de sus adicciones.
Desde el entorno del músico le confirmaron a Clarín que ya se encuentra atendido, que ingresó al shock room donde se le realizaron estudios de laboratorio a la espera de que le den el alta.
Minutos antes de las 17.30 el músico se retiró del hospital acompañado de su abogado Queijeiro.
“Me bajó un poco la presión de escuchar a los peritos. Voy a volver al juicio”, aseguró a la prensa que había en el lugar. Cuando se le preguntó si era inocente, respondió: “No sé, todos somos culpables”.
Queijeiro dijo que el ex líder de Viejas Locas e Intoxicados continuará en su casa el reposo que los médicos le indicaron.
Ronquidos y llamados de atención
Luego de que fuera trasladado, los jueces Groerner, Juan Martín Ramos Padilla y Hugo Navarro, que integran el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 29, dieron por finalizada la audiencia. Una médica de la Morgue Judicial tuvo que suspender su testimonio. Antes declararon dos policías de la Ciudad que intervinieron en el caso.
Pero lo que más llamó la atención fueron los ronquidos del músico desde el momento en que llegó a la sala de audiencias y se sentó junto a su abogado Queijero y a su colega Luciana Comerci.
Ambos abogados tuvieron que despertarlo varias veces a “Pity”, quien pasó gran parte de la audiencia dormido, con su cuerpo recostado sobre la silla, con la cabeza para atrás, los brazos extendidos y la boca abierta.
La singular escena llamó la atención no solo a los jueces sino también al fiscal Sandro Abraldes y a su equipo. Fernando Burlando y Fabián Améndola, querellantes en la causa, también fueron testigos del dormitar del músico.
No era la primera vez que el músico se queda dormido en medio de una audiencia. Esto fue motivo de pedido de nulidad de su ex defensor oficial Javier Marino y también argumento de su actual defensa.
“Quiero dejar constancia que nuestro defendido se duerme y no puede seguir la audiencia“, expresó Baños al tribunal. “Pity” no paraba de roncar. Cuando se despertaba, bebía gaseosa o café, y volvía a dormirse.
Esta –nueva- situación fue alertada por el juez Groerner, quien ya le había avisado a Queijeiro y Baños de que no era necesaria la presencia del imputado en la sala, salvo en los alegatos y veredicto.
“Puede retirarse de la sala y quedar representado por la defensa. Esto ya lo advirtió (el Tribunal) de Casación. Si no se retira lo voy a hacer retirar yo“, advirtió Groerner.
En ese momento, Baños salió al cruce: “Disiento, el imputado tiene derecho de estar en el juicio, en los intervalos donde esté lucido quiere estar”.
“El juicio se va a hacer en estas condiciones y Casación dijo que va a continuar. Ya sea por la medicación, cansancio o la falta de interés, puede retirarse. No voy a permitir que el imputado ronque, no voy a permitir más interrupciones del debate. Pido colaboración para mantenerlo despierto”, respondió el juez.
Testigos, bostezos y miradas cruzadas
La primera testigo de la jornada finalizó su interrogatorio y luego entró el segundo policía que iba a brindar su declaración basándose en lo que ocurrió en la madrugada del 12 de julio de 2018, cuando Álvarez asesinó de cuatro disparos a Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz (36), en uno de los pasillos del barrio Cardenal Samoré de Villa Lugano.
Durante el interesante testimonio del subcomisario Manuel Martin, “Pity” bostezó en más de una oportunidad.
La mirada de los jueces y del fiscal iban entre el testigo y el músico. Los ronquidos se escucharon en más de una oportunidad y provocaban risas mesuradas entre las partes y el público presente. Cuando se despertó, bebió gaseosa Sprite.
En un momento de la declaración, y a menos de una hora comenzada la jornada, Queijeiro interrumpió y le pidió permiso al tribunal para que Álvarez vaya al baño.
Luego de tener el aval de los jueces, “Pity” se levantó ayudado de sus abogados. Caminó unos pasos y tomó de la mano a su hermana, quien lo acompañó al baño junto con Pachi.
El policía terminó su turno y pasó una nueva testigo, esta vez, una médica de la Morgue Judicial. Mientras tanto, los minutos pasaban y Álvarez no regresaba a la sala.
Fue hasta que la abogada Comerci informó a Baños y Queijeiro de que el músico se sentía mal y que le faltaba el aire.
“Señor presidente, Álvarez está descompensado en el baño“, advirtió Baños. Groerner autorizó a que sus defendidos vayan a verlo. “Si hace falta llamamos al SAME”, ofreció el presidente del tribunal.
Así salía “Pity” Álvarez de los tribunales para ser atendido en un hospital.Los médicos del SAME llegaron a los pocos minutos. Luego de atenderlo en un patio, se decidió su trasladado al Fernández, donde fue compensado y por la tarde le dieron el alta.
En tanto, el juicio fue nuevamente interrumpido y se dictó un cuarto intermedio hasta las 10.30 del próximo lunes.
Fuente: www.clarin.com


