Yon González, 40 años, sobre su infancia: “Yo iba a estudiar para mecánico de coches o profesor de Educación Física”


Yon González lleva cerca de dos décadas siendo uno de los rostros más reconocibles de la televisión española, pero antes de El internado su vida estaba muy lejos de los grandes rodajes.
El actor vasco creció en un pueblo y durante años imaginó un futuro que poco tenía que ver con la interpretación. Incluso llegó a pensar en estudiar mecánica de automóviles o Educación Física.
La infancia de Yon González estuvo muy marcada por su familia y, especialmente, por su hermano Aitor Luna, que ya había empezado a moverse dentro del mundo del teatro.
Yon González reconoció que su hermano fue una de las primeras personas que le mostró un mundo distinto al que conocía durante su adolescencia.
“Gracias a mi hermano descubrí la ciudad, Bilbao, y también fue gracias a mi madre”, contó al recordar aquellos años.
Aitor Luna ya estaba vinculado con el teatro y Yon solía acompañarlo en sus actuaciones por distintos puntos del País Vasco. Su tarea no era actuar, sino que ayudaba a montar escenarios, colocar sillas y preparar los espacios donde después se realizaban las funciones.
“Yo iba a echarles un cable”, explicó. Desde abajo observaba cómo su hermano y el resto del grupo eran capaces de representar obras diferentes de unos 50 minutos.
Yon González tenía otros proyectos cuando empezó a acompañar a Aitor Luna. “Yo iba a estudiar para mecánico de coches o profesor de Educación Física”, recordó.
El contacto directo con el teatro cambió poco a poco esa idea. Ver cómo se preparaban las funciones y cómo su hermano trabajaba sobre el escenario le permitió conocer la profesión desde un lugar muy concreto.
“Vivir este oficio desde ahí abajo, montando tu escenario y todo eso, ha sido mi hermano el que me lo ha hecho ver”, señaló.
Su madre también tuvo un papel en ese cambio. Fue ella quien le sugirió probar suerte en el mundo de la moda cuando todavía no tenía claro hacia dónde dirigir su futuro.
La propuesta sorprendió al actor. Años después, González relacionó aquellas decisiones con la posibilidad de salir del entorno en el que había crecido y empezar a mirar otras alternativas.
El propio intérprete reconoció que llegó a sentirse limitado por la vida en su pueblo. Bilbao representó entonces una primera apertura hacia un escenario más grande.
La televisión llegó poco después. En 2006, Yon González empezó a aparecer en SMS, serie de La Sexta donde compartió elenco con Amaia Salamanca, María Castro y Mario Casas. El gran cambio llegó con El internado. La ficción de Antena 3 se convirtió en un fenómeno y transformó a buena parte de sus jóvenes protagonistas en rostros conocidos.
El contraste era especialmente fuerte para alguien que había crecido lejos de ese nivel de exposición. El actor contó que nunca había sido especialmente fan de ningún artista y que de repente empezó a encontrarse con personas que le pedían autógrafos.
Después llegaron otros proyectos como Gran Hotel, Bajo sospecha y Las chicas del cable, con los que consolidó una carrera sostenida en televisión. Aitor Luna siguió desarrollando su propio recorrido como actor y la relación entre los dos nunca quedó marcada por la competencia. González lo ha definido como un profesional con una fuerza que ya lo impresionaba cuando era chico.
Fuente: www.clarin.com



