Arthur C. Brooks, catedrático de Harvard, 62 años: “Si quieres ser un buen padre y que tus hijos sean buenos, honestos y felices, sé un ejemplo de lo que quieres ver”


La maternidad y la paternidad son etapas de la vida que transforman por completo las prioridades y las emociones de una persona. Ser padre o madre no es un camino fácil y no existe un fórmula universal para afrontar este proceso, ya que depende de múltiples variables y circunstancias.
Las dudas, los errores y los aciertos forman parte del proceso de aprendizaje que se desarrolla con el paso del tiempo. Sin embargo, hay un objetivo que muchos padres comparten, y es cuidar, querer y proteger a sus hijos, al mismo tiempo que intentan convertirse en un buen ejemplo para ellos.
Además, una investigación del Centro de Investigaciones Pew sobre la paternidad revela que el 66% de los padres consideran que es extremadamente importante que sus hijos crezcan y se conviertan en adultos felices, honestos y éticos, mientras que cerca de la mitad (48%) opina lo mismo sobre que sean trabajadores.
En este contexto, el catedrático de la Universidad de Harvard, Arthur C. Brooks, señaló en uno de sus últimos vídeos en su canal de YouTube que una de las principales preocupaciones de los padres es cómo ofrecer a sus hijos las mayores probabilidades de convertirse en adultos buenos y felices.
Pero, ¿cómo se puede ser un buen padre? Según el académico estadounidense, la clave no está tanto en lo que se dice a los hijos, sino en el ejemplo que se les da.
“No importa lo que digas. Lo único que importa es lo que haces. Si quieres ser un buen padre o una buena madre y quieres que tus hijos sean buenos, virtuosos, amables, honestos, íntegros y felices, o tan felices como puedan serlo, sé un ejemplo de lo que quieres ver. En realidad, eso es todo lo que importa. Las palabras son menos importantes que las acciones”, afirma.
Y es por esto que el experto insiste: “Sé admirable tanto en público como en privado. Si eres verdaderamente admirable en todos los aspectos morales y tus hijos los ven, eso importa más que cualquier palabra que puedas decir delante de tus hijos. Podría cambiarles la vida”.
Asimismo, el especialista recuerda que no hay que caer en la trampa del perfeccionismo, pues la clave no está en ser perfectos, sino en estar presentes.
De hecho, Brooks plantea que incluso un padre o una madre que se considera un “desastre total” puede ser un buen progenitor. “Si actúas como la persona que quieres ser con tus hijos, te convertirás en esa persona y ellos también”, asegura.
En la misma línea, la psicóloga sanitaria y educativa Silvia Álava apuntó en una conversación con La Vanguardia que “no existe la maternidad o la paternidad perfecta”.
“Tenemos que dejar de decirlo porque está incrementando la culpa de las familias notablemente. Es como poner un listón muy elevado para algo imposible (…)”, sostuvo.
Y agregó: “El niño sabe que estás ahí para atender sus necesidades y que puede contar contigo para todo, pero eso no significa que tengas que hacerlo todo bien. De hecho, lo más importante es reparar, es decir, si metes la pata, que lo harás porque eres humano, tienes que saber disculparte”.
Nerea Parraga Frutos, La Vanguardia
Fuente: www.clarin.com



