Massa se muestra cada vez más activo y Kicillof cree que es el candidato de Cristina


Sergio Massa colaboró para restarle votos al oficialismo y obligarlo a desmembrar el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, una derrota para el Gobierno que envalentonó al peronismo. Ya venía dejando trascender resultados de encuestas en las que en un hipotético balotaje contra Javier Milei el resultado ahora sería el inverso al de 2023 y el fin de semana pasado participó de una reunión con mujeres organizada por Malena Galmarini en las oficinas sobre avenida del Libertador, su base de operaciones desde que bajó al mínimo sus apariciones públicas.
El ex ministro de Economía y último candidato presidencial del peronismo nunca dejó de estar activo, pero desde hace algunas semanas sus movimientos se hicieron más visibles, aun sin abandonar su perfil silenciado, mientras la disputa entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof se mantiene aun cuando el gobernador y el hijo de la ex presidenta se reencontraron en la cumbre en el hotel Emperador. Massa no sólo asistió a esa reunión sino que muchos le asignaron un rol preponderante para que se concretara.
Las definiciones de la interna y las candidaturas, ya sea por competencia o por acuerdo, llegarán más adelante. En esta etapa en la que cada sector busca fortalecerse de cara a las negociaciones, Massa trabaja para terciar en la discusión, más cerca de Cristina y Máximo Kirchner que de Kicillof, el referente con la postulación más lanzada -más allá de que insista en que éste es un año de construcción- y por lo tanto un potencial rival del tigrense en esa carrera.
Tiempista para definir el momento de su reaparición –desde 2024 fue postergando la presentación de un libro-, la saga actual coincidió con la caída en la imagen de Javier Milei y los reclamos de unidad creciente por parte de dirigentes de distintos sectores del peronismo, acaso la apuesta de Massa para erigirse en un actor central del espacio opositor en el próximo proceso electoral.
Sobre su incidencia en la última derrota del Gobierno en el Senado cerca del ex ministro de Economía remitieron a sus vínculos con los gobernadores Gustavo Sáenz, Raúl Jalil, Hugo Passalacqua y Rolando Figueroa, aunque más allá de los llamados atribuyeron el desmarque de los aliados del oficialismo a los “incumplimientos” de la Casa Rosada. “Son malos pagadores, Milei se viene cayendo e igual los quieren llevar a patadas en el ojete”, apuntaron sin eufemismos.
Las versiones sobre su influencia para frenar la extranjerización de la tierra y los cambios en el manejo del fuego generaron otro motivo de tensión interna. “Queremos agradecer a los verdaderos responsables, que fue el pueblo movilizado, más allá de todos los buenos oficios de políticos, senadores y gobernadores”, aseguró el ministro bonaerense Carlos Bianco.
“Lo más grave no fue eso sino que operaron en las redes para pegarle a Sergio y a (Anabel) Fernández Sagasti”, señalaron desde el Frente Renovador, en alusión a la senadora que pidió participar y votar en forma remota por su embarazo con indicación médica de no viajar desde Mendoza. “Sergio siempre está encima de los temas y más en un caso así. ¿Qué esperaba Axel, que con esa ley que era un mamarracho no hiciera nada?”, completaron.
Del lado de Kicillof desde hace tiempo ubican a Massa como aliado de Máximo Kirchner, y creen que acciona con la intención anotarse en la pelea con aval de Cristina, en el contexto de la disputa entre la ex presidenta y el gobernador. “Cada uno está fortaleciendo su proyecto. Es obvio que Massa se está moviendo y es legítimo, veremos si es para ser el candidato de Cristina”, aguijoneó un ministro bonaerense.
“A esta altura está claro que Axel no es el candidato de Cristina ni de Sergio. Ellos moverán para posicionar a uno o a más candidatos y se resolverá en las PASO”, descontó otro hombre fuerte del dispositivo del gobernador de cara a 2027.
En el campamento kirchnerista no descartan ningún escenario. “Sergio va a estar en la discusión. En carácter de qué, no sabemos. Falta un montón. Cristina ni opina de candidatos. Lo hará el año que viene, cuando tenga la decisión tomada”, consideró un dirigente con acceso al departamento de la calle San José. A diferencia de Kicillof, Massa mantiene contacto frecuente con la ex mandataria.
“Axel quiere ser el candidato peleándose con Cristina, con quien comparte los votos, y mide menos que ella. Es como en una familia, ellos se pelean ¿y el quilombo es nuestro?”, replicaron desde el Frente Renovador, y sostuvieron que en caso de definir su postulación Massa tendría más chances de sumar votos por fuera del núcleo duro kirchnerista. “Ya fue candidato como ministro de Economía y perdió”, le endilgaron en La Plata. También debería revertir su repliegue desde la derrota en 2023. En su equipo discuten el momento adecuado para subir el perfil, aunque no lo haría en los próximos meses.
“Sergio ahora está trabajando para que el peronismo se una y reconstruya el vínculo con la sociedad. En este mundo de expectativas y frustraciones efímeras, con un contexto geopolítico tan complejo y sociedades algorítmicas, un candidato no aguanta un año de combate en el ring”, analizaron en las oficinas de Libertador.
“No se es más opositor ni más valiente porque grites o putees en público. Sergio nunca dejó de estar activo y ahora lo está más que nunca”, avisó Sebastián Galmarini. “Hace rato que se dio cuenta que solo o con la tercera vía no funciona. Que es con Cristina”, lo ensalzaron desde el kirchnerismo para contrastarlo con Kicillof. Para el sector conducido por la ex presidenta sería toda una paradoja respaldar a un candidato con menos coincidencias y en contra de su ex hijo político. “A Massa no le exigimos lo mismo que a alguien que fue propio”, admitieron la contradicción.
Fuente: www.clarin.com



