Ahora la esperanza de River es Almada :: Olé

Es raro que en la previa de un River-Argentinos los pronósticos más serios le den mejor perspectiva al Bicho que al Millo; parece un desfase de la historia. Pero la historia no es el presente: Argentinos ganó los cuatro partidos que jugó (único de los 30 equipos del torneo con ese récord) y es el que más goles hizo. River lo recibe con cero punto y cero gol.
Llegó un cacique, Otamendi, a la defensa, otro campeón del mundo de Qatar como Angelito Correa, volvieron Lucas Beltrán y Rafa Borré… Grandes esperanzas.
Pero el marcador de los partidos indica que a River le hacés un gol y ya le ganaste. Llega poco y nada, sufre cada ataque y las pelotas paradas, que espera con todos metidos casi en su área chica.
Lleva cerca de cuatro años sin encontrar un 5. Kranevitter (en su segundo ciclo), Villagra, Fonseca, Castaño, Portillo, Vera (algunos comprados por millonadas como si fueran Rodri), son parte de esa ciénaga donde se hundió el fútbol de River.
¿No es ahí donde se desjerarquizó? Ahí donde estuvieron Ponzio, Enzo Pérez, Enzo F y Nacho Fernández, De la Cruz, Juanfer… Ya no se genera juego, no se va para adelante, no se recupera alto, no se protege a los defensores, no se alimenta a los de arriba.
Ahora está Moreno, pasador serial de pelotas cortas atrás y al costado, divididas; no pisa el área, no patea al arco (o tiritos), pierde duelos, traba blando. Muy cada tanto, mete un buen pase al vacío muy celebrado por la prensa. ¿ Cuánto lo inhibe esta camiseta para no ser ni la sombra del que destacaba con las de Newell’s, Racing y Palmeiras?
La esperanza hoy es Thiago Almada, crack emergente que en plena juventud regresa de Europa después de haber estado en el Mundial. Dan todas las ganas de verlo. Pero ojo: que sepa que, además de tener que jugar de un día para el otro, no faltarán quienes le pidan que también de golpe sea una encarnación del Burrito Ortega, Francescoli y el Beto Alonso.
Fuente: www.ole.com.ar







