Las noches más épicas de la Copa Libertadores :: Olé

Hay partidos de la Copa Libertadores que se ganan y se olvidan. Y hay otros que se transforman en leyenda. Remontadas imposibles, goles sobre la hora, penales interminables, estadios convertidos en calderas y actuaciones individuales que quedaron grabadas para siempre.
Desde el histórico triunfo de Independiente ante el Santos de Pelé en el Maracaná hasta la final entre River y Boca en Madrid, la historia de la Libertadores está construida sobre noches en las que el fútbol sudamericano pareció llevar el dramatismo al límite. Estas son 10 de las jornadas más épicas de la historia de la Copa Libertadores.
1. Independiente y el Maracanazo ante el Santos de Pelé — 1964
Pelé y Santos parecían prácticamente imbatibles en su casa. Pero el 15 de julio de 1964 ocurrió uno de los primeros grandes golpes de la historia de la Libertadores. Independiente comenzó perdiendo 2-0 en el Maracaná, pero reaccionó de manera espectacular y terminó ganando 3-2 con un gol de Luis Suárez sobre el final. Mario Rodríguez Varela, Raúl Bernao y Suárez marcaron para el conjunto argentino.
El triunfo tuvo todavía más valor porque Santos era el gran equipo brasileño de la época y el Rojo terminaría conquistando aquella edición de la Copa. La propia CONMEBOL recuerda aquel partido como el primero de los grandes triunfos argentinos en el Maracaná. ¿Por qué quedó en la historia? Remontar dos goles ante el Santos de Pelé en el Maracaná convirtió aquella noche en uno de los primeros grandes “Maracanazos” de la Libertadores.
2. Zico y la definición contra Cobreloa — 1981
La final de 1981 necesitó tres partidos para conocer al campeón. Flamengo ganó 2-1 en el Maracaná, Cobreloa se impuso 1-0 en Santiago y todo quedó igualado. El desempate se disputó en el Estadio Centenario de Montevideo, donde apareció la figura de Zico.
El brasileño marcó los dos goles del 2-0 que le dio a Flamengo su primera Copa Libertadores. El segundo llegó a los 79 minutos y selló una final que había llevado a los dos equipos al límite. ¿Por qué quedó en la historia? Tres partidos para definir al campeón, un estadio neutral y dos goles de Zico en el encuentro decisivo.
3. Higuita y la interminable tanda de penales — 1989
La final entre Atlético Nacional y Olimpia tuvo uno de los desenlaces más dramáticos que recuerde la competición. Olimpia había ganado 2-0 en Asunción, pero Atlético Nacional logró igualar la serie en Bogotá con otro 2-0. El campeón debía definirse por penales. Y entonces apareció René Higuita.
La tanda necesitó 18 ejecuciones y terminó 5-4 para el conjunto colombiano. Higuita atajó varios remates y se convirtió en uno de los grandes protagonistas de una noche histórica para Atlético Nacional. ¿Por qué quedó en la historia? Una final igualada en el global y una definición desde los doce pasos que se extendió hasta convertirse en un verdadero maratón.
4. Boca-River y el gol de Palermo con La Bombonera enloquecida — 2000
Pocas noches pueden competir con un Superclásico de Libertadores. Y la revancha de los cuartos de final de 2000 tiene un lugar especial. River había ganado 2-1 en el Monumental. Boca necesitaba remontar en La Bombonera y encontró el primer gol en el segundo tiempo.
A los 79 minutos, Juan Román Riquelme convirtió un penal para poner el 2-0. Y cuando parecía que el partido estaba terminado, Carlos Bianchi hizo ingresar a Martín Palermo, que regresaba de una larga lesión. En los últimos segundos llegó la escena que quedó para siempre: Palermo recibió la pelota dentro del área y convirtió el 3-0 que selló la clasificación de Boca. ¿Por qué quedó en la historia? Un Superclásico, una remontada y un gol en tiempo de descuento de un delantero que volvía de una lesión.
5. La noche de la niebla: Boca-Cúcuta — 2007
La Bombonera vivió una de sus noches más extrañas en las semifinales de 2007. Boca había perdido 3-1 ante Cúcuta en Colombia y necesitaba remontar. La revancha comenzó rodeada de una densa niebla que incluso obligó a interrumpir el encuentro durante varios minutos.
En ese escenario apareció Juan Román Riquelme, quien marcó el primer gol. Martín Palermo hizo el segundo y Sebastián Battaglia completó el 3-0 que le permitió al equipo de Miguel Russo dar vuelta la serie y avanzar a la final. ¿Por qué quedó en la historia? Remontada, Bombonera, Riquelme, Palermo y una niebla que convirtió al partido en una escena casi surrealista.
6. Atlético Mineiro-Newell’s: el apagón, el gol agónico y los penales — 2013
La semifinal entre Atlético Mineiro y Newell’s tuvo prácticamente todos los ingredientes posibles. Newell’s había ganado 2-0 en Rosario. En Belo Horizonte, Bernard marcó rápidamente para el Mineiro y Guilherme consiguió el 2-0 sobre el final, a los 95 minutos, para igualar la serie. Pero todavía faltaba lo más dramático.
Un apagón en parte de los reflectores del estadio Independência interrumpió el encuentro. Luego llegaron los penales. Atlético Mineiro ganó 3-2 y el arquero Víctor se convirtió en héroe al detener el último remate, ejecutado por Maxi Rodríguez. ¿Por qué quedó en la historia? Dos goles para igualar la serie, un apagón, penales y una atajada decisiva en el último lanzamiento.
7. River y la noche del Mineirão — 2015
Si hay una noche que cambió la percepción de River en Brasil durante la era Marcelo Gallardo, fue la del 27 de mayo de 2015. River había empatado 0-0 con Cruzeiro en la ida de los cuartos de final. En el Mineirão necesitaba ganar para continuar en la Copa. Y consiguió mucho más.
El equipo argentino se impuso 3-0 con goles de Carlos Sánchez, Jonatan Maidana y Teófilo Gutiérrez. La victoria significó la clasificación a semifinales y se convirtió en una de las actuaciones más recordadas del primer ciclo de Gallardo. Meses después, River terminaría levantando la Libertadores frente a Tigres. ¿Por qué quedó en la historia? Ganar 3-0 en el Mineirão, en una instancia de eliminación directa y ante un rival brasileño, fue una demostración de autoridad continental.
8. River-Gremio: dos goles en los últimos minutos — 2018
River llegó a Porto Alegre obligado a remontar un 1-0 ante el campeón vigente. Durante buena parte del partido parecía que Gremio tenía todo bajo control. Leonardo Gomes marcó el 1-0 y puso a River contra las cuerdas. Pero en los últimos minutos apareció la épica.
Rafael Santos Borré empató a los 82 minutos y, en el tiempo de descuento, Gonzalo Martínez convirtió de penal el 2-1 que dio vuelta la serie por el criterio de goles de visitante vigente en aquel momento. ¿Por qué quedó en la historia? River marcó dos veces en los últimos minutos en la casa del campeón vigente y consiguió una clasificación que parecía perdida.
9. River-Boca: la final que terminó en Madrid — 2018
Es imposible hablar de las noches más recordadas de la Libertadores sin detenerse en la final de 2018. Por primera vez, River y Boca se enfrentaron en una final de la Copa. La ida terminó 2-2 en La Bombonera y la revancha tuvo que trasladarse a Madrid después de los incidentes que rodearon la llegada del micro de Boca al Monumental.
En el Santiago Bernabéu, Boca se puso en ventaja con un gol de Darío Benedetto. River empató con Lucas Pratto y el partido necesitó tiempo suplementario. Entonces apareció Juan Fernando Quintero. Su zurdazo puso el 2-1 y Gonzalo Martínez marcó el 3-1 definitivo sobre el cierre. River se consagró campeón con un global de 5-3 y conquistó su cuarta Libertadores.
Aunque técnicamente la final se disputó por la tarde en Madrid, su impacto fue tan grande que quedó instalada en la memoria popular como una de las noches más emblemáticas de la historia de la Libertadores. ¿Por qué quedó en la historia? Fue el primer Superclásico argentino en una final de Libertadores y terminó resolviéndose en el estadio Santiago Bernabéu.
10. Flamengo-River: dos goles de Gabigol para una remontada imposible — 2019
La final de 2019 parecía encaminada para River. El equipo de Gallardo ganaba 1-0 gracias a Rafael Santos Borré y controlaba buena parte del partido. Flamengo necesitaba reaccionar y lo hizo cuando parecía que ya no quedaba tiempo. Gabigol empató a los 89 minutos. Y apenas unos instantes después volvió a aparecer.
A los 90+2, el delantero brasileño marcó el 2-1 y completó una de las remontadas más increíbles en una final de la Libertadores. Flamengo se consagró campeón en Lima. ¿Por qué quedó en la historia? Dos goles en los minutos finales transformaron una derrota prácticamente segura en un título continental.

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Fuente: www.ole.com.ar









