El festival por la paz en la Unión Soviética que desató una lucha de egos y piñas entre Bon Jovi, Mötley Crue, Skid Row y Ozzy Osbourne

Y finalmente el rock se impuso a las restricciones ideológicas en la Unión Soviética. Aquel 12 y 13 de agosto de 1989, 37 años atrás, se celebró el Festival de Música por la Paz de Moscú con las actuaciones de Scorpions, Skid Row, Bon Jovi, Mötley Crue, Cinderella y Ozzy Osbourne, entre otros. Tres meses después, el 9 de noviembre, caería el siniestro Muro de Berlín.
Fue llamado el Woodstock soviético y hubo 120.000 asistentes en el Estadio Central Lenin, hoy Luzhniki. El festival reunió a nueve grupos, entre los seis extranjeros nombrados y tres soviéticos (Gorky Park, Matiz y Brigada S). Dos días donde el rock y la juventud soviética se reunieron después de 30 años de prohibición, bajo el lema “El Este se encuentra con el Oeste. Rock contra las drogas”.
La idea del festival, motorizada por el productor de rock y de conciertos Doc McGhee, fue promover la paz y la amistad a través de la música en medio de las permanentes tensiones políticas y militares de la Guerra Fría.
Si bien fue un festival con un público que disfrutó de las bandas en un clima de paz, paradójicamente, no sucedió lo mismo entre los grupos. Peleas, extenuantes luchas de egos y excesos en el consumo de alcohol y drogas fueron protagonistas de algunas escenas tormentosas.
El festival fue organizado por la Fundación Make A Difference, fundada por McGhee, una organización para la rehabilitación de adictos desde una mirada médico-terapéutica. Antes de la organización de este gran encuentro en la ex Unión Soviética, McGhee al parecer estuvo involucrado en un escándalo de drogas y que para salvarse de la cárcel negoció con el tribunal llevar músicos a Moscú. El productor negó de plano en una entrevista en 2011 que esta versión fuera verdad.
Las discusiones en la trastienda del festival fueron permanentes entre las bandas extranjeras. Mötley Crüe se sintió molesto desde el vamos con McGhee porque favorecía a Bon Jovi a quien directamente lo despreciaban (Mc Ghee era manager de ambos y también de Skid Row), primero porque la idea festival era reunir a grupos de Glam y Heavy Metal y Bon Jovi no tenía nada que ver con ese ambiente.
Además, Bon Jovi cerró su actuación con pirotecnia que le habían prohibido a Mötley Crüe y esto resultó imperdonable para esta banda, que atravesaba un clima de susceptibilidad frente a la abstinencia que transitaban varios de sus músicos.
El afiche del Festival de Música por la Paz de Moscú 1989. poca paz y muchas peleas.Sobrio a las piñas
El cantante de los Skid Row, Sebastian Bach, contó que el baterista de los Crüe, Tommy Lee, se acercó y le dijo: “Tu manager es un imbécil” (Por McGhee) mientras bebía vodka de la botella, aunque el baterista había afirmado en las entrevistas anteriores que era la primera vez que la banda tocaba sobria. En fin, siguió despotricando contra el productor hasta que lo vio por ahí y corrió a darle un puñetazo que lo derribó.
El ambiente era insoportable en los camarines al punto que el mayor beneficiado de toda esta movida, Bon Jovi, despidió a McGhee, cosa que también había hecho antes del puñetazo Tommy Lee. El conflicto llegó tan lejos como para que Mötley Crüe se negara a subir al avión de regreso con McGhee que, hasta acá, no podía dar crédito al conventillo que se había generado con las bandas metaleras, músicos de ego sensible, si los hay.
Una de las peleas iniciales fue quién actuaría primero y ya había un claro malestar con Bon Jovi, quien no sólo encabezaba el festival, sino que también había traído un espectáculo más teatral y que suponía una actuación más extensa que las que les habían dado a los otros grupos.
Mötley Crue. Su baterista, Tommy Lee (aquí con sombrero) le pegó una piña al promotor del concierto por la paz, en Moscú. Foto: Reuters/ Louis RaynorBon Jovi y Ozzy Osbourne no se pusieron de acuerdo y terminaron tocando en distintos días y el problema entonces fue con Mötley Crüe. En fin, una interminable lista de problemas alrededor del vodka y las drogas.
Según cuentan ese fin de semana, Ozzy Osbourne estuvo fatal y si bien, como alguna vez sostuvo Robin Williams, el estilo de vida de Keith Richards “hace parecer a Ozzy Osbourne como un pobre amish”, el ex cantante de Black Sabbath sabía ser insoportable. Discutió con todo el mundo hasta que lo reprogramaron para la segunda jornada, entonces el problema fue con Mötley Crüe ya que era él, el que quería cerrar el festival. Sin ánimo de discutir le cedieron el lugar. Ahora bien, en la edición que se pasó en el los Estados Unidos el que cerró el festival fue la banda de Tommy Lee no la de Ozzy.
Ozzy contra Sharon y un lema que no se dio
Y sus pataletas no terminaron ahí. Terminado el show, Ozzy en estado de cuasi enajenación atacó a su esposa y manager Sharon a quien quiso estrangular. Cayeron al piso y fueron separados sin que ella, al parecer, sufriera más que un golpe al caer de la silla. Siempre bajo los efectos del alcohol y la cocaína, Ozzy volvió a intentar estrangular a su mujer el 2 de septiembre de 1989, aunque esta vez el cantante fue arrestado y acusado de intento de homicidio. Un vínculo entre Sharon y Ozzy que se sobrepuso a todo. Estuvieron casados 43 años hasta la muerte de Ozzy, en julio de 2025.
Ozzy y Sharon Osbourne. El cantante quiso estrangular a su esposa y manager en las bambalinas del concierto por la paz, en Moscí 1989. Foto: AP/Dave CaulkinEl concierto fue criticado por las propias bandas que actuaron por el hipócrita lema de “Rock sin drogas”, ya que hubo consumo de alcohol, cocaína, heroína y marihuana a pesar de los vínculos del organizador con la Fundación Make A Difference.
El cierre de cada una de las jornadas tuvo una jam (improvisación) entre las bandas que habían actuado y Jason Bonham, hijo de John (de Led Zeppelin), en la batería. La primera noche hicieron Hound Dog y Rock and Roll y la segunda, Long Tall Sally y otra vez Rock and Roll.
En el balance del festival, lo más destacable fue el tema Winds of Change, de Scorpions, una balada que se convirtió de alguna manera en la banda sonora de la caída del Muro de Berlín.
Algún tiempo después, el podcast de Crooked Media “Winds of Change” aportó pruebas de que el gobierno norteamericano, a través de la justicia, había utilizado a McGhee para la organización del festival como parte de una operación cultural que buscaba influir en el gobierno soviético, dirigido por Mijail Gorbachov.
El rock había tenido anteriormente una muy escasa convivencia con la juventud soviética. En 1987, Uriah Heep se presentó en Moscú y se convirtió así, en el primer grupo occidental de rock en subir a un escenario en la Unión Soviética, pero el primer paso se había dado.
Multitudinario. El Festival de Música por la Paz de Moscú reunió a miles de jóvenes en dos jornadas de rock.En relación a los festivales, hay que remontarse a marzo de 1980 para encontrar un intento parecido. Fue en Tiflis, capital de Georgia y respaldado por el PC de la URSS actuaron Magnetic Band, Autografh, Machina Vremeni y Time Machine, entre otros. Eran los tiempos de un Partido Comunista de actitud férrea bajo el mando Leonid Brezhnev, una situación muy diferente a lo que sucedía en 1989, con Mijail Gorbachov y la glasnost, es decir, el proceso de desregulación intenso que llevó a la disolución a la Unión Soviética y el final de la Guerra Fría.
Fuente: www.clarin.com

