El gobierno de Lula guarda silencio ante los nuevos insultos de Milei, pero por ahora su embajador no vuelve a la Argentina


Un silencio notable imperaba este lunes en el gobierno de Brasil frente a las nuevas declaraciones explosivas de Javier Milei del domingo a la noche, en las que ratificó los insultos proferidos hacia Lula da Silva hace poco más de una semana en San Pablo. “Esas declaraciones no ayudan“, señalaron a Clarín fuentes oficiales con ironía y paciencia.

El intento de volver a la calma con el retorno del embajador brasileño Julio Bitelli a Buenos Aires se llenaba de escepticismo, y si bien nadie lo confirmaba a nivel oficial, los grandes medios del vecino país empezaron a jugar con la idea de que el diplomático demorará su regreso a la Argentina.

En plena campaña electoral para las presidenciales del 4 de octubre, tanto en el Planalto como en Itamaraty evaluaban con frialdad cuánta importancia darle a las últimas palabras y reposteos en redes sociales del presidente de Argentina, un país que se vuelve cada vez menos importante en lo político y económico en la jugada internacional de Brasil.

Tanto ruido hace la tirria entre Milei y Lula en el Mercosur, que el canciller de Uruguay, Mario Lubetkin, declaró este lunes que las tensiones “no ayudan para nada”. Los uruguayos presiden por este semestre el bloque, que paradójicamente luego de su acuerdo de libre comercio con Europa está buscando acelerar otros pactos comerciales. Lubetkin dijo que su país está “monitoreando todo de muy de cerca”, y que no intermediará porque ese es un diálogo entre argentinos y brasileños.

Hasta este domingo, en Brasilia existía la posibilidad de que el embajador brasileño Bitelli regresara a Buenos Aires en algún momento, luego de haber sido llamado a consultas tras el viaje de Milei a San Pablo el 25 de julio para participar del acto político que lanzó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.

Durante esa convención, en la que tanto tanto Karina Milei como el canciller Pablo Quirno aplaudieron sin pausa a Milei y avalaron el discurso que tenía por escrito, el Presidente argentino calificó de “ladrón”, “presidiario” y “basura”. También lanzó durísimas críticas contra el Supremo Tribunal Federal y contra el juez Alexandre de Moraes, que no dejó a Jair Bolsonaro, con prisión domiciliaria, recibir la visita de Milei, en Brasilia. Le dijo “basura calva”.

La reacción brasileña fue inmediata. El canciller Mauro Vieira convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para transmitir el repudio del gobierno, y mantiene entre ceja y ceja al cónsul argentino en San Pablo, Luis Kreckler. Lula y Vieira hablaron varias veces en reuniones con Bitelli sobre qué hacer y evitaron hablar de ruptura de relaciones mientras la prensa brasileña se plegaba a las críticas a Milei y a Bolsonaro hijo por los insultos a un jefe de Estado, y en Argentina, también la oposición elevaba fuertes críticas.

Pero este domingo a la noche, después de un viernes en el que Quirno intentó bajar la tensión con una entrevista de radio -afirman que aunque no lo reconozcan hubo un diálogo indirecto entre él y el canciller Mauro Vieira cuando coincidieron en la asunción de Keiko Fujimori en Perú-, el libertario redobló la apuesta.

Fue durante su reportaje por LN+ en el que Milei volvió a llamar “ladrón”,y “corrupto” a Lula y sostuvo que la condena en su contra fue anulada por cuestiones procesales y que “lo liberaron por una falla en el procedimiento. No es inocente”, afirmó. Profirió más insultos y este lunes reposteó más críticas contra Lula en las redes sociales como suele hacerlo. Y volvió a insistir que detrás del gobierno de Brasil hay que buscar una supuesta campaña anti-argentina tras el Mundial. Milei también reposteó mensajes de su jefe de video en redes sociales, Santiago Oría, uno de ellos con la foto de un auto y una calcomanía en Brasil.

CNN Brasil sostuvo que los nuevos insultos llevaron a la cancillería de Brasil a congelar el operativo regreso del embajador Bitelli para mantener la protesta diplomática contra la Casa Rosada. Bitelli tenía este lunes asuntos personales en San Pablo y en el gobierno brasileño afirmaron ante Clarín que no había decisiones apresuradas.No se demora algo que no tenía un plazo o una fecha”, afirmaban

Para el gobierno brasileño el problema con Milei no es exclusivamente bilateral, sino que lo toman como un asunto encadenado a las relaciones incondicionales del libertario. Y también a las relaciones tejidas por los hijos de Bolsonaro con los republicanos cercanos al presidente de EE.UU, Donald Trump, en especial del ex diputado Eduardo Bolsonaro, amigo de Milei.

Cerca de Lula consideran que el mandatario debe evitar una confrontación personal con Milei, cuyos insultos fueron respaldados por Flavio Bolsonaro, el primogénito y candidato a presidente. Hasta ahora, Lula se limitó a tratar de “tipo” y de “cosa” a Milei, y de “disparate” sus insultos. Y también los ha unido a las “injerencias extranjeras” como las de Trump -sostiene- que no va a permitir. Pero a sus 80 años, Lula declaró “estar entero” y se juega su reelección en un Brasil muy polarizado como toda la región, bajo la fuerte influencia de Trump en su lucha contra China.

Entre sus principales colaboradores existe consenso en que el presidente brasileño no debe responder directamente a la que algunos consideran una inadmisible falta de respeto de Milei, y otro provocaciones premeditadas. Hasta ahora, Lula concentró las decisiones sobre Argentina en Mauro Vieira, que viajará en su representación a la asunción como presidente del colombiano Abelardo De la Espriella el viernes 7. Allí estarán Milei, y su canciller Quirno, que el jueves estarán con Daniel Noboa en Ecuador.

El consejo para el líder del PT es que el mandatario argentino se convierta en uno de los ejes de la campaña presidencial. Para el caso, Milei mismo opacó el acto de lanzamiento de Bolsonaro hijo.

La estrategia consiste en mantener la protesta diplomática sin alimentar una escalada verbal que pueda beneficiar políticamente a sus adversarios.

Fuente: www.clarin.com

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