Robaron un auto y quedaron grabados por una cámara interna: nervios, un arma cargada y una alarma que no paraba de sonar


Un grupo de delincuentes asaltó a un joven en Isidro Casanova en pleno temporal y el hecho fue registrado desde varios ángulos, ya que fue captado por cámaras de seguridad de la zona y por una cámara interna del vehículo que, además, contaba con un sistema de cortacorriente que frustró el robo.
Durante el episodio, a mano armada, uno de ellos le advirtió a un cómplice sobre un arma: “Guarda que está cargada”. Los agresores fueron detenidos.
21.06 del 31 de julio, según la cámara de seguridad que durante el fuerte temporal del pasado viernes grababa a un Toyota Corolla blanco maniobrando cerca de uno de los cordones de la calle. A punto de cambiar de minuto, aparece en escena un auto rojo que frena de golpe a la par del blanco, pero en sentido opuesto.
De la puerta trasera izquierda baja el primero de los delincuentes, en pantalón corto y arma en mano ordenándole a la inevitable víctima del robo que se abandone su vehículo. “¡Bajate del auto, tomátela!”, le gritó. El delincuente disparó al aire para intimidar aún más al joven y le abrió la puerta para apresurar su salida.
Los otros dos ladrones procedieron también a bajarse del auto rojo y lograron echar a la víctima del lugar tras un breve forcejeo. Este huyó y, según el video, pareció refugiarse cerca de una camioneta utilitaria estacionada a pocos metros sobre la vereda. Mientras tanto, los agresores se repartieron entre los dos autos, el propio y el robado para iniciar la a posteriori frustrada fuga.
Apenas habían pasado 30 segundos y ambos autos aceleraron en direcciones contrarias.
El hecho no solamente fue registrado por las cámaras de seguridad instaladas en aquella zona de La Matanza, sino que también fue grabado por otra instalada en el interior del Corolla. Justo frente al asiento del conductor. Las imágenes fueron difundidas y el video comienza con la víctima forzada a abandonar su auto a punta de pistola y con su rostro pixelado.
“Bajate, bajate”, se escucha que le dicen mientras lo jalan hacia la calle. Se llega a ver a uno de los agresores con un arma en su mano derecha y se escuchan gritos y amenazas.
El delincuente ocupa el lugar de la víctima y cierra la puerta. Tiene la mitad inferior de su rostro tapado, que luego que quedará al descubierto. Viste una campera deportiva oscura. Exclama “la puerta, la puerta”, mientras otro delincuente ingresa en el asiento del acompañante. También con medio rostro tapado se distingue por ropa deportiva con el escudo de River.
El tercero de ellos partió en el auto rojo y dentro del auto blanco, entre ellos, parecen entrar en un estado de nerviosismo hasta que logran arrancar el vehículo. Mientras tanto, la advertencia sobre el arma entra en escena. “¿Qué pasa?”, se pregunta uno de ellos.
“Guarda que dejé la pistola por acá, guarda que está cargada”, le advierte uno a su cómplice.
Pasan unos segundos y se lo ve haciendo un llamado telefónico con el auto en movimiento finalmente. De fondo, se advierte el sonido de una especie de alarma que correspondería al mecanismo antirrobo instalado en el auto.
Durante el frustrado escape, la Policía fue avisada del robo y llegó a tiempo para detener, en principio, a uno de los delincuentes, que quiso huir a pie. Dos mujeres, de 27 y 44 años, fueron apresadas luego de una breve persecución que terminó cuando el Corolla rojo cayó a un zanjón, en la localidad vecina de Rafael Castillo, según informaron fuentes de la investigación a La Nación.
El cuarto integrante, que había participado del robo y viajaba en el Corolla blanco, logró escapar y continúa prófugo. La investigación, caratulada como robo automotor por el uso de arma, quedó en manos de la UFIJ N.º 13 de La Matanza, a cargo del fiscal José Luis Maroto.
Fuente: www.clarin.com



