Diez años de una obra que sigue volando


Hace diez años imaginé MOVI preguntándome qué podía despertar el interés de las infancias. No quería contar un cuento ni construir personajes, como suele ocurrir en los espectáculos para chicos. Mi búsqueda era otra: ofrecer una experiencia donde la danza fuera la verdadera protagonista y confiar en que las infancias podían conectar con un lenguaje poético, abstracto y visual.

La danza aérea fue el punto de partida. Es un lenguaje en el que los intérpretes bailan suspendidos de sogas y arneses, lo que transforma por completo las posibilidades del movimiento. Los cuerpos recorren paredes, aparecen desde las alturas, sobrevuelan las cabezas del público y desafían permanentemente la gravedad. Y, como no podía faltar en MOVI, hasta juegan un partido de fútbol… pero en el aire.

A esa dimensión que aporta la danza aérea quise sumarle la creación de un universo inmersivo, donde todo el espacio escénico construyera una experiencia visual. Las proyecciones, el juego de formas y colores, la música original, el diseño de luces y el ritmo de la obra fueron concebidos para crear un espectáculo dinámico, sensible y atractivo, capaz de captar la atención de las infancias sin subestimar su capacidad de asombro. Mi deseo era que todos los elementos dialogaran para que la danza ocupara el centro de la escena y que la imaginación de cada espectador, grande o chico, completara el viaje.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Hoy me emociona celebrar estos diez años con el regreso de MOVI a Aérea Teatro, el espacio que fundé y donde muchas de mis creaciones encontraron su hogar. Ver que nuevas generaciones siguen acercándose a la obra y que continúa despertando curiosidad, entusiasmo y emoción confirma que aquella búsqueda inicial sigue teniendo sentido.

Desde su estreno, MOVI propone algo más que una función. Al finalizar cada presentación, las chicas y los chicos que lo desean pueden participar de un taller de danza aérea junto al elenco. Siempre me interesó que el asombro que despierta el espectáculo pudiera transformarse en una experiencia propia y que cada uno descubriera, desde el cuerpo, las posibilidades de este lenguaje.

También me entusiasma el presente de Aérea Teatro. En una ciudad donde existen muy pocos espacios dedicados exclusivamente a la danza independiente, sostener una programación permanente es un desafío y, al mismo tiempo, una enorme satisfacción.

Este año lanzamos una nueva convocatoria abierta del Festival Al Fin Solos, que por primera vez contará con un jurado que otorgará premios en efectivo. En agosto comenzará el Festival de Danza Aérea de Obras Breves y la programación continuará con Ringtone Lado A, la obra que estrené este año y que marca una nueva etapa en mi trabajo, más ligada a lo autobiográfico. Es, además, una experiencia muy especial porque la coreografié y la interpreto junto a mi hija, Sara Becker, compartiendo en escena el vínculo entre dos generaciones desde el humor, la emoción y la danza.

La programación de Aérea Teatro también incluirá propuestas como Contempovalle (Colombia), Aurora, un prólogo a la historia, de Mariela Ruggieri; Vestigios, de la Compañía H3 (Medellín, Colombia); La fisura, de Mauro Dann; y la presentación de Torcidalengua, obra de Yamila Guillermo y Victoria Delfino, ganadora del Premio Graduados del Departamento de Artes del Movimiento de la Universidad Nacional de las Artes, entre otras producciones.

En octubre volveré a presentar 8cho, un tango aéreo, una de las obras emblemáticas de mi repertorio. Con música en vivo y una mirada contemporánea sobre el tango, esta creación fue nominada a los Premios María Guerrero y recorrió escenarios de distintos países, entre ellos el American Dance Festival, el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, el Sibiu International Theatre Festival (Rumania), el Festival del Pacífico de Vladivostok, el Context Festival (Rusia) y el New Victory Theater de Nueva York, donde realizó una temporada de 24 funciones.

Celebrar los diez años de MOVI mientras Aérea Teatro continúa creciendo y ampliando el lugar de la danza independiente hace que este aniversario tenga un significado muy especial.

*Directora y coreógrafa de MOVI y fundadora de Aérea Teatro.



Fuente: www.perfil.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior