José, capitán de un yate de 6 millones en Ibiza, duerme en un furgón de 4.000 euros: “Los ingresos son buenos, pero si se te va la mitad del sueldo en un alquiler, no vale la pena venir a la isla”


Ibiza es uno de los destinos turísticos más exclusivos de España, pero también uno de los más caros para vivir. Por eso, quienes trabajan en la isla se enfrentan a una realidad muy distinta de la que viven quienes la visitan de vacaciones.
Ese es el caso de José, un murciano que desde hace diez años trabaja como capitán de barco y que, durante la temporada, vive junto a su pareja en una furgoneta.
“Los ingresos son buenos, pero si se te va la mitad del sueldo en un alquiler, no merece la pena venir a la isla”, cuenta.
Así es la vida de José, el capitán de un yate en Ibiza que vive en una furgoneta
“La vivienda es tan cara que vivo en la furgoneta durante la temporada alta para poder mantenerme en invierno“, reveló José de 29 años en una entrevista con el youtuber Diego Revuelta.
Según explicó, el problema no se limita únicamente al precio de los alquileres, sino al alto costo de vida en general.
“La isla es muy cara tanto para vivienda como para comida. Hay que reducir muchísimo gastos y con mi pareja optamos por reducir el costo del alquiler”, señaló.
En ese sentido, detalló que alquilar una vivienda cerca de la zona donde trabaja resulta prácticamente imposible. “El alquiler de una casa puede llegar a costar entre 2.500 y 3.000 euros la más económica y alejada del puerto”, afirmó.
Su pareja, Vanessa, que también trabaja como capitana de barco, explicó que antes de mudarse a la furgoneta pagaban 1.100 euros por una sola habitación.
Sin embargo, no se trata de un caso aislado. José remarcó que son muchos los trabajadores de la isla terminan compartiendo casas o viviendo en vehículos para reducir gastos. La pareja estima que para vivir en la furgoneta son necesarios entre 2.500 y 3.000 euros por mes.
Sobre las dificultades de vivir en el vehículo, admitió: “Vivir en una furgoneta es muy complicado por el baño y el aseo y todo eso, pero se va llevando”.
También contó cómo es su rutina diaria. “Me levanto sobre las ocho de la mañana. Luego preparamos el barco, organizamos las toallas, rellenamos los frigoríficos con bebidas y salimos. Esto es un paraíso, pero al final del día vuelvo a mi furgo. Normalmente termino de trabajar entre las diez y las doce de la noche”, relató.
Además, aseguró que durante la temporada trabaja todos los días, sin descanso. “No es nada fácil porque trabajo todos los días, del 1 de abril al 30 de septiembre, sin un solo día libre y con jornadas de 12 a 14 horas diarias“, afirmó.
Aunque sueña con tener una casa propia, asegura que no cambiaría de profesión y confía en que el esfuerzo dará sus frutos. “A mí me encanta mi trabajo. Me encanta el mar. En cinco años me veo teniendo una casa en condiciones”, finalizó.
Fuente: www.clarin.com



