Recluido en su habitación, sin ganas de ver a nadie ni de comer: cómo pasó Maradona sus últimas horas de vida

Sin ganas de ver a nadie, poca ingesta de alimentos y recluido en un playroom que fue transformado en su habitación. Así pasó Diego Armando Maradona (60) sus últimas horas de vida en una casa que pretendía ser un lugar donde iban a transcurrir sus días luego de una intervención quirúrgica y con el objetivo de tratar su adicción al alcohol.
Maradona fue externado de la Clínica Olivos el 11 de noviembre de 2020. Allí se sometió a una intervención por un hematoma subdural. Estuvo ocho días internado hasta que fue trasladado a una casa del lote 45 del barrio privado San Andrés de Benavídez, en Tigre.
A esa propiedad fue en calidad de una internación domiciliaria. Durante el juicio se discutió si Maradona recibió un servicio acorde a una internación o de cuidados domiciliarios. Lo cierto es que tenía enfermeros las 24 horas, pero que no contaban con elementos para urgencias médicas.
Además, el ex capitán de la Selección Argentina tenía en el día a día un equipo integrado por dos asistentes personales, su sobrino Jonathan Espósito y el cuñado de su abogado Matías Morla, Maximiliano Pomargo; la cocinera Romina Milagros Rodríguez, alias “Monona”; y tres encargados de seguridad, Julio César Coria, Julio Soria y Marcelo “Chori” Domínguez.
A lo largo de exactamente dos semanas recibió las visitas de sus hijas Gianinna y Jana. También lo vio su ex pareja Verónica Ojeda junto al hijo de ambos.
De los profesionales de la salud Maradona fue asistido por el neurocirujano Leopoldo Luque (45), la psiquiatra Agustina Cosachov (41), el psicólogo Carlos Díaz (34), los enfermeros Dahiana Gisela Madrid (41) y Ricardo Almirón (42) -además de otros repartidos en fines de semanas y feriados-, y el médico clínico Pedro Di Spagna (53), entre otros profesionales de la salud.
Imágenes de 2020, del Diez junto al neurocirujano Leopoldo Luque (45), hoy uno de los acusados. Clarín analizó las declaraciones testimoniales e indagatorias durante la instrucción de la causa, los chats entre los imputados y qué declararon los testigos durante el segundo juicio por la muerte de Maradona para establecer cómo fueron las últimas horas de vida del “Diez”.
La acusación pública, comandada por los fiscales generales adjuntos de San Isidro Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, indicó que “se verificó un periodo de agonía de al menos 12 horas”, y que muerte se registró alrededor de las 12.30 del 25 de noviembre del 2020, “producto de la insuficiencia respiratoria y paro cardíaco”.
Estos datos, volcados en la elevación a juicio, fueron adquiridos mediante los peritos de la autopsia y la Junta Médica oficial conformada por 21 especialistas, entre médicos y peritos oficiales y de parte. Existe otra pericia incorporada a la causa que dice que Maradona murió de manera súbita, sin agonía.
En base a las primeras actuaciones, los testigos que estuvieron presentes al momento de la muerte declararon ese mismo día ante la fiscal Laura Capra, quien estaba de turno al momento de la muerte del Diez.
Otras testimoniales a lo largo de la causa fueron realizadas por los fiscales Iribarren y Ferrari.
Para los fiscales, Maradona tuvo una agonía de 12 horas. Foto: Xinhua/Eva Cabrera/TELAM.Según un comunicado de prensa oficial emitido por la fiscalía general de San Isidro el mismo día del fallecimiento, “la última persona que lo vio con vida” fue su sobrino Jonathan, el martes 24 cerca de las 23.
En su declaración como testigo, Espósito relató que en ese momento ingresó junto al enfermero Almirón para darle la medicación. “Lo saludé y me fui a dormir a mi habitación”, expresó.
“A mi tío lo vi bien, pero le vimos la remera mojada y se la quisimos cambiar, pero no quiso. No sé si era por transpiración o porque se había orinado encima porque le salía pasar, calculo que porque retenía liquido o no llegaba la baño”, agregó. En su declaración como testigo en el juicio reafirmó sus dichos.
Maqueta de la casa donde murió Maradona utilizada en el juicio oral. Almirón, que había tomado la guardia nocturna, declaró en la instrucción que el horario en el cual ingresaron fue a las 21.30. Al relato sumó a Coria y dijo que entre los tres lo despertaron a Maradona.
“Ahí le dimos la medicación psiquiátrica indicada por la Dra. Agustina Cosachov, y le medí los signos vitales, pudieron acreditar que estaba taquicárdico, algo que era habitual de él, ya que lo noté los 15 días que estuve con él, pero en líneas generales estaba bien”, afirmó.
El enfermero señaló que el paciente se negó a comer como en los últimos tres días. Luego se retiró de la habitación para dejarlo descansar.
“Ya desde ese momento no volvía a verlo a Diego hasta las 6.25/ 6.30 horas, es decir, antes del cambio de guardia que fui a verlo encontrándolo descansando en forma óptima pudiendo asegurar que estaba durmiendo y respirando normalmente ya que me acerqué a él, pero no controlé los signos vitales ya que Diego no quería que lo molestemos con eso”, detalló Almirón, quien hasta el momento no hizo uso de su derecho como imputado a declarar en el marco del juicio oral.
El enfermero entregó su turno a su colega, Madrid, quien declaró que a las 6.30 inició su jornada laboral. Almirón la puso en autos: “Me refirió que el paciente había sido medicado, le había sido suministrada la comida de la noche anterior rehusándose a la ingesta, pero con buena entrada de líquido y que se encontraba descansando con parámetros normales”.
Madrid dijo que cuando tomó su guardia no ingresó a la habitación porque el paciente estaba descansando, y sostuvo que se quedó en el living hasta que despertara. Recién a las 8.50 avisó en el grupo de enfermeros, médicos y coordinadores que Maradona continuaba durmiendo.
La enfermera declaró que sabía que ese miércoles iban a ir Cosachov y Díaz, por lo que decidió “no despertarlo dos veces por su carácter”.
Según sostuvo en su ampliación como testigo, esa era la manera de proceder cuando Maradona descansaba, es decir, no despertarlo ni molestarlo.
“A eso de las 7.30 dije que lo escuché deambular porque escuché ruidos en la planta baja e interpreté que era él por el sonido de la chata y de donde provenía. Yo estaba sentada en el living, aproximadamente a 10 metros de la habitación. Ese día nunca lo vi. Cada vez que me veía él decía ‘a esta piba no la quiero ver, que se vaya’”, afirmó Madrid.
En el acta médica confeccionada por Madrid, que según declaró Perroni en el juicio, la completó cerca de las 20 de aquel miércoles 25 luego de que declaró en la Fiscalía, entre otros puntos señaló que a las 9.20 de la mañana “se niega a tomarse control de signos vitales”.
La enfermera fue una de las personas que estuvo presente al momento de la muerte de Maradona y quien le realizó maniobras de reanimación, según declararon testigos y ella misma. Será juzgada en un debate por jurados, que aún no tiene fecha de inicio.
El plano de la casa donde murió Diego. Dormía en un playroom. Foto gentileza A dos VocesOtros que estuvieron presentes en ese momento fue Cosachov y Díaz. La psiquiatra declaró que no le sintió pulso ni respiración y también participó en intentar reanimar a Maradona.
El custodio Coria, que también estuvo esa mañana en el lugar, se limitó a decir que lo vio la noche anterior cuando entró a la habitación para arreglarle una luz. “Ahí charlé con él y nada más”, dijo cuando declaró.
“Me saludó con un beso, fue aproximadamente a las 22.30 o 23 horas. Le dije que iba a ir a tomar mates y me dijo ‘andá tranquilo, andá a descansar’, y salí de la habitación. Luego me quedé en el patio, estaba el enfermero. Diego estaba acostado y tapado”, sostuvo.
Para la acusación pública, Coria fue la última persona que vio con vida a Maradona y con quien tuvo un intercambio de palabras.
Como dato extra, en el primer debate Coria fue detenido por falso testimonio por una decisión por mayoría del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de San Isidro, integrado por los jueces Maximiliano Savarino, Verónica Di Tomasso y Julieta Makintach.
“Monona”, la cocinera, recordó que estaba desayunando con Espósito, Pomargo, Madrid y Coria hasta que llegaron la psiquiatra y el psicólogo.
“Dale Diego, te toca la medicación”, declaró que le dijeron ambos tras entrar a la habitación. Para ellos, Maradona “parecía que estaba dormido”. “Le decimos que no, que se debía estar haciendo el dormido, por lo que le digo a Jonathan que le vaya a dar la mediación al tío. Fueron con Maximiliano y al poco tiempo sale y dice que no reacciona”, recordó la cocinera en la fiscalía.
El barrio San Andrés de Benavidez, Tigre. Foto Julio SandersSobre la última vez que lo vio con vida señaló que “fue a la noche cuando me pidió un té y unos sanguchitos de miga, los cuales llevé a la habitación. Estaba bien, pero medio enojado porque el enfermero le quería cambiar la remera y él no quería”, indicó.
Cómo encontraron a Maradona
Ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, Espósito recordó el momento en que ingresó a la habitación por pedido de Cosachov y Díaz ya que no respondía a sus llamados.
“Entre yo y Maxi atrás. Cuando vi la mano de él derecha colgando, y cuando lo voy a levantar estaba pesada y no reaccionaba. Ahí le dije a Maxi que llame a la ambulancia porque no reaccionaba”, sostuvo.
Pomargo, por su parte, sostuvo que Cosachov y Díaz dijeron que “se hacía el dormido”, por lo que ingresó junto con Espósito.
“Ahí entramos y Jony le empezó a querer despertar, lo empieza a mover. Yo le pego el grito a la enfermera. Entra corriendo lo revisa, le empieza a hacer masajes cardiacos, el seguridad (Coria) entra, le hace respiración boca a boca. Era todo una locura. Lo llamo a Luque que fue lo primero que se me vino a la mente y veo a Díaz normal, pidiendo no se a quién una ambulancia”, recordó Pomargo.
Las comidas del Diez
Cuando declaró en el segundo juicio por la muerte de Maradona, la cocinera “Monona” Rodríguez afirmó que el Diez “comía lo que él pedía”, algo que generó controversias ya que estaba cursando una externación y debía tener un cuidado con la alimentación.
Si bien fue un nutricionista a la casa, no llegó a verlo y poder realizarle una dieta acorde a su salud.
En base a la reconstrucción que se realizó con el análisis de los avisos que dejaron cada uno de los enfermeros durante sus guardias, Maradona en su última semana de vida estuvo varios días sin apetito, alimentándose de mates, té y galletitas, más allá de alguna comida puntual.
Durante el debate se supo que el 13 de noviembre el paciente se indigestó luego de cenar camarones con brócoli.
El martes 17 cenó un yogurt mientras que al día siguiente se mostró sin apetito durante toda la jornada. Recién el jueves 19 desayunó café con leche y tostadas, luego almorzó y cenó sopa de verduras con pollo y una banana de postre. También había tomado un té con galletitas.
“Buena ingesta de sólidos y líquidos”, escribió en el “Chat Tigre” el enfermero Almirón.
El sábado 21 Maradona tenía un malestar estomacal que la enfermera Cintia Córdoba -que iba los fines de semana- señaló como una “bolsita de aire en el estómago”. Igualmente ese día tuvo “una buena ingesta en la cena”.
El domingo, Diego desayunó, tomó mate y almorzó, según los registros. El lunes también almorzó tarde y luego merendó.
Según declaró en el juicio la enfermera Córdoba, por la noche cenaron pizza de El Cuartito que habían pedido los encargados de la seguridad del Diez.
El martes 24, horas antes de su muerte, Maradona no tenía apetito. En los controles de las 11 y 17 horas la enfermera Madrid refirió que continuaba sin comer y descansando. En el resumen de las 21 horas indicó que “por la tarde continúa en su habitación, se le alcanzó un té con galletitas, refiere estar sin apetito y querer descansar”.
La Policía Científica que llegó a la escena al confirmarse la muerte del Diez. Foto: RONALDO SCHEMIDT/AFP.Cuando Almirón tomó su turno comunicó a las 21.54 que Maradona seguía rehusándose a comer sólidos pero que tenía una buena ingesta de líquidos. Lo mismo escribió a las 8.01 del miércoles 25, antes de finalizar su jornada laboral.
Madrid solo alcanzó a escribir a las 8.52 que “el paciente continúa descansando”, antes de que a las 12.42 Forlini, coordinadora de Swiss Medical, alertó: “Por favor novedades del domicilio, Esta llendo (sic) un móvil en código rojo”.
Fuente: www.clarin.com



