El plan del Gobierno para la Selección: llegada el lunes a Ezeiza y vuelo en helicóptero hasta la Casa Rosada


Una verdadera cuestión de Estado, que implica la muy poco frecuente coordinación de funcionarios nacionales, porteños y acaso bonaerenses, además de organismos de seguridad y empresas privadas. En eso se convirtió el operativo para traer al país a los jugadores de la Selección argentina que el domingo jugarán la final del Mundial contra España en Nueva Jersey, Estados Unidos.
Luego de las múltiples reuniones que se amontonaron en las últimas horas, el Gobierno nacional terminó de definir una oferta que ya comenzó a negociar con la AFA y que puede resumirse así: llegada de los jugadores el lunes al mediodía al Aeropuerto de Ezeiza, traslado en helicópteros hasta la Casa Rosada y salida al balcón de la Plaza de Mayo sin ningún funcionario a la vista.
Hay una certeza más y una condición que le agrega misterio al asunto. La primera es que ese operativo funcionará cualquiera sea el resultado de la final y la segunda es que la última palabra sobre el preacuerdo entre el Gobierno y la AFA la tienen los jugadores, que se pronunciarán después del partido.
Desde que la Argentina derrotó a Inglaterra en la semifinal, el Gobierno comenzó a estudiar el operativo de regreso de la Selección desde Estados Unidos.
A pesar de que en todo momento intentaron correr de la negociación pública a Claudio Tapia, un dirigente con el que Milei chocó por su propuesta de permitir la llegada de empresas privadas a la gestión de los clubes, las conversaciones terminaron sucediendo, algo que podía anticiparse si se toma en cuenta que en los últimos meses -en coincidencia con la decisión de Karina Milei de poner a Juan Mahiques en el Ministerio de Justicia- el conflicto del Gobierno con la AFA perdió velocidad.
Este viernes por la tarde, en una tumultuosa reunión en el Aeropuerto de Ezeiza en la que terminaron participando unas 80 personas si se cuentan los funcionarios del Ministerio de Seguridad, de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, de Migraciones, de la AFA y de la empresa Aeropuertos Argentina, se terminó de dibujar el operativo de regreso con el que se intentará evitar el fiasco que resultó la vuelta de los campeones de Qatar.
El Gobierno tiene muy fresco aquella tarde de 2022, cuando un Tapia notoriamente alcoholizado -según recuerdan los funcionarios nacionales y porteños que hablaron con él en aquel momento- intentó negociar con Aníbal Fernández la manera más eficiente de llevar a los jugadores entre la marea de gente que salió a las calles del país desde Ezeiza hasta la Plaza de Mayo.
Esa negociación imposible llegó al resultado conocido: los jugadores fueron evacuados en helicóptero cerca de la General Paz, sobrevolaron durante varios minutos la multitud y nunca llegaron a la Plaza de Mayo.
Ahora, la AFA le pidió a Aerolíneas Argentinas que tenga preparado en Nueva York dos aviones charter desde la medianoche del domingo para poder despegar en un rango que va desde esa hora hasta las 3 de la madrugada del lunes. Esos aviones llegarán a Buenos Aires poco después del mediodía.
En el primero volarán los jugadores, el cuerpo técnico y los funcionarios de la AFA, con Tapia incluido. Llegarán al hangar 5 de Ezeiza y luego pasarán por la terminal de vuelos privados del aeropuerto. La propuesta que el Gobierno ya está negociando con la AFA es que en ese lugar estén listos los helicópteros que los llevarán hasta la Casa Rosada que, según prometió el Presidente Javier Milei, estará vacía de funcionarios.
Allí, siempre y cuando terminen aceptando el plan, los jugadores saldrán al balcón histórico a saludar a la gente en la Plaza de Mayo que, se descuentan, querrá ver a sus ídolos ganen o pierdan el domingo. En el segundo avión llegarán todos los familiares de los jugadores, tal como ocurrió luego de la final en Qatar.
En principio, con las postales de 2022 en la cabeza, el gobierno nacional había pedido que el avión de los jugadores aterrice en el Aeroparque metropolitano, pero esa solicitud se chocó con impedimentos de seguridad y también logísticos.
Todos los organismos técnicos -la ANAC, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Aeropuertos Argentina- advirtieron que Aeroparque no tiene los mecanismos de seguridad suficientes para administrar a la multitud que se espera y tampoco tienen alternativas para que el resto de los vuelos del día puedan salir y llegar con una frecuencia parecida a la normal.
Por eso mismo, la Selección llegará a una terminal de Ezeiza dedicada a los vuelos privados y los jugadores saldrán de allí sin tener contacto con los otros pasajeros. La FBO.
El Gobierno de la Ciudad, en cambio, había propuesto armar un operativo parecido al que usó Franco Colapinto en Palermo en abril, cuando se montó un escenario sobre la avenida Libertador. En principio, esa posibilidad fue descartada por la AFA, pero el suspenso seguirá unos días más. “Va a definir Messi”, admitió este viernes uno de los funcionarios que está trabajando en el operativo regreso.
Está claro que Milei y su equipo ya detectaron que cualquier intento de sacar provecho de la celebración será contraproducente y que salir a ponerse al frente de un evento que puede congregar a una multitud durante varias horas es un riesgo grande.
Sin embargo, en las reuniones que se hicieron, quedó bastante claro que la Casa Rosada cree que una multitud reunida para ver a sus ídolos cualquiera haya sido el resultado no hará otra cosa que mejorar el humor social.
Fuente: www.clarin.com



