Joaquín Cortés, sobre el bullying: “Con 11 años, cuando empecé a estudiar ballet, salía al patio y todos los días me peleaba porque se metían conmigo”


Joaquín Cortés ha hablado en varias ocasiones sobre uno de los episodios más duros de su infancia, el bullying que sufrió cuando comenzó a estudiar ballet siendo apenas un niño.
En una entrevista con El País, el bailaor recordó que las burlas empezaron cuando tenía solo 11 años y decidió formarse en una disciplina que, en aquella época, estaba rodeada de numerosos estereotipos. “Con 11 años, cuando empecé a estudiar ballet, salía al patio y todos los días me peleaba porque se metían conmigo”, contó Cortés.
Según explicó, el acoso escolar se convirtió en parte de su rutina diaria. Cada recreo suponía enfrentarse a insultos y peleas simplemente por haber elegido el ballet.
Con apenas 12 años comenzó a aparecer en Televisión Española, donde participaba con coreografías en el programa infantil Dabadabadá. En una época en la que la televisión ofrecía muy pocos canales de alcance nacional, su popularidad creció rápidamente y pasó de ser objeto de burlas a convertirse en un referente para muchos de sus compañeros.
Su talento no tardó en abrirle las puertas del mundo profesional. Ingresó en el Ballet Nacional de España con apenas 14 años y, dos años más tarde, ya actuaba como primer bailarín.
Poco después inició su propio camino artístico y desarrolló espectáculos que contribuyeron a renovar la puesta en escena del flamenco, combinando grandes producciones, música en directo y elementos de otros estilos musicales. “No sé cómo pude masticar y digerir ese éxito fue una locura“, contaba Joaquín Cortés sobre su éxito prematuro en el mundo de la danza.
Con el paso de los años, Joaquín Cortés actuó en algunos de los escenarios más importantes del mundo y llevó el flamenco a públicos internacionales, convirtiéndose en uno de los artistas españoles más reconocidos de su generación.
A pesar de los años de carrera, el bailaor siempre ha defendido que la vocación artística no desaparece con el tiempo. “El que nace artista se muere artista. El artista muere en el escenario”.
Su historia también se ha convertido en un ejemplo de cómo los prejuicios sufridos durante la infancia no impidieron que desarrollara una trayectoria internacional, después de haber soportado el acoso escolar por dedicarse a la danza desde muy pequeño.
Fuente: www.clarin.com



