Científicos descubren frente a Costa Rica una extraña especie de tiburón fantasma que vivía oculta en las profundidades


Una nueva especie de tiburón fantasma, un tipo de pez cartilaginoso que habita en las profundidades del océano, fue identificada por equipo de científicos en proximidades de Costa Rica. El hallazgo se produjo en una zona del Pacífico caracterizada por su alta biodiversidad y por el escaso acceso humano que existe allí como consecuencia de la profundidad extrema.
El descubrimiento se suma a una serie de investigaciones recientes que buscan comprender mejor los ecosistemas marinos profundos, que están considerados como uno de los entornos menos explorados del planeta. Se trata de hábitats donde la luz solar no llega y las condiciones de presión y temperatura obligan a las especies a desarrollar adaptaciones particulares.
La especie descubierta fue identificada como Rhinochimaera costaricana. Se registró gracias al trabajo conjunto de investigadores del Instituto de Pesca y Acuicultura de Costa Rica, la Universidad de Costa Rica y la Universidad Federal de Pará de Brasil.
Los científicos destacaron que este tipo de hallazgos no solo amplía el catálogo de especies conocidas en la fauna y la flora marina, sino que también permite entender mejor la evolución de los animales que habitan en ambientes extremos.
Los llamados “tiburones fantasma” pertenecen al grupo de los quimeriformes, peces cartilaginosos emparentados lejanamente con los tiburones y las rayas. Su aspecto suele ser llamativo debido a su piel pálida, ojos grandes y estructuras corporales adaptadas a la falta de luz.
Al presentar los resultados de su investigación, los expertos se apoyaron en las evidencias de tres ejemplares machos recolectadas en las aguas del Pacífico de Costa Rica entre 2000 y 2023. Los tiburones fueron encontrados a profundidades que oscilan entre los 390 y los 787 metros.
En estos ambientes, las especies están condicionada por la presión del agua y la escasez de alimento, lo que deriva en comportamientos y características físicas muy distintas a las que tienen los animales de superficie.
El descubrimiento en aguas costarricenses se enmarca en una tendencia global de exploración de los océanos profundos, donde todavía se estima que existe una gran cantidad de especies sin identificar.
La región del Pacífico oriental, en particular, es considerada un punto clave para estudios marinos debido a la interacción de corrientes oceánicas y la presencia de ecosistemas submarinos complejos.
Los especialistas señalan que cada nuevo registro contribuye a reconstruir el funcionamiento de los ecosistemas marinos en su conjunto, puntualmente en áreas donde la actividad humana aún es limitada.
Pese a los avances tecnológicos en exploración submarina, se estima que gran parte del océano profundo continúa sin ser estudiado en detalle. En ese contexto, cada expedición científica puede derivar en descubrimientos relevantes para la biología marina.
El hallazgo del tiburón fantasma en Costa Rica refuerza la idea de que los océanos siguen siendo uno de los territorios más desconocidos del planeta, con especies que todavía no han sido descritas por la ciencia.
A partir de estos datos, los equipos buscarán determinar su distribución geográfica, hábitos alimentarios y posibles vínculos evolutivos con otros condrictios previamente identificados en distintas regiones del Océano Pacífico oriental.
La comunidad científica destaca que cada descubrimiento aporta información clave para comprender mejor la biodiversidad oceánica y los procesos evolutivos que se desarrollan en estos entornos extremos.
Fuente: www.clarin.com



