La casa diseñada para seguir funcionando durante cortes de luz y apagones: el innovador proyecto que funciona completamente con corriente continua y que ahorra energía


La electricidad producida en las centrales eléctricas que llega a nuestra vivienda desde la red pública es corriente alterna (CA). Sin embargo, una gran parte de los dispositivos que usamos todos los días, como los cargadores de celulares, la convierte en corriente continua (CC).

Ese proceso de conversión de la electricidad implica pérdidas de energía.

Teniendo esto en cuenta, años atrás investigadores de la Universidad de Purdue, en Estados Unidos, desarrollaron una vivienda que elimina esas conversiones. El resultado: una casa capaz de operar mediante una microrred de corriente continua, diseñada para aprovechar con mayor eficiencia este recurso.

El proyecto, iniciado en 2017 y finalizado con éxito en 2022, transformó una vivienda en la ciudad West Lafayette, Indiana, en un verdadero laboratorio para estudiar cómo podrían funcionar los hogares del futuro.

La iniciativa surgió bajo la dirección del ingeniero mecánico Eckhard Groll, con el objetivo de modernizar una vivienda convencional mediante una arquitectura eléctrica basada íntegramente en corriente continua.

Así y todo, el sistema de distribución creado también permite a la vivienda integrar la energía de corriente alterna (CA), suministrada por la red eléctrica local.

Los primeros años estuvieron dedicados a renovar la vivienda, incorporar nuevas ventanas y mejorar el aislamiento para reducir el consumo energético. Después llegó el desafío más complejo: construir una infraestructura eléctrica prácticamente inexistente para el ámbito residencial.

Los investigadores tuvieron que desarrollar desde cero buena parte del sistema de distribución, ya que muchos de los componentes habituales en instalaciones de corriente alterna simplemente no existían para aplicaciones domésticas de corriente continua.

De esta manera llegaron a lo que llaman “laboratorio viviente”. Estudiantes habitan de forma permanente en la vivienda, mientras los investigadores analizan el comportamiento de las instalacionesen condiciones reales.

Como se mencionó, en la actualidad la electricidad sale de la red en corriente alterna, pero numerosos dispositivos electrónicos convierten esa energía a corriente continua apenas se conectan.

En una vivienda diseñada directamente para operar con corriente continua, esa conversión deja de ser necesaria en muchos casos. Como consecuencia, una mayor proporción de la energía producida termina siendo aprovechada por los equipos.

La vivienda incorpora paneles solares o baterías, ya que ambos generan y almacenan electricidad en corriente continua. En una instalación convencional, esa energía debe convertirse varias veces antes de llegar a los electrodomésticos. En cambio, una microrred de CC reduce ese recorrido y mejora la eficiencia global.

En Estados Unidos, tormentas invernales, olas de calor y otros eventos climáticos han provocado cortes de electricidad que dejaron en evidencia la vulnerabilidad de la red eléctrica tradicional.

Jonathan Ore, quien estuvo en la dirección del proyecto, comparó el funcionamiento de dicha red con un delicado juego de equilibrio: cuando millones de hogares demandan electricidad al mismo tiempo para calefacción o aire acondicionado, mantener estable todo el sistema se vuelve mucho más difícil.

Una vivienda basada en corriente continua puede reducir esa presión en situaciones de emergencia. ¿Cómo? Produciendo parte de su propia electricidad mediante energías renovables y la utilización baterías, lo que le permite desconectarse de la red eléctrica.

De esta manera, en un escenario de frecuentes fenómenos meteorológicos extremos, una casa de corriente continua puede autoabastecerse durante cortos periodos de tiempo generando su propia energía renovable.

Fuente: www.clarin.com

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