Bubista, el técnico con nombre de isla que no se achica ante la Argentina de Messi :: Olé

Hay entrenadores que representan a un equipo. Otros, a un país. Bubista, en cambio, carga algo más grande: una isla, una historia y un sueño colectivo. La utopía de Cabo Verde que creyó con alguna vez llegar a un Mundial y que a hora se cruzará contra a la Argentina de Messi. La historia de Pedro Leitao Brito, el hombre que metió a los africanos en la segunda fase de una Copa del Mundo y que este viernes, a las 19 hora argentina en Miami, quiere continuar haciendo historia.
Brito es conocido por todos como Bubista y lleva en su apellido un origen: Boa Vista, la isla en la que nació. Y en esa raíz está también la esencia de Cabo Verde, el pequeño archipiélago africano que, por primera vez, se metió en una Copa del Mundo. Un conjunto de islas que no suman ni la quinta parte de Tucumán habitado por 500 mil personas aunque con un dato aún más impresionante: otras 500 mil viven en el exterior, especialmente en Estados Unidos.
Bubista es un símbolo del momento de Cabo Verde. “Siempre hemos dicho que nuestra clasificación es más que deportiva: es cultural, musical, lo es todo. Queremos mostrar nuestro país al mundo”, explicó el entrenador.
Esa idea atraviesa todo lo que hace. Porque no viajaron al Mundial solamente para competir. Viajaron para mostrarse.
MUNDIAL 82 EN BLANCO Y NEGRO
Antes de dirigir en una Copa del Mundo, Bubista fue uno de los pibes que miraban todo desde lejos. O casi. Su primer recuerdo mundialista no es una cancha, ni un gol, ni una camiseta. Es una televisión en blanco y negro en Boavista y el Mundial de España 82. Un único televisor, traído del extranjero, y un hombre que cobraba entrada para ver los partidos. No había dinero y entonces, a los 12 años, no quedaba otra que colarse. Y lo echaban. Y se colaba de nuevo…
“En esa época entendí lo que quería para mi vida… yo también quería llegar a los grandes escenarios del fútbol”. Después vinieron los años de calle, de pelotas improvisadas —medias cosidas por su mamá— y de un fútbol que se jugaba todo el día, con lo que hubiera.
El camino lo llevó a ser jugador profesional, defensor, capitán de la selección. Incluso tuvo un breve paso por España: en 1996 disputó dos partidos con el Badajoz en Segunda División. Pero su historia estaba lejos de terminar. Tras el retiro, empezó a formarse como DT, pasando años como asistente hasta asumir como seleccionador en 2020. Y desde ese momento, su principal objetivo fue uno solo: cambiar la cabeza del equipo.
El recorrido hacia el Mundial 2026 no fue sencillo. Debut con empate, problemas de logística, derrota con Camerún hasta que pegaron cinco triunfos consecutivos y la confianza se transformó en una herramienta letal de Bubista y su equipo.
La ilusión de llegar a la Copa del Mundo se resolvió en la última fecha. “No fue fácil controlar a los jugadores… ni a mí mismo”, admite. La presión era mucha y tras un primer tiempo sufrido contra el débil Esuatini (más conocido como Suazilandia) , el triunfo contundente ya significaba que pasaban a ser leyenda. “Recordé cuando jugaba con medias en Boavista… sentí que todo había valido la pena”, contó el técnico.
El destino quiso ponerlo en el debut contra uno de los máximos candidatos a ganar el Mundial. Y fue justamente contra España que se ganó un lugar en el debate futbolero. La clasificación, a costa nada menos del Uruguay de su admirado Bielsa, lo instaló finalmente en la discusión grande. Ahora el campeón del mundo está por delante.
La diferencia es evidente. Bubista no la oculta. Pero tampoco la sufre. “Es un orgullo enfrentar a Argentina, un país con el que tenemos una conexión histórica. Hay muchos caboverdianos que emigraron allí”.
Que el respeto sea total no significa que tengan temor.“Sabemos que tienen a los mejores jugadores del mundo y a Messi, que para muchos es el mejor de todos los tiempos. Pero no hay imposibles. Vamos a jugar con actitud y responsabilidad”.
El viernes ya no deberá colarse como en el 82. Bubista será uno de los protagonistas. De una isla casi olvidada a jugar una instancia decisiva del torneo más importante del mundo. De las pelotas improvisadas con una media a pensar la táctica para frenar a Messi.
@nicolaroccanarvaez – @lucasbenda.
Fuente: www.ole.com.ar




