Asesinaron a balazos a un adolescente cuando iba al colegio frente a su padre: “Dijeron no murió y volvieron a disparar”


Un adolescente de 17 años fue asesinado a balazos este martes cuando iba con su padre por calles de tierra rumbo a la escuela y fueron sorprendidos por dos motochorros que le dispararon tres veces por la espalda y huyeron cuando recién empezaba a salir el sol en la localidad de San Francisco Solano, en el sur del Gran Buenos Aires.
Al parecer, el estudiante y fanático de Independiente se arrojó sobre su padre cuando éste forcejaba con los asaltantes que querían quitarles sus celulares y la mochila que llevaban.
La víctima fue identificada por fuentes policiales como Lautaro Fabrizio Lionel Servín, quien cayó herido y convulsionó en la calle Rivadavia por el ataque a balazos, tras lo cual fue trasladado de urgencia a un hospital, donde poco después de ingresar falleció.
Marcelo Servín, su padre, contó a los investigadores que tras el imprevisto asalto, los tiros y su caída al piso junto a su hijo llegó a escuchar que los atacantes “dijeron ‘no murió’ y volvieron a disparar”.
Horas después, cuando pudo hablar con la prensa, Servín contó que los asaltantes “vienen de atrás con dos motos”, uno de ellos ya con el arma en la mano, se abalanzan encima disparan “tres tiros”. “Yo me tiro como si me hubiera pegado, mi hijo se acerca y ahí se dan cuenta y dicen ‘está vivo’ y volvieron para matarnos”, añadió.
“Mi hijo se tiró encima de ellos, para que no me hagan nada y yo lo estaba defendiendo a él y lo ejecutaron en el piso”, dijo aún shockeado por la tragedia el hombre en diálogo con TN.
Y, lamentó: “Se me fue en los brazos, él dio su vida por mí, dio su vida para que a mí no me hagan nada”.
Los motochorros atacaron al padre y su hijo cuando intentaban robarles y comenzaron a disparar directamente contra ellos cuando el menor de edad iba al colegio, tras lo cual escaparon a toda velocidad con sus motos.
El adolescente se desvaneció en medio de la calle por las heridas, sufrió algunas convulsiones y fue trasladado de urgencia en el auto de un vecino al hospital Oñativia, ubicado en el pasaje San Juan, donde los médicos de guardia constataron las heridas e iniciaron las actuaciones de emergencia pero el menor de edad sufrió un paro cardíaco y murió.
Uno de los hermanos de Lautaro contó este mediodía al noticiero de Eltrece que el chico “estaba llegando al colegio, acá a la vuelta, como todos los días”, cuando fue asesinado en medio de un intento de asalto.
Pero, señaló: “¿Qué le iban a sacar, el celular? No tenía plata, no tenía nada. El padre tampoco”. Y, sobre los atacantes, fue contundente y dijo que “son unas ratas apestosas que lo mataron por nada”.
En medio del ataque ocurrido en la gélida mañana de un barrio con calles de tierra, casas bajas y escasa iluminación, un vecino que es efectivo de la Prefectura Naval, salió de su casa con su arma reglamentaria, se identificó y efectuó un disparo al aire para intentar frenar a los agresores, que siguieron con su huida.
Otro vecino, contó que escuchó una frenada y vio cómo los delincuentes atacaban a la víctima. “Escuché que uno gritó ‘matalo, matalo’ y después varias detonaciones”, relató a la prensa local.
La policía llegó rápidamente al lugar y preservó la escena del crimen, donde se realizaron diversas pericias balísticas y planimétricas para determinar la secuencia del ataque porque en esa esquina no se hallaron cámaras de vigilancia activas.
En la investigación del caso actuaban la comisaría 31 de la Policía Bonaerense y la Fiscalía de Instrucción 4 de Almirante Brown, que abrió un expediente con la carátula de “homicidio”.
La justicia también ordenó la recolección de testimonios, el relevamiento de cámaras de seguridad del barrio y sus alrededores para intentar identificar a los motochorros y la intervención de la Policía Científica.
El caso generó gran conmoción en la zona y en especial en el barrio de Rafael Calzada, del que era oriundo Lautaro, donde grupos de amigos y compañeros realizaron una manifestación para reclamar a la justicia el rápido esclarecimiento del caso.
También algunos legisladores provinciales se manifestaron en las redes sociales, como la diputada del PRO María Sotalano quien advirtió que sobre la delincuencia en el conurbano. “Normalizar esto es cruel. Los que gobiernan deberían poner más la energía en reforzar las medidas de prevención, el trabajo coordinado y el análisis de mapas del delito para mejorar la vida de los vecinos” añadió y pidió “que no muera un pibe más por la inseguridad”.
Fuente: www.clarin.com



