La Nuestra 2 vs. Gegenpressing 0 :: Olé

Un sabio del fútbol como fue César Luis Menotti definía al fútbol como “tiempo, espacio y engaño”. Ante un rival como Austria, que se apoya en un pressing intenso para impedir el juego del equipo adversario, la Selección Argentina apeló a aquellas viejas pero siempre útiles herramientas destacadas por el Flaco para volcar el partido a su favor. A la Nuestra, en defnitiva. El mejor ejemplo fue el gol del 1-0, el primero de Lionel Messi, el que abrió el triunfo argentino. Hubo tiempo para mover la pelota, espacio para progresar y acelerar, engaño en el gesto técnico de Almada dejándola pasar entre sus piernas para la definición de Leo. Una acción clave para la victoria.

La Nuestra vs. el gegenpressing

Se sabía de antemano que la idea de Austria iba a ser la de presionar intensamente en la zona de la mitad de la cancha. Ahí donde se origina el juego asociativo de la Selección Argentina, donde fluye el toque del mediocampismo del equipo de Lionel Scaloni. Con Alexis Mac Allister en la base, metido entre los dos centrales, Argentina arrancaba 3vs2 (ante Gregoritsch y Wanner) en la construcción en salida. Pero Austria tomaba bien a los posibles receptores, tapando líneas de pases. Sabitzer pendiente de De Paul, Schmid contra Enzo Fernández y el doble cinco Seiwald-Schlager contra Almada-Messi. Y los laterales austríacos contra Molina y Medina. Bien en bloque, equipo corto, los dirigidos por Ralf Rangnick.

Ante ese operativo cerrojo suele haber dos caminos como respuesta: tocar y tocar hasta encontrar el espacio para filtrar el pase o saltear líneas de presión con envíos largos. Argentina, fiel a su estilo y al ADN de sus jugadores, apostó más a la primera opción. Si salía del acoso, iban a surgir los espacios a espaldas de los volantes rivales. Y eso fue lo que sucedió en la acción que terminó en el penal a Lautaro Martínez. Fue un aviso. Ahí estaba la llave.

La jugada previa al penal a Lautaro:

Gran jugada de la Selección Argentina con el partido 0 a 0 ante Austria. Video: TyC Sports.

Costó encontrar el hueco para atacar. Hasta que Messi recibió de espaldas ante la marca de Alaba. Amagó ir hacia afuera pero enganchó hacia adentro y tocó con Almada. Y ahí vino la aceleración. La jugada fue de derecha a izquierda, en diagonal, porque Thiago avanzó y descargó hacia la banda opuesta para Medina, quien tiró el centro atrás (¡Jordi Alba vibes!). Como suele ocurrir, la defensa se hundió en el área para proteger su arco y dejó vacía la zona que va del punto penal a la medialuna. La zona Messi. Uno de los espacios indefendibles que existen en el mundo del fútbol cuando el que llega para rematar es el 10 argentino. El gol que Leo hizo cientos de veces en su carrera, arribando solo desde atrás para recibir el centro y definir. Esta vez, previo lujo de Almada, que la dejó pasar “de caño” para dejársela servida al ahora máximo goleador de la historia de los Mundiales.

El gol de Messi:

El gol de Messi ante Austria. La defensa austríaca se hunde en el área para proteger su arco y Leo llega solo al área para recibir y definir.El gol de Messi ante Austria. La defensa austríaca se hunde en el área para proteger su arco y Leo llega solo al área para recibir y definir.

El pase como identidad

Ante Argelia, el trío De Paul-Mac Allister-Enzo Fernández promedió un 93 % de precisión en los pases (170 correctos sobre 182 intentos). Contra Austria, el promedio fue del 91% (169 exitosos sobre 185). En ese toqueteo en la mitad de la cancha se explica el funcionamiento del seleccionado argentino (¿no sería mejor Enzo de 5 y Alexis a la izquierda?). Hubo un lapso, entre el penal fallado por Messi y el gol del 1-0, de aproximadamente 25′, en los que costó encontrar los espacios. Pero también hay que decir que Austria no generó peligro en ese tiempo. Argentina no pudo atacar pero la tuvo, la hizo circular y no sufrió ninguna pérdida que provocara una contra peligrosa del rival, el plan ideado por Rangnick que no le funcionó. Fue un tramo de partido más luchado que jugado pero que demostró que el actual campeón del mundo sabe adaptarse a distintos contextos.

El mapa de pases de De Paul ante Austria (44 correctos, 5 incorrectos).El mapa de pases de De Paul ante Austria (44 correctos, 5 incorrectos).
El mapa de pases de Alexis Mac Allister ante Austria (62 correctos, 4 incorrectos).El mapa de pases de Alexis Mac Allister ante Austria (62 correctos, 4 incorrectos).
El mapa de pases de Enzo Fernández ante Austria (63 correctos, 7 incorrectos).El mapa de pases de Enzo Fernández ante Austria (63 correctos, 7 incorrectos).

Otros equipos seguramente podrían haber apelado al juego más directo con envíos largos para que la bajara Lautaro entre los centrales. Algún otro entrenador podría haber optado por un atacante que jugara más para explotar los espacios, como Nico González o Giuliano Simeone. Pero Argentina afrontó la propuesta que planteó el rival con las armas que lo llevaron hace tres años y medio a la gloria. Las mismas armas, influencia de Messi aparte, que lo hacen firme candidato para levantar, otra vez, la Copa del Mundo.

Fuente: www.ole.com.ar

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