Cayó otra viuda negra: cambios de nombre, el faltazo al 15 de su sobrina y el insólito lugar donde fue detenida tras un año prófuga

Se cambió el nombre, logró escapar cuando la tenían cercada en la fiesta de cumpleaños de 15 de una sobrina y estuvo prófuga más de un año y medio hasta que finalmente termino presa: la acusan de liderar una banda de viudas negras que era integrada por una cabo de la Policía Federal Argentina (PFA).

La mujer detenida fue identificada como Paula Belén Montaño (31), quien está acusada de un robo que tuvo como víctima a un hombre al que conoció en un boliche en Palermo y terminó drogado en su casa de Villa La Ñata, en Tigre.

La historia comenzó en diciembre del 2024 cuando un hombre, identificado con las iniciales M.G.M., salió a bailar junto a un amigo a un boliche cercano a Plaza Serrano.

Allí conoció a una chica morocha que le dijo que se llamaba “Flor”. Junto a ella estaba una amiga, de cabello rubio y que tenía un tatuaje de San La Muerte en uno de sus brazos y una corona en uno de los dedos de una mano. Ambas tenían aproximadamente 30 años y estaban con una tercera joven, de pelo colorado y más joven.

La víctima las invitó a seguir la noche (ya madrugada) en su domicilio. En el camino dejó a su amigo en la casa y él continuó en dirección a la suya, en Villa La Ñata.

Cuando llegaron, el hombre se fue con la primera mujer a su habitación, mientras que las otras dos se quedaron en el living. En un momento, el dueño de casa salió del cuarto y observó a las otras mujeres que estaban filmando unas guitarras que había allí.

“Esto no es un juguete”, les advirtió, al tiempo que la mujer colorada le ofreció un trago con agua tónica. El hombre aceptó y bebió apenas un sorbo antes de regresar a la habitación, donde lo esperaba “Flor”.

Cuando estaba a punto de mantener relaciones sexuales ingresó a la habitación la mujer rubia. Se tiró a la cama junto a su amiga y al hombre. “Ahí instantáneamente no recuerdo más nada porque me quedé dormido en el acto”, declaró la víctima.

La víctima fue engañada por tres mujeres.

Varias horas después, M.G.M. se despertó. Estaba mareado. Intentó dar unos pasos, pero tambaleó. Sabía que no era una simple resaca de la noche anterior. Cuando salió de su habitación observó todo el living revuelto. Notó varios faltantes en su casa. Las tres mujeres también no estaban más.

Entre las cosas que le robaron había una guitarra autografiada por los músicos de blues Miguel Vilanova, más conocido como “Botafogo”; y Nicolás Bereciartua, hijo del bajista de Riff “Viticus”. El instrumento tenía además un sticker de Pappo.

Otras pertenencias que faltaron fueron otras dos guitarras criollas, pedales para efectos de sonidos, dos amplificadores, estuches, cables y hasta un auto Renault Sandero.

Cuando la víctima realizó la denuncia indicó que publicó en la red social Facebook toda la lista de instrumentos robados, por si alguna persona que los vieran si los ofrecían para la venta.

Fue entonces que un usuario le respondió que desde un perfil de una manicura se había realizado una publicación con las dos guitarras que las mujeres le habían sacado de su casa. Así, recordó que una de ellas le había dicho que se dedicaba al cuidado de manos y pies.

La investigación

A partir de los datos aportados por la víctima y las imágenes de las cámaras municipales los detectives de la SubDDI Tigre lograron identificar a las sospechosas y reconstruir el recorrido del Renault Sandero robado.

Así, el fiscal general adjunto de San Isidro Cosme Iribarren, con la colaboración de su ayudante letrado Germán Pascuale, pidió la detención de Micaela Garrido (31), cabo de la PFA.

Su teléfono celular impactó en las antenas de la víctima y otra en Villa Lugano, donde residía. También se aportó una comunicación entre las dos mujeres tras el hecho.

La cabo, que prestaba servicios en la terminal de ómnibus de Retiro, finalmente fue detenida el 17 de enero del 2025 en su lugar de trabajo.

Según fuentes judiciales, la mujer fue condenada en abril de 2025 a cuatro años de cárcel por los delitos de robo en poblado y en banda y por ser funcionaria policial.

Las identidades de la líder

Respecto a Montaño, la investigación estableció que sería la líder de la banda que robaba bajo la modalidad “viudas negras”, es decir, conocer a una víctima en un boliche o redes sociales, llevarlo a su casa o a un hotel y robarle.

Montaño utilizó varios perfiles con distintos nombres en las redes sociales. A mediados de 2025 logró escaparse de la policía cuando los investigadores tenían el dato de que asistiría al cumpleaños de 15 de una sobrina, en el barrio Ejército de Los Andes, más conocido como Fuerte Apache, en Ciudadela.

A esa celebración iba a ir acompañada de una tercera mujer, quien tampoco asistió. Hasta el momento continúa prófuga en la causa.

Finalmente, luego de permanecer un año y medio sin ser localizada, Montaño fue detenida de una manera curiosa.

La sospechosa se encontraba en un hotel alojamiento de Esteban Echeverría junto con otras tres mujeres. Una de ellas se descompensó, por lo que desde la administración del lugar llamaron a una emergencia médica y a la policía.

Cuando llegaron al lugar, los oficiales de la comisaría de la zona comenzaron a identificar a las mujeres.

“Montaño se hacía la descompuesta. Comenzó a caminar con la intención de irse. La policía la frena, la identifica y le saltó el pedido de captura”, dijo a Clarín un investigador.

Al momento de la detención, Montaño tenía colocadas seis cadenas y seis anillos de oro, y un dije del mismo elemento.

A su vez, este jueves fue indagada por robo agravado. La acusada se negó a declarar y continuará detenida.

Las fuentes añadieron que si bien hasta el cierre de esta nota se el imputa un solo hecho, la principal hipótesis de los investigadores que la banda cometió varios más bajo la misma modalidad.

Este caso se conoció días después de otro similar, en el que la Policía de la Ciudad de Buenos Aires logró desmantelar otra banda de viudas negras que seducía hombres en bares de Puerto Madero para luego drogarlos y robarles. Las tres mujeres detenidas en esta investigación vivían en la zona de San Justo, pero operaban en CABA.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior