A los 94 años murió Sultana Razon Veronesi, la sobreviviente del Holocausto que dedicó su vida a la lucha contra el cáncer infantil

Sultana Razon, la prestigiosa pediatra y viuda de Umberto Veronesi, murió a los 94 años en Milán, la ciudad donde nació en 1932. Hija de padres judíos sefardíes turcos que llegaron a Italia en 1930, sufrieron leyes raciales y la deportación a Ferramonti, Taglio di Po, Fossoli, y finalmente a Bergen-Belsen, el campo de concentración donde falleció Ana Frank.

El fallecimiento fue confirmado por la Fundación Veronesi en su sitio web, donde la honraron con una biografía que destaca su extraordinario aporte e incansable investigación sobre el cáncer infantil.

Umberto Veronesi y Sultana Razon, un icónico matrimonio de médicos en Italia. Foto: Fundación Veronesi

A los 9 años, durante la Segunda Guerra Mundial, fue deportada al campo de concentración de Ferramonti di Tarsia, en la provincia de Cosenza, y más adelante a Bergen-Belsen, en Alemania.

De los campos de concentración a las salas de pediatría

Después de jubilarse, Susy, como la llamaba su familia, habló en las escuelas sobre su encarcelamiento en Turquía y en los campos de concentración para dar testimonio del miedo, el hambre y la violencia que sufrió, hasta que por fin la rescataron del lugar de tortura tras el cese del conflicto bélico.

Al volver a Italia sabía que quería graduarse en medicina y especializarse en pediatría para aliviar el sufrimiento de los niños. Regresó a Milán con lo que quedaba de su familia, sumida en la pobreza y con una madre que pronto enfermaría de cáncer.

Con un inmenso sacrificio pudo retomar los estudios. “Mis padres nos protegieron mucho, nos hicieron estudiar y fuimos a la universidad gracias a la exención de tasas por méritos”, reveló Sultana en una de sus muchas entrevistas.

“De día trabajaba y estudiaba, de noche cuidaba a mi madre”, rememoró. Fue en ese tiempo que conoció a Veronesi, un joven y brillante médico, asistente voluntario, que luego sería su esposo y con quien compartiría una gran pasión por la medicina y la investigación de tratamientos oncológicos.

Se graduó con las máximas calificaciones como médica pediatra y durante más de 40 años, ejerció en los hospitales Fatebenefratelli y San Carlo de Milán.

Compaginaba su investigación científica y sus turnos en el hospital con la maternidad. Umberto, que falleció en 2016 a los 90 años fue el hombre de su vida y el padre de sus seis hijos.

Sultana Razon y Umberto Veronesi, 55 años casados: un matrimonio de médicos visionarios

Casados durante 55 años, tenían una idea común de la medicina como responsabilidad cultural, además de científica. Sus trayectorias convivieron y se acompañaron en sus tareas: Umberto se convirtió en una de las figuras centrales de la oncología mundial, y ella fue protagonista de la construcción de la sanidad hospitalaria milanesa.

Umberto Veronesi fue ministro de Sanidad de Italia entre 2000 y 2001, durante el gobierno del primer ministro Giuliano Amato. Foto: Fundación Veronesi

“Un colega y yo fuimos a las instalaciones vacías del Fatebenefratelli y creamos el departamento de pediatría. Fue increíblemente duro. En 10 años tuve seis hijos y nunca dejé de ir al hospital“, reveló Sultana.

Volvía a casa para darles el pecho y a menudo los llevaba conmigo al departamento. Eso me permitió dedicarme a mi trabajo y no abandonarlo pese a todas las adversidades”, contó.

Sultana se enfrentó en primera persona a dos diagnósticos oncológicos. Luchó contra dos tipos de cáncer en la década de 1980: primero tuvo cáncer de mama y luego cáncer de útero, pero al ser detectados a tiempo pudo recibir tratamiento.

En 2013 publicó su autobiografía, “El corazón, si pudiera pensar: una historia de amor, investigación y luchas”. Allí develó aseguró que haber sido paciente oncológica consolidó aún más su visión de la medicina como un espacio humano antes que técnico.

En los años siguientes, su voz se convirtió también en testimonio público. Durante mucho tiempo mantuvo silencio sobre sus vivencias en los campos de concentración, para proteger a sus hijos.

“Sentía un pudor profundísimo de hablar sobre lo que me pasó y todo el horror que vi, sobre todo el horror con los niños”, confesó, y definió su relato como un acto en contra del negacionismo del Holocausto y el olvido.

Fue condecorada con el premio Ambrogino d’Oro de la ciudad de Milán en 2019, tras ser definida como un “ejemplo femenino de tenacidad y vida: a pesar de su enfermedad, siempre generosa y altruista”.

Su labor fue fundamental en la apertura de salas pediátricas en varias instituciones milanesas y realizó una incansable investigación sobre las enfermedades infantiles de la mano de la Fundación Umberto Veronesi, en particular los proyectos dedicados a las neoplasias pediátricas.

“Quise rendir homenaje a Sultana Razon Veronesi porque la recuerdo muy bien por su carácter reservado, pero también por su perfecta memoria. Su vida es una lección para todos“, declaró el presidente del Senado, Ignazio La Russa, a LaPresse al salir del Hospital Fatebenefratelli de Milán, donde tuvo lugar el velatorio.

La familia Veronesi, conmovida por la afectuosa participación de la ciudadanía, anunció que el funeral y último adiós a Sultana será el domingo 14 de junio a las 10:30 de la mañana en el cementerio judío de Musocco.

Fuente: www.clarin.com

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