La humanidad registró por primera vez la apertura de una placa tectónica en tiempo real


Por primera vez en la historia, científicos lograron registrar en tiempo real la apertura de una placa tectónica, un proceso geológico que suele desarrollarse tan lentamente que resulta imposible observarlo directamente en una escala humana.
El fenómeno ocurrió en Etiopía y permitió documentar cómo una enorme masa de roca comenzó a separarse desde el interior de la Tierra. El hallazgo representa una oportunidad excepcional para comprender uno de los mecanismos más importantes del planeta.
Las placas tectónicas son los gigantescos bloques que forman la superficie terrestre y cuyos movimientos provocan terremotos, volcanes y la formación de continentes y océanos.
Hasta ahora, los investigadores podían reconstruir estos procesos mediante evidencias geológicas acumuladas durante millones de años.
Sin embargo, el evento registrado en África permitió observar cómo una fractura se expandía de forma acelerada y modificaba el terreno en cuestión de días, ofreciendo información inédita sobre la dinámica interna de la Tierra.
El episodio tuvo lugar en la región de Afar, en Etiopía, una de las zonas geológicas más activas del planeta. Allí convergen tres placas tectónicas que lentamente se alejan unas de otras: la placa Arábiga, que se desplaza hacia el norte, y la placa Africana, dividida en esta sección en las subplacas Nubia y Somalí, las cuales se mueven hacia el oeste y el este, respectivamente.
Este punto de encuentro, conocido científicamente como la Triple Unión de Afar, registra un constante estiramiento y adelgazamiento de la corteza terrestre debido al distanciamiento de estas masas continentales. El fenómeno no solo provoca una intensa actividad sísmica y volcánica en la región, sino que representa el nacimiento de un nuevo océano y la fractura definitiva del continente africano a largo plazo.
Según los investigadores, una intrusión de magma procedente del subsuelo empujó las capas superficiales de roca y provocó la apertura de una enorme grieta. En apenas unos días, la fractura alcanzó varios kilómetros de extensión, algo extraordinario para un fenómeno que habitualmente se desarrolla a ritmos extremadamente lentos.
Los datos fueron recopilados mediante imágenes satelitales, estaciones de monitoreo sísmico y mediciones geodésicas que permitieron reconstruir cada etapa del proceso con una precisión sin precedentes.
La apertura de placas tectónicas es uno de los mecanismos responsables de la creación de nuevas cuencas oceánicas. Cuando dos placas se separan, el magma asciende desde el interior de la Tierra y ocupa el espacio generado, formando nueva corteza.
Los especialistas creen que la región de Afar podría representar una imagen de lo que ocurrió en otros puntos del planeta millones de años atrás. De hecho, algunos científicos sostienen que el área podría transformarse en un futuro lejano en un nuevo océano si el proceso de separación continúa.
Más allá de la espectacularidad del evento, el descubrimiento constituye una herramienta científica de enorme valor. Los investigadores pudieron comprobar que la apertura de una placa no siempre ocurre de manera gradual, sino que puede producirse mediante episodios rápidos impulsados por movimientos de magma.
También permite perfeccionar los sistemas de monitoreo en regiones donde fenómenos similares podrían generar actividad sísmica o volcánica.
Fuente: www.clarin.com



