Ni bicarbonato ni vinagre: el efectivo método que recomienda un ingeniero químico para limpiar el lavarropas


El lavarropas ya se ha convertido en un electrodoméstico imprescindible. Por eso, cuidarlo para que mantenga un buen funcionamiento debe ser parte de nuestra rutina.
En este sentido, durante años, mezclar bicarbonato de sodio y vinagre fue considerado uno de los métodos caseros más efectivos para limpiarlo y evitar que manchara las prendas.
Sin embargo, desde su cuenta de Instagram (@renovandoconideas), un ingeniero químico especializado en mantenimiento doméstico aseguró que esta práctica no solo es poco eficaz, sino que además se basa en un error químico muy extendido.
El fin de un mito: por qué no hay que limpiar el lavarropas con vinagre y bicarbornato de sodio
Diego Fernández, el profesional mencionado, explicó que la combinación de ambos productos genera una reacción que termina neutralizando sus propiedades.
“El bicarbonato y el vinagre se anulan entre sí”, afirmó el especialista, quien remarcó que la espuma que se produce al mezclarlos puede dar una sensación de limpieza, aunque en realidad no elimina la cal ni los restos de detergente acumulados en el interior del electrodoméstico.
Según el experto, el bicarbonato por sí solo tampoco tiene la capacidad necesaria para eliminar depósitos minerales o residuos incrustados.
En cuanto al vinagre, reconoció que puede tener cierto efecto limpiador, pero aclaró que serían necesarias cantidades muy elevadas para lograr resultados visibles.
Así, de acuerdo con sus cálculos, harían falta hasta dos litros de vinagre industrial o cuatro litros de vinagre de cocina para una limpieza profunda.
Frente a este escenario, Fernández recomienda utilizar ácido cítrico, un compuesto que presenta un nivel de acidez superior al del vinagre y que resulta más eficiente para eliminar restos de detergente, cal y suciedad acumulada en el tambor de la lavadora. Además, sostiene que es menos agresivo para las piezas internas del aparato.
El procedimiento sugerido consiste en colocar cuatro cucharadas de ácido cítrico directamente en el tambor y ejecutar un ciclo largo de lavado o un programa específico de limpieza, preferentemente con agua caliente.
Además, el especialista aconseja repetir este mantenimiento cada tres o cuatro meses para evitar malos olores y prolongar la vida útil del electrodoméstico.
Además de realizar limpiezas periódicas, los expertos recomiendan adoptar algunos hábitos sencillos que ayudan a prevenir la acumulación de humedad y residuos.
Uno de ellos, es dejar la puerta del tambor abierta después de cada lavado para favorecer la ventilación. Otro, evitar el uso excesivo de detergente y suavizante.
El experto también recomienda limpiar con regularidad el cajón del detergente y las juntas de goma; y secar correctamente las piezas extraíbles antes de volver a colocarlas.
Todas estas prácticas, advierte Fernández, contribuyen a mantener el equipo en mejores condiciones, mejorar el rendimiento de los lavados y evitar la aparición de moho o malos olores.
Fuente: www.clarin.com



