Le dijeron que tenía cáncer, lo operaron, pero el diagnóstico resultó ser incorrecto: ahora reclama más de medio millón de dólares al hospital


Lo que comenzó como un tratamiento para combatir un supuesto cáncer terminó convirtiéndose en una demanda por negligencia contra una prestigiosa institución médica.

Tiempo atrás Mark Welland, un jubilado de 61 años, fue sometido a una cirugía en la que le extirparían un presunto tumor canceroso en el páncreas. Sin embargo, después de la intervención llegó una noticia inesperada: los estudios posteriores demostraron que nunca había tenido cáncer.

Los médicos le quitaron alrededor del 40% del páncreas y también el bazo completo para tratar una lesión que finalmente resultó ser benigna. Recientemente el habitante de un barrio del oeste de Londres contó su historia al medio británico DailyMail, incluidas la anticipación en su retiro del mundo laboral y los serios dolores crónicos con los que se quedó.

En el año 2020 una tomografía detectó una pequeña lesión en el páncreas y Welland fue derivado al hospital Royal Marsden, uno de los centros oncológicos más reconocidos del Reino Unido.

Tras ser evaluado por especialistas, recibió la noticia de que tenía un tumor canceroso y se programó una cirugía para extirparlo.

Pero durante la operación -realizada en octubre de dicho año- surgieron complicaciones. El paciente sufrió una hemorragia severa y perdió alrededor de 3,5 litros de sangre. Lo que inicialmente iba a ser un procedimiento mínimamente invasivo tuvo que convertirse en una cirugía abierta.

La situación dio un giro inesperado cuando los análisis realizados sobre el tejido extraído concluyeron que la lesión no era cancerosa. El bulto era en realidad un nódulo inofensivo.

Los abogados de Welland sostienen que no se le informó a su cliente que la ecografía endoscópica realizada en agosto de 2020 no era concluyente, y que el mismo no fue informado adecuadamente sobre otras posibles explicaciones para la lesión detectada.

Entre esas alternativas figuraba la posibilidad de que se tratara de un esplenúnculo, una condición conocida también como “bazo accesorio”. La misma está presente en una parte importante de la población, con una incidencia global que va del 10 al 30 %, según detalla el artículo Esplenúnculo intrapancreático simulando neoplasia, publicado en 2023 en la Revista colombiana de Cirugía.

Por su parte, en 2023 el Royal Marsden Hospital admitió un incumplimiento de su deber. Reconoció que al Sr. Welland se le debería haber dado la opción de observar y esperar en lugar de una intervención quirúrgica inmediata.

El caso llegó a los tribunales británicos y Welland reclama una indemnización de 400.000 libras esterlinas –un equivalente a cerca de 540.000 dólares estadounidenses- por los daños sufridos.

Welland asegura que las consecuencias de la operación en el Royal Marsden NHS Foundation Trust –al que acusó de negligencia- continúan afectando su vida diaria.

Debido a la extracción del bazo, debe tomar antibióticos de forma permanente y enfrenta un mayor riesgo de sufrir infecciones graves. También afirma padecer dolor abdominal crónico, inflamación y limitaciones físicas que le impiden realizar actividades que antes formaban parte de su rutina.

Según dejó plasmado en documentos judiciales, las secuelas fueron tan importantes que se vio obligado a retirarse anticipadamente de su trabajo como cartero.

Incluso asegura que ya no puede conducir con normalidad ni utilizar el cinturón de seguridad durante largos períodos debido al dolor en la zona abdominal.

Fuente: www.clarin.com

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