¿El menor, el del medio o el mayor?: qué hijo suele tener mayor inteligencia según la ciencia


Con el paso de los años, distintas investigaciones analizaron si realmente existe una relación entre el lugar que ocupa cada hermano y su desarrollo intelectual.
Mientras algunos creen que los hijos mayores suelen destacarse más, otros aseguran que los menores desarrollan habilidades distintas gracias a la convivencia familiar.
Según estudios internacionales, el hijo mayor suele recibir durante los primeros años una atención más exclusiva por parte de los padres.
Ese mayor nivel de estimulación temprana puede favorecer el desarrollo cognitivo y el rendimiento académico.
Además, los especialistas mencionan el llamado “efecto tutor”: al ayudar o enseñar a sus hermanos menores, los primogénitos refuerzan su propio aprendizaje y desarrollan habilidades de organización y liderazgo.
También suelen asumir más responsabilidades dentro de la familia, algo que puede influir en hábitos vinculados con la disciplina y la iniciativa personal.
Una de las investigaciones más citadas fue realizada por la Universidad de Oslo y publicada en la revista Science.
El estudio encontró diferencias pequeñas pero constantes en el promedio de CI (coeficiente intelectual) según el orden de nacimiento:
Los investigadores remarcaron que la diferencia existe a nivel estadístico, aunque no resulta determinante en la vida cotidiana ni define el éxito de una persona.
Otro trabajo realizado por la Universidad de Illinois y publicado en ScienceDirect analizó a más de 377.000 estudiantes secundarios estadounidenses.
Los resultados mostraron ciertas tendencias de personalidad relacionadas con el lugar que ocupa cada hijo dentro de la familia.
Los primogénitos suelen aparecer como más responsables, organizados, voluntariosos y predispuestos a tomar la iniciativa .
Esto está relacionado con las mayores expectativas y responsabilidades familiares.
Los hijos medianos suelen desarrollar un perfil más negociador e independiente.
Al crecer entre hermanos mayores y menores, muchas veces aprenden a mediar conflictos y adaptarse con facilidad a distintos contextos.
Según el estudio, los más chicos suelen ser vistos como más relajados, curiosos, divertidos, rebeldes y aventureros.
Además, tienden a mostrar menos apego a las normas tradicionales dentro de la dinámica familiar.
Aunque estas investigaciones encontraron patrones generales, la psicología remarca que el orden de nacimiento es apenas uno de los muchos factores que influyen en la personalidad y el desarrollo intelectual.
Diana Jiménez, psicóloga, divulgadora y neuroeducadora experta en disciplina positiva y crianza respetuosa, explica que también intervienen aspectos como:
Por eso, los especialistas insisten en que no existe una fórmula exacta que determine la inteligencia o la personalidad según el lugar que ocupa cada hijo en la familia.
A pesar de que las diferencias encontradas son pequeñas, el tema continúa despertando curiosidad tanto en la ciencia como en la vida cotidiana.
Fuente: www.clarin.com



