Domingo de Pentecostés: qué simboliza, cuál es su origen y por qué se celebra el 24 de mayo


El Domingo de Pentecostés es una de las celebraciones más importantes del calendario cristiano y en 2026 se conmemora este 24 de mayo, exactamente 50 días después de la Pascua.
El nombre “Pentecostés” proviene del griego y significa justamente “cincuenta”, en referencia a los cincuenta días que transcurren desde el Domingo de Resurrección hasta esta solemnidad.
La festividad recuerda el momento en que el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles y la Virgen María, un episodio narrado en el libro de los Hechos de los Apóstoles que, para la tradición cristiana, marcó el nacimiento de la Iglesia.
Antes de convertirse en una fiesta cristiana, Pentecostés tenía raíces en la tradición judía.
Originalmente, la celebración conocida como Shavuot o “Fiesta de las Semanas” festejaba la cosecha del trigo y, con el tiempo, pasó también a conmemorar la entrega de la Ley de Dios a Moisés en el Monte Sinaí.
Según relata la tradición cristiana, fue precisamente durante esa celebración judía cuando ocurrió el descenso del Espíritu Santo sobre los discípulos de Jesús en Jerusalén.
El relato bíblico describe que los apóstoles estaban reunidos cuando escucharon un fuerte viento y aparecieron sobre ellos “lenguas de fuego”.
Ese momento simbolizó la llegada del Espíritu Santo y transformó completamente a los discípulos, quienes, según la tradición, recibieron el valor y los dones necesarios para comenzar a predicar el mensaje cristiano.
Por eso, Pentecostés es considerado por muchas iglesias como el nacimiento formal de la misión evangelizadora cristiana.
La fecha de Pentecostés cambia todos los años porque depende directamente del calendario pascual.
La celebración se calcula sumando 50 días al Domingo de Pascua, cuya fecha a su vez se determina según la primera luna llena de primavera en el hemisferio norte.
En 2026, ese cálculo sitúa la solemnidad exactamente el domingo 24 de mayo.
Pentecostés es celebrado por distintas denominaciones cristianas alrededor del mundo mediante misas especiales, bautismos, oraciones, encuentros religiosos y celebraciones litúrgicas.
Además de cerrar oficialmente el tiempo de pascua, la celebración representa para millones de fieles la presencia del Espíritu Santo y el inicio de la expansión del mensaje cristiano en el mundo.
Fuente: www.clarin.com



