Arsenal remontó un 2-0 y rescató un punto de oro :: Olé

Lo impredecible del fútbol es lo que sigue enamorando a los fanáticos y lo que mantiene vivo al deporte. Los resultados pueden vaticinarse y los análisis en la previa pueden estar fundamentados. Ahora, cuando los 22 jugadores entran a la cancha, la historia la escriben ellos y no hay estadística que valga. Y Arsenal, que parecía KO luego del segundo gol de Villa San Carlos, empató las cosas y rescató un punto que en un futuro puede valer mucho.
La oportunidad del Viaducto era casi inmejorable. Recibía en Sarandí a uno de los equipos con peor rendimiento de la divisional, 1 3 puntos en 16 fechas. Y, por su parte, los de Fabián Lisa llegaban con una racha impresionante: la última caída la habían sufrido en la cuarta fecha y llevaban ocho victorias y tres empates desde ese momento. Pero el desarrollo del partido dictó algo completamente opuesto: el Cele dominó gran parte del encuentro y por eso se pudo poner hasta con dos goles de ventaja.
Un partido bien cambiante
Sí, el Arse estaba irreconocible. Inconexo y aturdido, como no le sucedía desde hacía largo rato. El fiel reflejo de estas falencias fueron los goles que marcó el Villero. ¿La receta de la visita? Los contraatques. En primera instancia fue Melillo, que, tirándola larga, se pasó a los cuatro hombres de la defensa local, quedó cara a cara y la mandó a guardar. Y el segundo fue más de lo mismo. Cuando parecía que los locales podían reaccionar, el autor del primero tiró un centro rasante y Pavía solo la tuvo que empujar. Pero por algo los sabios del deporte dicen que el 2-0 es el resultado más engañoso del fútbol…
Los de Pablo Miranda, por cuestiones lógicas, se replegaron. Y Arsenal olió sangre. El ingreso de Uriel La Roza cambió sustancialmente el partido. Por momentos, con más ímpetu que fútbol, a falta de 20′ para el final, una carambola en el área dejó a Luca Franco frente al arco y la tiró por arriba del arquero, descontando para los suyos. Tan solo cinco minutos después, el propio La Roza enganchó un centro de volea y la colocó junto a un palo para rescatar un punto que parecía perdido.
Ojo, Villa San Carlos casi lo gana sobre el final. Lugones tardó mucho en asistir a su compañero, se la pellizcaron y, tras ese rebote, T rombini metió una patada que más que roja era para cárcel. Partidazo en Sarandí y los de Lisa extendieron su buena racha en la Primera B
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