Furor por un “Babybara” al que todos quieren ponerle nombre: nace el primer capibara en 18 años en un zoológico de Escocia


El Zoológico de Edimburgo le dio la bienvenida a un nuevo residente y en cuestión de horas se convirtió en una estrella en las redes sociales. Se trata de la primera cría de capibara que nace en Escocia en los últimos 18 años.
“Este pequeño ‘Babybara‘ ya está derritiendo los corazones de los visitantes y amantes de los animales, especialmente porque los capibaras se convirtieron en uno de los animales más queridos de internet por su personalidad tranquila y sociable”, expresaron los cuidadores en un posteo de Facebook.
El zoológico de la capital escocesa explicó que el nacimiento representa un momento importante para la conservación y el cuidado de la especie. Aunque los roedores sudamericanos Hydrochoerus hydrochaeris cuentan con una población relativamente estable en Sudamérica, enfrentan amenazas locales en su hábitat natural, tales como deforestación y expansión agrícola.
“Pasó su primera semana explorando con su mamá, Luna, y aprendiendo todo sobre su entorno. Todavía estamos conociendo la personalidad del pequeño y adorable roedor”, indicaron en otra publicación.
“Nació de Luna y Rodney, quienes son padres primerizos. Estamos muy orgullosos de ellos, están haciendo un trabajo increíble cuidando a su nuevo bebé; son una especie preciosa y crecen muy rápido”, expresó Jonny Appleyard, cuidador del zoológico.
El diminuto roedor aún no tiene nombre porque con tan solo una semana de vida todavía no tuvo su primer chequeo médico y desconocen su sexo. En la revisión veterinaria sabrán además cuánto está pesando.
En esta etapa creen que la cría pesa entre 1,5 y 2,5 kg. “Una semana de edad y este bebé ya es todo un experto en posar para la cámara”, expresaron con humor en otro posteo.
“Si es niño pónganle David Attenbara!”, sugirieron algunos conservacionistas en las redes sociales, ya que el nacimiento coincidió con las vísperas del natalicio del famoso naturalista británico, que cumplió 100 años el 15 de mayo.
“David” fue el nombre más mencionado como sugerencia en los comentarios del posteo de TikTok del zoológico. Sin embargo, días antes ya habían realizado un homenaje al bautizar “Atty” al pequeño perezoso de dos dedos, el primero nacido en Edimburgo, en honor a Attenbara, considerado un “tesoro nacional” por trayectoria en el Reino Unido.
Otros propusieron un nombre unisex, “Capi-chino”, y en caso de ser hembra varios mencionaron como opción “Baby Barbara Capibara”. “El bebé está empezando a ser más valiente y a explorar, seguido de cerca siempre por su madre”, relataron los cuidadores, que prometieron tener en cuenta las sugerencias del séquito de fans.
Más conocido en nuestro país como carpincho -“capibara” es el término que se extendió internacionalmente a partir del inglés “capybara“- es el roedor más grande del mundo.
Pueden pesar hasta 65 kilos y medir 1,30 metro de largo. De cuerpo macizo, con forma de barril, no tienen cola, son herbívoros y pasan mucho tiempo nadando y explorando en el agua.
El boom de estos animales en la Argentina fue a mediados de 2020, en plena pandemia de coronavirus, cuando aparecieron en las calles de Nordelta, un barrio del norte del Gran Buenos Aires.
Desde entonces es habitual ver peluches, carteras, ropa, lámparas, tazas, mates, burbujeros, frazadas, y todo tipo de objetos que aludan a los carpinchos.
El público infantil también abrazó el amor por los capibaras, y así llegaron los libros para colorear y las cientos de propuestas lúdicas que los tienen como protagonistas.
Pero el fenómeno de los capibaras comenzó mucho antes, en la década del ’80, y ni siquiera fue en el continente americano. Si bien son originarios de Sudamérica, fue en Japón donde se los empezó a considerar “animales adorables”.
En 1982 un cuidador del zoológico Izu Shaboten de la ciudad japonesa de Shizuoka notó que los capibaras disfrutaban de las agua cálidas. La escena de esos carpinchos relajados, como si estuvieran en un spa, atrajo multitudes. Desde entonces les preparan baños calientes cada invierno en ese zoológico.
Fuente: www.clarin.com



