La Justicia sumó otro gasto por unos muebles y afirman que Adorni le habría pagado 255.000 dólares al constructor Tabar


La suma no se detiene. Los últimos datos analizados por el fiscal federal Gerardo Pollicita dan cuenta de que Manuel Adorni pagó más de U$S 245.000 a Matías Tabar, el responsable de refaccionar la casa de Indio Cua. Un conjunto de muebles incorporó a esa cifra U$S 10.000 más. El mobiliario fue solicitado para el departamento de Caballito adquirido por el Jefe de Gabinete en noviembre de 2025 por el valor de U$S 230.000. Este último encargo -según la declaración del contratista-, “fue abonado en efectivo y en dólares”.

El movimiento de dólares es un aspecto central en la causa por presunto enriquecimiento ilícito. Los números bajo estudio superan los 340 mil dólares que, en efectivo, según la información incorporada a la causa, movió el funcionario.

La tenencia de las divisas es un interrogante aún a develar. Una gran documentación se incorporó al expediente y en función de la misma, como dio a conocer Clarín, se determinó que durante el 2024 hubo “movimientos de entrada y salida” a través de criptomonedas. Aún se analiza los montos comprometidos y por qué los mismos “no figuran en las declaraciones patrimoniales” presentadas ante la Oficina Anticorrupción (OA).

Durante esta etapa de la pesquisa, y habiendo transcurrido poco más de un mes desde que se inició la investigación, la fiscalía avanza en el estudio de la documentación bancaria, fiscal y vinculada a las operaciones inmobiliarias que diversos organismos públicos remitieron por orden judicial. Eso incluye, también, a todas las operaciones vinculadas a los viajes al exterior que son parte del objeto procesal.

Hay un aspecto neurálgico que se busca esclarecer: ¿Puede Adorni justificar la tenencia de divisas? Con las mismas, en menos de un año logró invertir en dos propiedades, en la refacción de una de ellas, como en muebles a medida para otro inmueble, en 17 viajes al exterior, incluyendo hotelería.

A la fecha, los números indican que en poco más de un año, el jefe de Gabinete movilizó 349.640 dólares. Según fuentes judiciales, esa tenencia como la aplicación de esas divisas, “carecen del respaldo financiero correspondiente, no hay bancarización, ni documento que indique cómo se adquirieron ni facturas sobre el uso de las mismas”.

La última cifra incorporada al expediente penal daba cuenta de la declaración testimonial de Matías Tabar. Según sus dichos, desmentidos por el propio presidente de la Nación -Javier Milei-, Adorni y su esposa Bettina Angeletti le pagaron 245.929 dólares, en efectivo y sin ningún tipo de documento respaldatorio: nadie facturó por esos movimientos de fondos, tampoco el contratista quien, cuando fue a Comodoro Py, entregó todo tipo de documentos vinculados a la obra, menos facturas.

Aquellos pagos aparecen en la planilla de dos páginas que constan en la causa judicial y se hicieron durante once meses. El primero fue el 16 de noviembre de 2024, siempre bajo la misma metodología: en mano y sin reclamar facturas al respecto. Con un ritmo de desembolsos que promediaban los quince a veinte días, Adorni entregaba de 20 a 40 mil dólares a Tabar para las refacciones que se efectuaron en la vivienda del barrio privado de Indio Cua.

Hubo otro dato sobre el cual indago la justicia federal. Según declaró el contratista, Adorni y Betina Angeletti, su esposa, le pidieron que contactara al mismo carpintero que había trabajado en la casa del country para realizar muebles en el departamento de la calle Miró. Los muebles encargados eran una mesa de comedor de madera y mármol, una mesa ratona, una mesa de comedor diario, un mueble vajillero, un rack/TV, grande, una mesa consola y un espejo.

Estos trabajos se habrían pedido hacia diciembre de 2025 y los pagos se concluyeron entre enero y febrero de 2026. La modalidad de pago habría sido igual que ocurrió con las obras en Indio Cua: en efectivo, en dólares, con entrega del 50% al inicio y 50% al finalizar. Los muebles tuvieron un costo de unos 10.000 dólares. Los mismo se pagaron “en la misma época que viajó y pagó según los dichos del funcionario, el viaje de ida hacia Punta del Este”, remarcaron fuentes judiciales a Clarín.

Es decir: no fueron sólo los 245.000 dólares ya consignados por Tabar los que se pagaron en efectivo y sin factura, sino también 10.000 dólares más relacionados a los muebles encargados por intermedio del contratista.

Tabar conserva estos detalles porque a lo largo de los diez meses de obra en la casa del country desarrolló un rol de administrador de la obra, un intermediario con los diversos proveedores, entre ellos el carpintero que se contrató para los muebles del departamento del barrio de Caballito.

Tabar estimó que el costo total de la obra de Indio Cua, incluyendo el presupuesto original, los adicionales, los trabajos de carpintería, materiales y subcontrataciones, ascendió finalmente a unos USD 245.000. Aclaró que ese importe incluía todo lo que él administró o coordinó respecto de la casa. También señaló que al finalizar la obra quedaban pendientes aproximadamente USD 20.000, que le habrían sido abonados cuando terminó el trabajo.

Fuente: www.clarin.com

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